La Selección de Costa Rica de 1930, en La Habana, Cuba, donde obtuvo el subcampeonato en el torneo de fútbol de los II Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe. En esa época, el equipo tico recibió invitación al primer Mundial de Fútbol en Uruguay, pero fue rechazada por el ente federativo por falta de dinero y de organización. De izquierda a derecha: Arturo Alfaro, Enrique Solera, Salvador "Papas" Tabasch, Miguel Ángel Argüello, Francisco "Paco" Solé, Ricardo "Poeta" Bermúdez, José Joaquín "Colleya" Fonseca, Luis Montero, Rafael Ángel "Macho" Madrigal, Salvador Soto "Indio Buroy", Carlos Luis Ulloa y Manuel "Manolo" Rodríguez, capitán general (foto cortesía de Mario Lara/archivo de Rodrigo Calvo).

La Selección de Costa Rica no estará presente en el próximo Mundial del 2026 que se celebrará, simultáneamente, en Estados Unidos, Canadá y México. Pero su historia mundialista establece que asistió a seis de las 22 citas universales organizadas por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), presencia que se concretó para las ediciones de Italia 1990, Corea del Sur y Japón 2002, Alemania 2006, Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, que fue la tercera copa consecutiva en la que la Tricolor participaba con su equipo mayor.

Aunque disfrutó de su primera eliminatoria hasta la Copa FIFA de Suecia 1958, la Tricolor casi acudió al primer Mundial de la historia celebrado en 1930, que tuvo lugar en sedes de Montevideo, Uruguay. Aquella vez, el certamen era por invitación y no hubo fase clasificatoria.

Sin embargo, esta opción que ofrecieron los organizadores charrúas junto a la dirigencia de la FIFA, la Federación tica, denominada entonces como la Liga Nacional de Fútbol, la tuvo que desechar porque no tenía el contenido económico, ni contaba con la organización necesaria para financiar la costosa aventura para enviar a un seleccionado hasta el Cono Sur.

Esta historia arranca años antes con la propia FIFA, fundada en mayo de 1904. Cuando el jerarca del organismo era el abogado francés Jules Rimet, la entidad rectora del fútbol mundial tuvo los primeros contactos con correspondencia enviada a la dirigencia de Costa Rica, fechadas los días 16 de julio de 1923 y 21 de julio de 1925, cuando su secretario general, el neerlandés Carl Anton Wilhelm Hirschmann, invitó desde Amsterdam, capital de Países Bajos, para que el país se registrara en el organismo.

Al inicio esta gestión administrativa era indispensable en aquella época para inscribirse en el máximo organismo del balompié mundial. Sin embargo, no recibió la debida importancia de la Liga Nacional de Fútbol y, por tanto, los papeles enviados desde Europa se archivaron sin motivo alguno.

Pero el criterio federativo varió en 1926. La razón fue que la petición de Costa Rica para asistir con una delegación deportiva los primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe en México fue rechazada, simplemente, porque el país no estaba afiliado a la FIFA, y esto obligó a ponerse al día con la entidad futbolística.

La información sobre la oficialidad de la Liga Nacional de Fútbol –hoy Federación Costarricense de Fútbol–, el reconocimiento del Gobierno de Costa Rica, la información respectiva con el número y el nombre de los clubes asociados al ente federativo, su fecha de fundación –el 13 de junio de 1921–, estatutos y reglamentos, se envió hasta Europa y fue aceptada por la FIFA, en su sede central que estaba ubicada en París, Francia, aunque luego se trasladó a partir de 1932 a Zúrich, Suiza.

Así, la Liga Nacional de Fútbol –presidida por Cipriano Güell Partegás– fue admitida por la FIFA junto a la Asociación de Fútbol de Cuba, primero con fecha emitida el 20 de diciembre de 1926, después con una comunicación del 13 de enero de 1927 –ambas en forma provisional– y, finalmente, con otra enviada el 3 de junio de 1927, de manera definitiva. En la FIFA había, entonces, 45 países afiliados a la entidad.

La aceptación de Costa Rica en la FIFA tuvo su efecto inmediato en ese año de 1927, pues los equipos de naciones inscritas con un balompié más desarrollado, de Sudamérica y el Caribe, empezaron a llegar al país para disputar partidos amistosos internacionales. En ese tiempo, incluso, los clubes costarricenses ya empezar a ganar dinero por viáticos y encuentros de carácter internacional disputados en el extranjero.

Invitación desechada al primer Mundial

De acuerdo a la investigación del ya fallecido exjugador e historiador deportivo Miguel Ángel Ulloa Zamora, en su inédito libro Historia del fútbol costarricense (1987), nuestro país estuvo presente con dos delegados en el Congreso anual de la FIFA, en el cual se escogió a Uruguay como la sede y el país organizador del primer Campeonato Mundial de 1930 en su capital, Montevideo.

La junta directiva de la Liga Nacional de Fútbol que se afilió a la FIFA entre 1926 y 1927. Arriba (de izquierda a derecha): Manuel Sáenz, Gonzalo Hoffamaister, Carlos Luis Jiménez, José Antonio “Pepe” Astúa, Alfredo Esquivel, Carlos Luis Ramírez y Miguel Ruiz. Abajo: Chale White, Cipriano Güell –presidente de la entidad federativa– y Edwin López (foto archivo de Rodrigo Calvo).

El 17 y 18 de mayo de 1929, durante la mencionada cita del organismo rector del fútbol mundial en Barcelona, España, la Liga Nacional de Fútbol, de Costa Rica, tuvo un papel clave al enviar a José Antonio Pepe Astúa Lizano y a Ricardo Fournier Quirós, padre del periodista Rodrigo Fournier, exdirector de Telenoticias Canal 7.

El voto de ambos representantes nacionales, junto a los demás delegados presentes en esta cita, fue decisivo para nombrar a Uruguay como la nación organizadora del primer Campeonato del Mundo, en contra de las fuertes candidaturas de Hungría, España, Holanda –hoy Países Bajos–, Italia y Suecia.

Astúa Lizano se hizo socio del Club Sport La Libertad el 4 de abril de 1919 y renunció en 1922. Apasionado de la cacería deportiva jugaba baloncesto, fútbol, billar y golf. Viajó a Barcelona, España, donde radicó ocho años y trabajó allá en La Garza, empresa exportadora de café, propiedad de su padre, Avelino Alsina.

Pepe Astúa laboró en la compañía bananera, la Singer, la Municipalidad josefina, el Resguardo Fiscal y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Murió en San José a la edad de 77 años, en 1974.

Por su lado, Ricardo Fournier Quirós se le recuerda como todo un deportista, promotor del fútbol en Alajuela y jugador de la Liga Deportiva Alajuelense. Se inició en este deporte en 1907, como volante del equipo La Estrella, y delantero de La Juventud, en 1909. Miembro del Comité Organizador de los Juegos Atléticos de fin de año en 1911, 1912 y 1913; corrió en esas justas en las 440 yardas con La Juventud.

Costa Rica fue admitida a la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), primero de manera provisional el 20 de diciembre de 1926 y el 13 de enero de 1927; y después en forma definitiva, el 3 de junio de 1927. La FIFA tenía, entonces, 45 países afiliados (foto sitio de la FIFA.com/archivo de Rodrigo Calvo).

Además, Fournier fue árbitro de fútbol y de natación del Club Sport La Libertad, diputado, juez, abogado, político, diplomático, ministro, viceministro y Secretario de Estado, entre otros cargos.

Por estar afiliado a la FIFA, Uruguay tuvo la cortesía de invitar a la Selección de Costa Rica para que asistiera al primer Campeonato Mundial de 1930 en Montevideo, Uruguay. Incluso, la Federación tica valoró tal posibilidad, según una carta del 23 de octubre de 1929 que su secretario, José Pérez Salazar, envió a la Asociación Uruguaya de Fútbol.

La misiva decía: “Tengo el gusto de informar a ustedes (a los federativos de Uruguay) que esta Federación (la de Costa Rica) está dando los pasos necesarios para conseguir enviar a un equipo que represente a nuestro país en las Olimpiadas Mundiales de este deporte y en cuanto esté decidido, en forma definitiva, nos será muy honroso comunicárselo (…)”.

Pero no pudo ser. La Liga Nacional de Fútbol, presidida por Moisés Vicenzi Pacheco, descartó la invitación sudamericana al admitir que no tenía fondos económicos para financiar el viaje en barco de vapor a Montevideo, ni contó con organización ni la ayuda del Gobierno. Y dadas las buenas relaciones deportivas con Cuba, la entidad se concentró más en la preparación y recaudar dinero para financiar el viaje de la Tricolor a los II Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe en La Habana, Cuba, que se celebraron del 15 de marzo al 3 de abril de 1930.

“A Costa Rica le faltaba capacidad deportiva para competir en el alto nivel de un Mundial de Fútbol. El costo del viaje a Uruguay era muy caro entonces”, según el criterio del historiador deportivo Juan Rosales con vistas a esa primera disputa de la Copa Jules Rimet en 1930, hace ya más de 95 años.

Sin embargo, de acuerdo a los archivos del departamento de comunicación de la FIFA, en Zúrich, Suiza, Costa Rica no registró delegados a los Congresos de 1928 en Amsterdam, Holanda, y 1929 en Barcelona, España. Lo anterior hace pensar que la representación de Astúa Lizano y Fournier Quirós no tenía carácter oficial y asistieron como oyentes, sin voz ni voto.

Lo que sí está claro es que el país sí recibió una invitación oficial de Uruguay, como lo hizo en aquel momento con todos los países afiliados a la FIFA y de los delegados presentes en los citados congresos de Amsterdam y Barcelona. Y, de alguna forma, existió la posbilidad de participar en la primera versión de la Copa Mundial celebrada en Montevideo, Uruguay.

Pero al hecho de que no había plata ni organización para emprender el periplo en barco hasta Montevideo, tampoco el equipo poseía alto nivel deportiva para la competencia mundialista, debido a que se requería de un marcado crecimiento en el mundo del fútbol, que no gozaba en esa época para aspirar viajar con opciones y alcanzar una actuación decorosa en el Mundial de la FIFA.

La primera copa universal de la FIFA en el año ’30, del siglo pasado, fue ganada por el anfitrión, Uruguay, que doblegó por 4-2 a Argentina en la gran final disputada en el recién inaugurado Estadio Centenario, de Montevideo, Uruguay.

La oportunidad le llegó a Costa Rica 60 años más tarde, durante la cita universal de Italia 1990, luego de que debió subir una empinada escalera en el mundo del balompié. Primero dominó Centroamérica y del Caribe, al ganar siete de los 10 Campeonatos Centroamericanos y del Caribe, realizados entre 1941 y 1961; luego lo hizo a nivel de la Concacaf, al ganar tres torneos de naciones en 1963, 1969 y 1989, este último al ganar la clasificación regional al torneo mundialista del ’90.

Adicionalmente, la Tricolor destacó entonces a nivel continental al ocupar el tercer lugar durante el II Panamericano de Fútbol de 1956, celebrado en México; y logró dos clasificaciones regionales a los Juegos Olímpicos en Moscú 1980 y Los Ángeles 1984, incluso asistió primero a dos torneos de la FIFA en categoría menor, como lo fueron el Sub-16 de China 1985 y el Sub-20 de Arabia Saudita 1989. Un largo trajinar para poder acceder a la gran fiesta del fútbol mundial, que por primera vez ocurrió en la máxima competencia de la FIFA, que fue Italia ’90.

Esta fue la junta directiva de la Liga Nacional de Fútbol, encabezada por Moisés Vicenzi Pacheco, que tomó la decisión de no aceptar la invitación de Uruguay para asistir al primer Mundial de Fútbol de 1930 y, en su lugar, acordó enviar una delegación deportiva para intervenir en el torneo de balompié de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de ese mismo año, celebrados en La Habana, Cuba (foto archivo de Rodrigo Calvo).

FUENTES CONSULTADAS: Informes técnicos de la FIFA de los Mundiales de Fútbol, la IFFHS, revistas “El Gráfico” (Argentina), “France Football” (Francia), “Guerin Sportivo” (Italia) y “Placar” (Brasil); “Mundiales de Fútbol” (Océano), Enciclopedia Mundial de Fútbo (Océano), archivo del diario “La Nación” (Costa Rica), Tomo 1 del Libro “Los Mundiales de Fútbol” (2010), de Rodrigo Calvo Castro (Diario “La Nación”, de Grupo Nación S. A.; San José, Costa Rica); las agencias AFP, AP y EFE. Fotografías: FIFA, Mario Lara y el archivo de Rodrigo Calvo.

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Rodrigo Calvo
Tiene 45 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Radio Monumental, Deportes Repretel y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. Estuvo ligado por tres décadas al Grupo Nación, en la revista deportiva “Triunfo” y los periódicos “Al Día” y “La Nación”. Entre 2015 y 2017 intervino en el sitio digital "Cronica.cr", y luego desde febrero del 2018 dirige la página web "Buzón de Rodrigo.com". Ha colaborado para medios especializados de la FIFA y en Centroamérica, Caribe, México, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Brasil, España e Italia. Obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en el 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas". Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional e internacional. Desde 1994 escribe la columna “Buzón de Rodrigo” y desde 1989 es corresponsal del semanario deportivo “France Football” de Francia. Integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania y a partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football". Escritor de múltiples obras deportivas, como la colección "Aventura Tricolor: Mundial de Italia 1990, "Tiempos de Selección" (1997), "La Copa Mundial de Fútbol (1998), "100 años de Deportes" (1999), "Huellas del Fútbol Tico" (2009), "Legionarios" (2012), "CSH-100: ¡El equipo que nació Grande! 1921-2021" (2021) y "Crónica del Centenario 1921-2021" (2021).