
El argentino Guillermo Antonio Stábile, denominado el “Señor Copa América” como su entrenador récord, fue un futbolista de éxito, un centro delantero notablemente elegante, rápido, ágil, efectivo, inteligente y que tenía un tiro preciso. Dicho atacante escribió una página memorable durante el primer Campeonato Mundial de Fútbol de 1930 en Uruguay.
Sus ocho goles en solo cuatro encuentros fue el extraordinario balance del delantero del Club Atlético Huracán, que lo confirmaron como el máximo goleador de dicha cita inaugural en el ámbito mundialista, como uno de los grandes arietes de la historia de los Mundiales y del futbol suramericano.
“Stábile fue el único que guapeó en la final”. Las palabras de su compañero, Francisco Pancho Varallo ilustran a la perfección todo lo que significó el atacante de Huracán para el Seleccionado de Argentina en el primer campeonato del mundo. No sólo fue el máximo goleador, sino el corazón de un equipo que estuvo a punto de alcanzar la gloria frente al anfitrión Uruguay.
Lo curioso es que empezó la Copa Mundial y él no jugaba dentro del seleccionado. En un principio, Stábile iba como suplente de Roberto Eugenio Cherro, atacante del Boca Juniors llamado Cabecita de Oro, cuando se disputó el primer encuentro de la copa ante Francia, en el debut triunfal fue ganado 1-0 por Argentina.
De hecho, Guillermo no jugó en este primer duelo y ingresó en el segundo encuentro ante México como centrodelantero en el once titular, para recuperar rápidamente el tiempo perdido, con una realidad que lo perseguía desde que había debutado en esos años con la camiseta de Argentina, puesto que todavía no había marcado un sólo gol de carácter internacional.
Aquí surgen dos versiones sobre el por qué Stábile se hizo con el puesto. Algunas crónicas hablan de una indisposición de Roberto Cherro, ante una aparente fuerte crisis nerviosa. También se afirmó que el artillero titular albiceleste, Manuel Nolo Ferreira, renunció a disputar este juego para poder presentarse a un examen de Derecho en la Universidad de Buenos Aires.
Aquella vez, entonces, el éxito fue inmediato para Stábile que jugó su primer partido mundialista frente a México, en la segunda presentación de la Albiceleste. Fue la figura de su equipo y a los 17 minutos de juego ya había gritado gol al anotar dos tantos. Luego, marcó un tercero sobre el final y Argentina goleó 6-3 a los aztecas, el 19 de julio de 1930 en el flamante estadio Centenario.
Este registro representó el segundo triplete en la historia de los Mundiales, lo que lo convirtió en titular indiscutible durante el resto del certamen. El primer hat-trick se presentó dos días antes, el 17 de julio, cuando el atacante estadounidense, Bertram Bert Patenaude, le anotó tres veces a Paraguay, un hecho que confirmó el boleto norteamericano a la siguiente fase de semifinales.
Contra Chile volvió a demostrar toda su potencia goleadora en el comienzo mismo del partido y a los 14 minutos ya tenía otras dos anotaciones en su cuenta personal, para cerrar con un triunfo 3-1 la primera fase de grupos. En este partido, el combinado argentino sufrió la hostilidad del público local. Sin embargo, el cotejo finalizó sin mayores dificultades.
En las semifinales el rival fue el casi desconocido combinado de Estados Unidos y Argentina no tuvo problemas para alcanzar la gran final del torneo. Con dos goles del gran artillero de Huracán en el segundo tiempo, la Albiceleste batió por 6-1 a su adversario e hizo posible la final rioplatense esperada por todos.
Después de la visita a ambas delegaciones del cantante, compositor y actor de cine nacionalizado argentino Carlos Gardel, la final del primer Mundial en 1930 comenzó con una polémica entre los equipos rivales. Ambas selecciones querían jugar con su propio balón y, entonces, se decidió disputar la primera parte con una pelota visitante y la segunda con una local. Con ese balón, Guillermo Stábile marcó su octavo gol del campeonato, que fue el ilusorio resultado parcial de 1-2 a favor de su país.
En el segundo tiempo, el anfitrión Uruguay demostró su gran poderío y le convirtió tres tantos más a Argentina para ganarle por 4-2 y quedarse con el título de la Copa del Mundo. A pesar de ese revés, el primer máximo artillero de los Campeonatos Mundiales de la FIFA cerró el torneo de la forma que mejor sabe, marcando goles, incluso estrelló un balón en el poste charrúa.
Junto a sus compañeros Luis Monti, Carlos Peucelle y Manuel Nolo Ferreira, se quedó a las puertas del título mundial y obtuvo el subcampeonato. Aquí lo llamativo es que el Mundial de 1930 finalizó y él había marcado más goles que nadie, ocho en total, como todos los grandes elegidos, al encontrarse en el momento justo y en el lugar adecuado para imponer la hazaña.
Aquellas ocho anotaciones convertidas situaron a Guillermo Stábile como el máximo goleador argentino en las citas mundialistas, con una cifra récord que ningún otro futbolista argentino pudo emular en una sola edición. Hubo que esperar hasta el Mundial de Francia 1998, cuando su compatriota Gabriel Batistuta lo superó y alcanzó en la Copa del 2002 el registro de 10 tantos en tres copas disputadas.
Goleador en Argentina, Italia y Francia
Nacido el 17 de enero de 1905 en el seno de una familia humilde y populosa de Parque Patricios, en Buenos Aires, la capital argentina, era una realidad que por sus venas corría sangre italiana, por parte de su padre, de nacimiento en una región alpina de Italia, y de madre criolla, natural de Argentina, pero hija de emigrantes. Era el cuarto de una familia de diez hermanos.
Stábile practicó primero el atletismo durante su infancia, incluso corrió los 100 metros en 11 segundos, una marca muy importante para la época. Su pasión por el fútbol y su sobrada capacidad técnica lo llevaron desde muy joven a destacarse y nutrir las filas de equipos juveniles de provincia, como el club barrial Sportivo Metán, hasta que en 1920 fichó, con sólo 14 años y como extremo, a la cuarta división del Club Atlético Huracán.
Durante su época de futbolista fue bautizado con el sobrenombre El Filtrador por sus dotes para escabullirse entre los defensores rivales y llegar al gol. Era temido por su gran virtud en el terreno de juego que mostró en sus 20 años de carrera deportiva: una velocidad excepcional.
Stábile se ganó ese apodo por su enorme capacidad para penetrar adonde otros no llegaban, gracias a su rapidez para desmarcarse y estar siempre disponible, así como una sagacidad de movimientos en el área y aptitud a la hora de definir. Además poseía un olfato goleador poco común.
Muy pronto empezó a dejar su huella. Debutó en la Primera División argentina con apenas 18 almanaques en 1924 y hasta se consagró campeón amateur en 1925, al punto de que fue su máximo goleador con 17 tantos. Como leyenda del Globo brilló con abundancia de goles, en la dorada década de los años 20 del siglo pasado, al frente de un inolvidable ataque con Adán Loizo, Juan Spósito, Ángel Chiessa y Cesáreo Onzari.
Con temporadas muy especiales en la que convirtió nada menos que 100 goles en 128 encuentros entre 1924 y 1930, su voracidad ofensiva fue tan grande que lo catapultó a la Selección de Argentina para el citado Mundial de Uruguay en 1930, cuando se dio su estallido como futbolista y alcanzó la gloria como el mejor anotador de la copa con ocho dianas.
Fue tal la fama y la gloria que adquirió en 1930 por su proeza mundialista, incluido el detalle de darle 31 partidos internacionales a Argentina, que muy pronto dio el gran salto a Europa y tomó contacto con sus orígenes al ser fichado en el fútbol italiano, tras ser traspasado al Génova Cricket and Football Club por 25.000 pesos argentinos. El destino perfecto para un joven que trabajaba, entonces, en la aduana del puerto bonaerense.
Guillermo organizó su viaje hacia la gloria europea en el transatlántico Conte Rosso. El calcio lo recibió como un héroe futbolístico. Sin embargo, después de un buen comienzo, no tuvo suerte. La aventura europea en suelo genovés duró cinco calendarios, entre 1930 y 1935, y se vio condicionada por dos graves lesiones, al romperse dos veces una pierna.
Primero sufrió una fractura de tibia y peroné causada por un encontronazo con Giuseppe Ernesto Rapetti, el portero del equipo Alessandria; y tiempo después sufrió una segunda fractura, dos centímetros más abajo, sufrida en una colisión con un jugador de la Fiorentina, Giuseppe Galluzzi. Luego sólo estuvo una temporada en el SSC Nápoli, de 1935 a 1936.
En Francia, con el equipo Red Star Saint-Ouen, el público parisiense le adoptó de inmediato y volvió a ser el de antes. Allí fue todo un ídolo, se desempeñó durante tres años y concluyó su trayectoria como futbolista en 1939.
Su etapa exitosa como entrenador
Al colgar los zapatos de futbol, al final de su experiencia en el norte de París, Guillermo Stábile logró obtener el título de entrenador y dio sus primeros pasos en un banquillo en tierras galas. Allí se destacaba del resto por observar el juego desde otra óptica, analizar quirúrgicamente cada acción de un partido y darle vital importancia a la preparación en los entrenamientos de la semana.
Los aficionados galos del Red Star Olympique de París esperaban verle nacionalizado, pero tiempo después el jugador prefirió cruzar de nuevo el Atlántico, empapado de todos los conocimientos del Viejo Continente, para hacer cargo del banquillo del Club Atlético Huracán, con el que logró el subcampeonato en 1939, solo por debajo de Independiente.
Profeta en su tierra, Stábile registró muchos éxitos como entrenador y batió el récord de longevidad como director técnico de la Selección de Argentina, encabezada en aquellos años por el plantel de estrellas prometedoras conocidas como los “Caras Sucias“, con una ofensiva del calibre de Oreste Osmar El Loco Corbatta, Humberto El Bocha Maschio, Antonio Valentín Angelillo, Enrique Omar Cabezón Sívori y Osvaldo Héctor Cruz.
Guillermo fue todo un maestro de varias generaciones de futbolistas argentinos. Su filosofía no era una tarea muy complicada. A los futbolistas de los años 40 y 50 del siglo pasado bastaba con decirles algo simple: “Jueguen como saben hacerlo”. Y los resultados exitosos en el ámbito deportivo le llegaban solos en el banquillo.
Su primera buena campaña como entrenador lo llevó a tomar las riendas de la Selección de Argentina en reemplazo de Ángel Fernández Roca, en 1941. Lo hizo paralelamente mientras dirigía al San Lorenzo de Almagro y luego al Estudiantes de La Plata, Ferro Carril Oeste y Racing Club, con el que se coronó tricampeón en forma seguida en 1949, 1950 y 1951, con los tres primeros títulos profesionales de La Academia.
A partir de ahí, con él repartiendo indicaciones precisas desde el banquillo, la Albiceleste se aferró a la gloria. Alzó seis veces el trofeo de monarca en el Campeonato Sudamericano de Fútbol –hoy Copa América–, que alcanzó en 1941, 1945, 1946, 1947, 1955 y 1957. Estos trofeos convierten a Guillermo en el entrenador más exitoso en la historia del torneo continental de selecciones. Y no solo eso: además es el técnico con más partidos dirigidos en el torneo, con 44.
Por un par de periodos distintos, primero entre 1941 y 1959 y después de 1960 a 1961, fue el entrenador que más tiempo dirigió al Seleccionado Albiceleste, con una marca que sumaba dos décadas en el banquillo. Sin dudas, el nombre de Guillermo Stábile representó todo un fenómeno y, sin duda, era sinónimo de Selección Nacional de Argentina.
También se hizo adueñó del Campeonato Panamericano de Fútbol de 1960, en San José, Costa Rica, que fue su último cetro que logró al mando de Argentina, que aún seguía en la mira por el desastre y su gran fracaso durante la eliminación prematura sufrida en el Mundial de 1958 en Suecia. Allí quedó en el puesto 13 entre 16 selecciones, luego de medirse a Alemania Occidental (caída 1-3), Irlanda del Norte (victoria 3-1) y Checoslovaquia (paliza 1-6).
Como curiosidad, al mando del banquillo de la Albiceleste, Stábile se enfrentó en cuatro oportunidades a la Selección de Costa Rica en certámenes de carácter continental, con un balance positivo a su favor de tres victorias y un empate.
El seleccionado a su cargo goleó 7-1 a la Tricolor en los I Juegos Deportivos Panamericanos de 1951, en Buenos Aires, Argentina; y la superó por 4-3 después de que perdía 1-3 ante el equipo tico conocido como los “Chaparritos de Oro“, en el II Panamericano de Fútbol en México. Además se midió dos veces a la Sele en el III Panamericano de Fútbol en San José, Costa Rica, con la que igualó 0-0 en la primera vuelta del torneo y la doblegó 2-0 en la segunda.
En esa época, Guillermo se hizo millonario al dedicarse a los negocios y hasta intervino como actor principal en dos películas filmadas en Argentina, al interpretarse a él mismo en ambas producciones, primero en el filme Pelota de trapo estrenada en 1948 y luego en Fantoche en 1957.
Para 1961, en medio de las críticas despiadadas y con 127 partidos dirigidos en el lomo, una cifra que sigue siendo récord argentino en este cargo, el experimentado director técnico se alejó para siempre del banquillo del seleccionado albiceleste y, entonces, asumió la dirección de la Escuela de Entrenadores de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).
Vinculado hasta el final al mundo del fútbol, Guillermo Stábile falleció el 26 de diciembre de 1966, a los 61 años de edad, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio mientras estaba en su ciudad natal, en la casa del barrio de Flores, en Buenos Aires, Argentina. Su funeral el 3 de enero de 1967 fue digno de un jefe de estado. Desde entonces, su cuerpo descansa en el Cementerio de la Chacarita, en la Comuna 15, de Buenos Aires, la capital de Argentina.
Tabla de goleadores del Mundial de “Uruguay 1930”
Guillermo Antonio Stábile es uno de los diez jugadores sudamericanos de la historia que ganaron el título de máximos goleadores de los Campeonatos Mundiales de Fútbol, gracias a sus ocho tantos conseguidos en la primera edición mundialista de “Uruguay 1930”.
Junto al delantero argentino figuran también los brasileños Leonidas (Mundial 1938), Ademir (Mundial 1950), Garrincha (Mundial 1962), Vavá (Mundial 1962) y Ronaldo (Mundial 2002); su compatriota Mario Alberto Kempes (Mundial 1978), el chileno Leonel Sánchez (Mundial 1962), el uruguayo Diego Forlán (Mundial 2010) y el colombiano James Rodríguez (Mundial 2014).
La mayor cantidad de los goleadores de cada Copa del Mundo, 21 en total, provienen del continente europeo. Hablamos de los alemanes Gerhard Gerd Müller (Mundial 1970), Miroslav Klose (Mundial 2006) y Thomas Müller (Mundial 2010); los húngaros Sandor Kocsis (Mundial 1954) y Florian Albert (Mundial 1962), los italianos Paolo Rossi (Mundial 1982) y Salvatore Totó Schillaci (Mundial 1990), los ingleses Gary Lineker (Mundial 1986) y Harry Kane (Mundial 2018), así como los franceses Just Fontaine (Mundial 1958) y Kylian Mbappé (Mundial 2022).
Después aparecen con un título de goleo en los Mundiales de la FIFA los siguientes representantes: el checoslovaco Oldrich Nejedly (Mundial 1934), el soviético Valentin Ivanov (Mundial 1962), el yugoslavo Drazan Jerkovic (Mundial 1962), el portugués Eusebio (Mundial 1966), el polaco Grzegorz Lato (Mundial 1974), el ruso Oleg Salenko (Mundial 1994), el búlgaro Hristo Stoitchkov (Mundial 1994), el croata Davor Suker (Mundial 1998), el español David Villa (Mundial 2010) y el neerlandés Wesley Sneijder (Mundial 2010).

A continuación, los principales anotadores de la primera Copa del Mundo de 1930 en Uruguay.
CON OCHO GOLES: Guillermo Antonio Stábile (Argentina).
CON CINCO GOLES: José Pedro Cea (Uruguay).
CON CUATRO GOLES: Bertram Bert Patenaude (Estados Unidos).
CON TRES GOLES: Juan Peregrino Anselmo (Uruguay), Preguinho (Brasil), Ivan Ivica Bek (Yugoslavia) y Carlos Peucelle (Argentina).
Detalle: Las estadísticas de los goleadores fueron obtenidos por los reportes oficiales de la FIFA, que aparecen en su sitio digital. Existen, sin embargo, ciertos datos cuestionados por otras fuentes, que dan referencias diferentes en el tema del goleo en aquel Mundial de 1930.

Carné del ídolo argentino Guillermo Stábile
DATOS PERSONALES
Nombre completo: Guillermo Antonio Stábile.
Apodos: El Filtrador y Buitre.
País: Argentina. Nacionalizado italiano.
Nacimiento: 17 de enero de 1905 en Parque Patricios, de Buenos Aires, Argentina.
Fallecimiento: 26 de diciembre de 1966, a los 61 años, en el barrio de Flores, de Buenos Aires, Argentina. El 3 de enero de 1967 se hizo un funeral en su memoria. Su cuerpo descansa en el Cementerio del Oeste, en la Chacarita, de Buenos Aires, Argentina.
Familia: Casado con Orfila Tita Groppo. Padre de dos hijos, Guillermo Luis Kuky y Yolanda Elena Stábile. Tuvo al menos cuatro nietos, uno de los cuales, también llamado Guillermo Stábile, trabaja activamente para mantener vivo el legado de su abuelo a través de espacios de homenaje y redes sociales.
Peso y estatura: 68 kilos y 1,68 metros.

DATOS COMO FUTBOLISTA
Deporte: Fútbol.
Posición: Delantero.
Clubes donde militó: Club Atlético Huracán (1920-1930), en Argentina; Génova Cricket and Football Club (1930-1935) y Societá Sportiva Calcio Nápoli S.p.A. (1935-1936), en Italia; y Red Star Olympique (1936-1939), en París, Francia.
Debut deportivo: 1920 con el Club Atlético Huracán, de Argentina.
Goles oficiales en clubes: 268; entre los que están 102 tantos que marcó en 119 juegos con Huracán, 19 en 62 partidos con el Genoa, 3 en 20 encuentros con el Nápoli y 88 en 66 choques con el Red Star Olympique (1936-1939), en París, Francia.
Logros en clubes: Con el Club Atlético Huracán ganó primero el título de la Primera División de Argentina en 1925, la Copa Dr. Carlos Ibarguren, también en 1925, y nuevamente el cetro de la máxima categoría en 1928. También se adjudicó el Campeonato de la Segunda División de Francia en 1939, cuando militó con el Red Star Olympique, en París.
Con la Selección de Argentina: Disputó la Copa Mundial de 1930 en Uruguay, donde registró ocho goles en cuatro encuentros en la cita universal. En total, sumó esas ocho dianas en 31 juegos internacionales con la Albiceleste.
Distinciones individuales: Máximo goleador del primer Mundial de Fútbol de 1930 en Uruguay, con ocho tantos en cuatro partidos disputados. Goleador del Campeonato de la Primera División de Argentina en 1925, con 17 tantos.
Retiro deportivo: 1939 con el Red Star Olympique, al norte de París, Francia.

DATOS COMO ENTRENADOR
Trayectoria en el banquillo: Dirigió como entrenador al Red Star Olympique (1937-1939), en París, Francia; al Club Atlético Huracán (1939-1943), al San Lorenzo de Almagro (1940), al Estudiantes de La Plata (1941-1942), al Ferro Carril Oeste (1944), al Racing Club (1945-1954) y, en dos ocasiones, a la Selección Mayor (1941-1959 y 1960-1961), en Argentina.
Títulos en equipos: Con el Red Star Olympique, de París, ganó la Liga de la Segunda División de Francia (1939). Con el Club Atlético Huracán se adjudicó la Copa Adrián C. Escobar (1942) y la Copa de Competencia Británica (1944). Con el Racing Club obtuvo la Copa de Competencia Británica, en 1945; y tres Campeonatos Nacionales seguidos en la era del profesionalismo de la Primera División de Argentina, en 1949, 1950 y 1951. En consecuencia, es el director técnico más ganador de la historia profesional del Racing Club, con cuatro cetros ganados en 1945, 1949, 1950 y 1951. Al mismo tiempo es el técnico de la historia con el mayor periodo de tiempo al mando del Racing Club, entre 1945 y 1954.
Logros como entrenador de la Selección de Argentina: Es el técnico más ganador en la historia de la Albiceleste, con siete títulos continentales. Seis veces fue el campeón de la Copa América, en las ediciones de Chile 1941, Chile 1945, Argentina 1946, Ecuador 1947, Chile 1955 y Perú 1957. Del mismo modo fue monarca del III Campeonato Panamericano de Fútbol de 1960, disputado en San José, Costa Rica. También obtuvo las medallas de oro en los Juegos Panamericanos de Argentina 1951 y México 1955; la de plata y el segundo lugar en la Copa América de Uruguay 1942, así como la presea de bronce y el tercer puesto en la Copa América de Uruguay 1956.
Los récords de su carrera deportiva: Entrenador con más partidos oficiales dirigidos en la Selección de Argentina, con 116; técnico con más títulos ganados en la Selección de Argentina, con siete; entrenador con más títulos obtenidos en la Copa América, con seis; y el técnico con más encuentros dirigidos en la historia de la Copa América, con 44.
OTROS LOGROS
Filmografía: Participó en dos producciones de tema futbolística para el cine, donde interpreta a él mismo, en las películas Pelota de trapo (1948) y Fantoche (1957).

Galería de fotos: Trayectoria de Guillermo Stábile como jugador y entrenador

















Galería de fotos: Guillermo Stábile y… la Selección de Costa Rica






FUENTES CONSULTADAS: Tomos 1 y 2 del libro “Los Mundiales de Fútbol”, colección del diario “La Nación”, elaborada por Rodrigo Calvo Castro (2010). Revista “La Historia de los Mundiales”, de “El Gráfico” de Argentina (2010). Libros “Grandes Momentos de los Mundiales de Fútbol”, parte I, 1930-1974″, de Juan Tejero (2000); “1000 Futbolistas: Los mejores jugadores de todos los tiempos”, de Michael Nordmann (2006); “1.000 cosas que deben saber sobre los Mundiales de Fútbol”, de Juan Ignacio Gallardo y Rafael González-Palencia (2017); “El Libro del Mundial”, de Eduardo Arias (1994). Los sitios web del Museo de la FIFA, la revista “El Gráfico” (Argentina), Racing Club (Argentina), ESPN Deportes (Estados Unidos), “TyC Sports” (Argentina), “Clarín” (Argentina), “El Litoral” (Argentina), Fútbol Retro (España), agencias AFP, EFE, AP, ANSA y Infobae; y Wikipedia. Videos de YouTube: “Hora 13 Noticias”, “Historias del Fútbol Argentino y del Mundo”, “Audiopedia FUT” y “Historia del futbol”. Fotografías: Federación Internacional de Historia y Estadísticas del Fútbol, Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), revista “El Gráfico” (Argentina), Wikimedia Commons y archivo del periodista Rodrigo Calvo.

























