Escena del partido de Costa Rica ante Yugoslavia, hace 40 años, con la que perdió 2-3 en Minsk, exUnión Soviética, y quedó eliminada de los Juegos Olímpicos de Moscú 80. En la acción, el capitán tico, Francisco “Chico” Hernández (izquierda), marca la acción del volante yugoslavo Dzevad Secerbegovic; observan al fondo Marvin Obando y Tomás Velásquez (foto archivo de Rodrigo Calvo).

Hace 40 años, el miércoles 23 de julio de 1980, la Selección de Costa Rica se jugó su última carta de posibilidades de acceder a la segunda ronda del torneo de fútbol de los XXII Juegos Olímpicos de Moscú 80, pero lo intentó ante el rival más calificado del grupo D, Yugoslavia, con gran tradición en Europa y en el balompié olímpico.

El equipo nacional venía de perder dos días antes en el juego de debut frente a Irak, por un decepcionante 3-0, y requería elevar su nivel ante los balcánicos para soñar con la clasificación a la siguiente fase, los cuartos de final.

Su técnico español, Antonio Moyano Reina, procuró elevar el ánimo de sus pupilos e introdujo con variantes en el sector defensivo y la zona de ataque, con el ingreso de Carlos Pata Jiménez en la zaga central y del veloz Marvin Obando por el sector izquierdo, para el compromiso que cambió de sede soviética, de Kiev a Minsk, en el estadio del Dynamo.

El cotizado goleador de Yugoslavia, Zlatko Vujovic (derecha), fue el verdugo de Costa Rica hace 40 años, al anotar dos goles en la portería tica defendida por Julio Morales (foto archivo de Rodrigo Calvo).

Pero empezó mal, sufrió la lesión tempranera de Jiménez, que hizo variar su zaga apenas a los 14 minutos, y rápidamente encajó dos goles en 23 minutos, con las anotaciones de su cotizado goleador europeo, Zlatko Vujovic, y su compañero de ataque, Boro Primorac.

Luego, más deshinibido, la Tricolor aportó más seguridad en su juego, en el traslado de la pelota y terminó cayendo 3-2, con otra diana de Vujovic, al comienzo de la complementaria.

Jorge White Hooker, al minuto 35, y Omar Cecilio Arroyo Rodríguez, al 89′, convirtieron las anotaciones ticas en un encuentro donde los nuestros jugaron su mejor partido en su primera Olimpiada con un juego agradable, pero inoperante para finalmente quedar eliminados hace cuatro décadas de las justas olímpicas de Moscú, en su primera aventura en una competencia universal.

La crónica del diario La Nación fue vehemente al resumir la descalificación tica de los Juegos moscovitas. “El encuentro fue de baja calidad, en donde los europeos jugaron a su antojo, sin preocupación, dado el pobre rendimiento de los costarricenses en Minsk”, recalcó el matutino josefino.

Por su parte, Luis Cartín Paniagua, editor deportivo del periódico La República y periodista oficial de Costa Rica en las justas de Moscú 80, escribió que la Sele obtuvo “un resultado decoroso”, a pesar del 3-2 adverso y la potencialidad comprobada de los yugoslavos. “Costa Rica se desenvolvió en forma regular tratando de repeler la fuerte presión que tuvo el cuadro europeo. Así, defendiéndose, aprovechó dos oportunidades para anotar dos importantes goles”, resaltó Cartín en Vibraciones Olímpicas, su columna desde Moscú.

El honor de anotar en unas justas olímpicas

El delantero costarricense Omar Arroyo anotó el segundo gol de la Tricolor ante Yugoslavia (cayó 2-3), en un remate espectacular de volea en el último minuto del partido disputado hace cuatro décadas en Minsk, exUnión Soviética (foto archivo de Rodrigo Calvo).

Las conquistas ticas, por cierto, fueron las primeras de Costa Rica en unas Olimpiadas. Jorge White fue el encargado de convertir de primero en la etapa inicial, al vencer al guardameta yugoslavo Tomislav Ivkovic, con remate de derecha desde fuera del área.

El propio autor lo recordó así en 1991: “La anotación surgió en una jugada de pared. Perdíamos 2-0 y hubo una combinación entre Tomás Velásquez y Róger Álvarez, quien me la tocó en corto… Estaba lloviendo mucho… La defensa se abrió un poco… Velásquez estaba dentro del área y desvió ligeramente mi tiro de derecha. El portero se quedó parado y el balón entró en el poste derecho”.

Pese al toque ligero de Velásquez, la FIFA acreditó oficialmente el gol a White Hooker, quien recibió un trofeo de los organizadores que lo declararon “el más valioso” de ese encuentro. Pistón Velásquez se mostró dolido por la decisión del organismo rector del balompié mundial, pero la aceptó con resignación. Por su parte, el lauro de la anotación a su favor formó parte de la colección personal de White, a la par del libro oficial sobre Moscú 80 que le regaló Antonio Moyano, en el cual aparece su nombre entre la lista de goleadores de esas justas.

“Moscú 80 –agrega White– fue un orgullo para mí y provocó un cambio radical en mi carrera… Tuve muchas experiencias, alcancé una mentalidad más profesional y aprendí de los grandes jugadores que este deporte es simple y requiere de una buena preparación física, porque ese aspecto representa un alto porcentaje en el fútbol moderno”.

El segundo tanto se produjo cuando los balcánicos 3-1. Su autor, Omar Arroyo Rodríguez, se lo anotó al mismo Ivkovic al rematar de volea un centro del capitán nacional, Francisco Chico Hernández, desde el sector derecho. Una soberbia anotación. Segundos después terminó el encuentro con la ventaja mínima de Yugoslavia.

Sobre esta conquista, Arroyo Rodríguez expresó en 1981: “Sentí gran emoción cuando anoté ese gol, que supera todos los que hice en mi carrera… La Olimpiada de Moscú 80 es la experiencia más grandes que he tenido en mi vida, porque considero que cumplí una buena labor”.

El 3-2 definitivo firmó la eliminación de los costarricenses de la Olimpiada de Moscú y la clasificación yugoslava a los cuartos de final. En el otro juego del bloque D, el 23 de julio del 80, Finlandia e Irak empataron 0-0 en Kiev.

La tercera jornada de esta llave, programada para el viernes 25 de julio de ese año, con los duelos Yugoslavia-Irak y Finlandia-Costa Rica, sería de trámite para los ticos aunque definiría al otro ganador del boleto a la segunda ronda. Tema principal de nuestro siguiente reporte sobre lo sucedido hace 40 años en los Juegos Olímpicos de Moscú 80.

La Selección de Costa Rica en un fogueo antes de la Olimpiada de Moscú, el 24 de junio de 1980, cuando goleó 3-0 a Cuba en el Estadio Nacional. Arriba (de izquierda a derecha): Omar Arroyo, Herberth Quesada, Carlos Toppings, Ricardo García y Julio Morales. Abajo: Jorge White, Francisco “Chico” Hernández, Javier Masís, Marvin Obando, Tomás Eduardo Velásquez y Carlos “Pata” Jiménez (foto reproducción del diario “La República” ).

El partido del recuerdo

Yugoslavia 3
Costa Rica 2

Fecha y hora: Miércoles 23 de julio de 1980; 7 p. m., local (10 a. m., hora de Costa Rica).
Sede: Estadio del Dynamo, en Minsk, antigua Unión Soviética (hoy capital de Bielorrusia).
Goles: Zlatko Vujovic (Yugoslavia), a los 6 y 54 minutos; Boro Primorac (Yugoslavia), a los 23’; Jorge White (Costa Rica), a los 35’; y Omar Arroyo (Costa Rica), a los 89’.
Resultado del primer tiempo: Yugoslavia 2-Costa Rica 1.
Árbitros: Bassey Eyo Honesty (Nigeria), central; Vojtech Christov (Checoslovaquia) y Eldar Mukhtarovich Azim-Zade (Unión Soviética), guardalíneas.
Inspectores arbitrales: Dr. Ahmed Zouiten (Túnez) y Mircea Angelescu (Rumanía).

Alineaciones:
Selección de Yugoslavia:
Tomislav Ivkovic; Nikica Cukrov, Milos Hrstic, Nikica Klincarski y Miso Krsticevic; Dzevad Secerbegovic, Vladimir Matijevic y Ante Mirocevic (Srebrenko Repcic, a los 46′); Dusan Pesic (Milos Sestic, a los 46′), Boro Primorac y Zlatko Vujovic. Director técnico: Ivan Toplak (yugoslavo).
Selección de Costa Rica: Julio Morales; Javier Michelín Masís, Ricardo Sardina García, Carlos Pata Jiménez (Minor Alpízar, a los 14’) y Carlos Nicanor Toppings ; Tomás Eduardo Pistón Velásquez, Francisco Chico Hernández (capitán) y Róger Álvarez (William Ávila, a los 57’); Jorge White, Omar Arroyo y Marvin Obando. Director técnico: Antonio Moyano Reina (español).
Amonestaciones: No hubo.
Asistencia: No fue reportada.
Motivo: Segunda fecha del grupo D, en el certamen de fútbol de los XXII Juegos Olímpicos de 1980 en Moscú, exUnión Soviética.

El estadio del Dynamo, de Minsk, en la antigua Unión Soviética, lució un lleno total en el torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos, el miércoles 20 de julio de 1980, en el duelo entre Costa Rica y Yugoslavia (foto archivo de Rodrigo Calvo).
El Informe Técnico de la FIFA de Moscú 1980 registró así los detalles oficiales del segundo juego de Costa Rica en unos Juegos Olímpicos, el revés 3-2 ante Yugoslavia, el 23 de julio de ese año en la ciudad soviética de Minsk (archivo de Rodrigo Calvo).

Antonio Moyano: “Ante Yugoslavia fue el mejor partido”

Por Antonio Moyano Reina (*)

El reporte de Antonio Moyano sobre la presencia tica en los Juegos de Moscú 80 lo envió a la Fedefútbol el 12 de agosto de 1980 (archivo de Rodrigo Calvo).

El partido contra Yugoslavia, en la segunda fecha del grupo D de los Juegos Olímpicos, fue el mejor que jugó nuestra Selección Nacional. Le pusieron muchas ganas, tuvieron más deseos de buscar el gol y aunque desde los primeros minutos íbamos perdiendo, el cuadro no se entregó.

Este encuentro que sobre el papel era el más difícil, nos resultó el más fácil en la cancha. No sólo por el marcador (cayó 2-3), sino por la forma de desenvolverse nuestro cuadro. Esto tiene una explicación lógica y otra ilógica. La lógica es que, al salir nuestra Selección tranquila, sin la responsabilidad tremenda del primer partido, jugó más serena, más sentada en la cancha. Y la ilógica es que nuestro jugador sigue cayendo en el grave error de superarse ante un rival poderoso, pero menospreciando al que cree inferior.

El equipo yugoslavo se caracteriza por su fuerza y su sincronización en todas sus líneas. Es el más técnico de nuestro grupo –razón por la cual también nosotros pudimos hacer nuestro fútbol– y tiene una entrada muy poderosa en los remates de cabeza. Sobre todo, cuando se cobraban las faltas y los tiros de esquina, entraban los dos centrales en la jugada aérea con una fuerza y precisión tremendas. Es un rival muy profesional, con un manejo perfecto de la jugada de primera intención.

El planteamiento de este partido fue de 4-4-2, pero con Jorge White haciendo la doble funcionalidad de extremo y volante. En este partido hice la variante de poner a Carlos Toppings de lateral izquierdo, Carlos (Pata) Jiménez de central y Marvin Obando de extremo izquierdo, pero a los 15 minutos se lesionó Jiménez y tuvimos que darle entrada a Minor Alpízar y que Toppings bajase de líbero, donde de nuevo hizo un gran partido. Enterado por mi colega español, José Santamaría, que los hombres clave eran el Nº 10 (Ante Mirocevic) y el Nº 15 (Milos Sestic), mandé a cuidarlos. En la primera parte jugó el Nº 10, no así el Nº 15. Este jugador salió en el segundo tiempo cuando ellos vieron peligrar el resultado con el 1-2 y efectivamente les sirvió, ya que volvieron a tomar las riendas del partido.

Antonio Moyano Reina brinda instrucciones en el duelo como visitante de Costa Rica por la eliminatoria olímpica contra Guatemala (empate 1-1), el 30 de octubre de 1983 en el Estadio chapín ‘Mateo’ Flores; a su lado, el masajista Alexis Chacón (foto archivo de Rodrigo Calvo).

Nuestros jugadores por ráfagas supieron imponerse en el juego, pero ellos con más profesionalismo nos hicieron dos goles cuando nuestro cuadro jugaba mejor. Pese a este marcador, los nuestros no se achicaron, sino que buscaron con más ganas el gol. Y así lo lograron por medio de Jorge White, quien marcó un bonito gol.

En la segunda parte entró el Nº 15 y otra vez se nos vinieron encima marcándonos el tercer gol. Ya al final, Omar Arroyo anotó el segundo gol nuestro. Cuando entró el Nº 15 hice el cambio de Róger Álvarez por William Ávila, para que me hiciera la misión de marcar a presión al Nº 15, cosa que en ningún momento Ávila cumplió esta orden táctica. Esto indica cómo les cuesta cumplir con la disciplina táctica a nuestros jugadores.

En este partido hay que destacar la magnífica actuación de Javier (Michelín) Masís, Carlos Toppings, Francisco Chico Hernández, Tomás Eduardo Pistón Velásquez y Jorge White; a este último jugador le concedieron un premio al mejor jugador de los nuestros, según opinión del público.

(*) Extracto del “Informe del Desempeño de la Selección Nacional de Fútbol en la XXII Olimpiada en Moscú”, elaborado por Antonio Moyano Reina, seleccionador nacional de fútbol en 1980, y que fue presentado a la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) el 12 de agosto de 1980.

Jorge White (Izquierda) y Carlos Toppings en una práctica en Kiev, exUnión Soviética, hace 40 años durante los Juegos Olímpicos de 1980. Ambos fueron elogiados por su técnico, Antonio Moyano, por su labor en el duelo con Yugoslavia (foto reproducción del diario ‘La República’).

FUENTES CONSULTADAS: Libro “Aventura Tricolor: Juegos Olímpicos; Historia de la Selección Nacional de Fútbol de Costa Rica” (1994), de Rodrigo Calvo C. y Mayela Solano Q.; Informe Técnico del Torneo Olímpico de Fútbol, de los Juegos la XXII Olimpiada de Moscú 1980; Fascículo Nº 6 sobre los Juegos Olímpicos, publicado el 22 de abril de 1997 como parte de la colección “Tiempos de Selección”, del diario “La Nación; y archivo del sitio web “Buzón de Rodrigo”. YouTube: Programa “Hazañas del Deporte”, de Deportes Repretel, en Repretel Canal 6. Fotografías: Archivo de Rodrigo Calvo.

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Tiene 41 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Radio Monumental, Deportes Repretel y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. Estuvo ligado por tres décadas al Grupo Nación, en la revista deportiva “Triunfo” y los periódicos “Al Día” y “La Nación”. Ha colaborado para medios especializados de la FIFA y en Centroamérica, Caribe, México, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Brasil, España e Italia. Obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en el 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas". Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional e internacional. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo” y desde 1989 es corresponsal del semanario deportivo “France Football” de Francia. Integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania y a partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football". Escritor de múltiples obras deportivas, como la colección "Aventura Tricolor: Mundial de Italia 1990, "Tiempos de Selección" (1997), "La Copa Mundial de Fútbol (1998), "100 años de Deportes" (1999), "Huellas del Fútbol Tico" (2009), "Legionarios" (2012), "CSH-100: ¡El equipo que nació Grande! 1921-2021" (2021) y "Crónica del Centenario 1921-2021" (2021).