Histórica imagen de Shirley Cruz en su regreso al fútbol femenino nacional, con la camiseta rojinegra del equipo preferido desde niña, la Liga Deportiva Alajuelense, que acaba de firmar un convenio deportivo con Codea. Sucedió el pasado 25 de octubre ante Dimas Escazú (su club goleó 7-1), en el estadio Alejandro Morera, de Alajuela (foto Twitter de Shirley Cruz/Prensa LDA).

A Shirley Cruz Traña la conozco desde el 2002, cuando era una chiquilla inquieta, con mucho talento y tenía solo 17 años. Me llegó a impresionar gratamente por su liderazgo y calidad en la Selección de Costa Rica, cuando me tocó entrevistarla por primera vez al ser elegida la mejor jugadora del Torneo Uncaf en El Salvador, donde alzó su primer trofeo de campeona con la Tricolor. Para mí ha sido, desde entonces, un placer verla jugar.

Y pensar que esta josefina, originaria de Rincón Grande de Pavas, ya tenía un lustro desde su incursión en la Primera División costarricense, con apenas 12 años en 1997, y había acumulado éxitos y elogios en el fútbol femenino costarricense, con las limitaciones y congojas de una liga que era totalmente amateur o aficionada.

Desde un principio en clubes de San José y Alajuela, Shiri –como le llaman– destacó por su inteligencia futbolística, el juego fluido que mostraba en la cancha, su visión panorámica, claridad mental, pasión y amor al juego.

Al cabo del tiempo, tras 13 años de romper barreras, vencer obstáculos y brillar en clubes de Francia y China, donde cosechó 12 títulos, incluida la disputa de cinco finales de la Champions League de Europa (posee dos medallas de oro del 2011 y 2012, y tres de plata en 2010, 2015 y 2017), ella decidió cerrar su ciclo internacional convertida en leyenda de nuestro fútbol. Es elocuente su impresionante historial, pero es injusto que hasta ahora se le dé aquí su lugar entre los grandes del deporte tico, incluso fue hasta su quinta final femenina de la UEFA que se transmitió en directo por la televisión a toda Costa Rica. No quisiera creer que lo anterior pasó por un tema de machismo o discriminación, pero todo hace pensar que fue por esa razón ya que no hallo otra explicación posible. En otras palabras, hasta el final de su carrera, Shirley Cruz recogió por fin el fruto de lo sembrado.

Su primera meta era regresar definitivamente a Costa Rica, con el interés de retirarse del balompié ante los problemas en su maltratada rodilla derecha, retomar sus estudios de terapia física y dedicarse a su familia y proyectos de vida. Sin embargo, la decisión la postergó en los últimos meses, cuando renovó su ilusión de vivir intensamente sus últimas aventuras en el “equipo de todos”, después de una inesperada invitación a la Sele en marzo pasado para asistir a los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Cruz Traña venía de ganar dos medallas doradas y trofeos de copa en el fútbol chino y de sufrir hace un año el trago amargo de una eliminación prematura de las seleccionadas ticas, durante la fase final de la Concacaf hacia el Campeonato Mundial de la FIFA “Francia 2019”.

Lo bueno de esta inesperada circunstancia es que por primera vez fue la abanderada de Costa Rica en la fiesta panamericana de Lima y ganó, junto a sus compañeras, una significativa medalla de bronce de carácter continental. Ahora sueña con asistir a la Olimpiada de Tokio 2020, en la complicada ruta por solo dos boletos frente a las potencias mundiales del área: Estados Unidos y Canadá, sin olvidar al siempre difícil México.

Hoy, a sus 34 años, Shirley también aceptó retornar al Campeonato Nacional de Costa Rica después de jugar por última vez con el Deportivo Saprissa en el 2005. Y lo hizo en forma revolucionaria al firmar el primer contrato profesional en la Liga del fútbol femenino tico con el equipo que ama desde niña, el de su ídolo Wílmer Pato López: la Liga Deportiva Alajuelense, que recién estableció un convenio deportivo y de apoyo administrativo con el Comité de Deportes de Alajuela (Codea).

Desde que la conozco, ella no ha cambiado para nada y más bien muestra una madurez y constancia que contagia a sus colegas, como la máxima referente para las mujeres futbolistas de este país. Su humildad pura es de admirar. La fama nunca le nubló la mente, mientras que la franqueza y firmeza a la hora de expresarse la ha acompañado siempre.

En este último punto, no olvidar cuando tomó la decisión en el 2012 de dejar a su primer club de Francia, el Olympique de Lyon, porque le cambiaron las condiciones de su contrato y sufrió una rebaja salarial. Todo lo anterior a pesar de que era una de las mejores jugadoras de ese equipo con el que se había ganado un nombre y el respeto de sus compañeras y rivales, luego de alzar el trofeo en 10 ocasiones en el entonces mejor equipo del mundo (todavía lo es), con seis campeonatos de la Liga 1 de Francia, dos de la Copa gala y dos de la Liga de Campeones Femenina de la UEFA.

O cuando ella asumió el riesgo, contra viento y marea, de ir sin permiso a la Selección de Costa Rica con la amenaza de que sería multada hace cinco años por el PSG, como sucedió cuando abandonó la concentración gala para integrarse al equipo nacional y luchar en la fase final de la Concacaf, en pos del anhelo de clasificarse por primera vez a un Mundial mayor, que lo consiguió a la par del plantel tricolor hacia la cita de Canadá 2015.

En las últimas semanas volví a disfrutar de su fútbol en las más recientes citas en la sede de su club preferido, el Alejandro Morera Soto; primero como capitana de la Selección de Costa Rica en el Preolímpico de la Uncaf, con duelos ante Nicaragua (2-0) y El Salvador (5-0); y esta semana también como capitana de Codea-LDA en el choque por la fecha 12 del Torneo de Clausura, que finalizó con goleada local por 7-1 en el desigual duelo contra un digno Dimas Escazú, en un espectáculo nocturno pasado por agua, ante unos 1.500 espectadores, que se atrasó una hora ante la torrencial lluvia.

La capitana de la Selección de Costa Rica, Shirley Cruz (izquierda), ante la nicaragüense Nathaly Silva, durante su primer partido en el estadio Alejandro Morera Soto, de Alajuela. Pasó el pasado 4 de octubre ante Nicaragua, al que la Femenina tica doblegó 2-0 en el Preolímpico de la Uncaf (foto Twitter de Shirley Cruz).
La capitana de la Selección de Costa Rica, Shirley Cruz (izquierda), ante la nicaragüense Nathaly Silva, durante su primer partido en el estadio Alejandro Morera Soto, de Alajuela. Pasó el pasado 4 de octubre ante Nicaragua, al que la Femenina tica doblegó 2-0 en el Preolímpico de la Uncaf (foto Twitter de Shirley Cruz).

No pudo capitalizar una anotación con la Sele en el estadio rojinegro, a pesar de varias opciones que dispuso en ambos compromisos eliminatorios. Pero sí alcanzó su objetivo de celebrar y gritar su gol con la camiseta manuda, al convertir con Codea-LDA apenas a los seis minutos de acción, con un inusual tiro de cabeza al tomar el rebote del balón en el horizontal, tras el centro cruzado de Daniela Mesén que fue desviado por una rival.

En esta primera noche de fútbol con las rojinegras dispuso de otras cinco ocasiones para marcarle a Dimas en ambos períodos, incluido un tiro libre en el poste al 13′, pero no concretó otra vez. Su fútbol claro, sencillo y dinámico iluminó la noche rojinegra con una afición fiel que no paró de apoyar. En el tramo final asistió a sus compañeras, María Fernanda Barrantes y Raquel Chacón, en las dos últimas dianas a los 76′ y 81′.

Shirley Cruz vibró de emoción por una jornada mágica, teñida de lluvia. Ella emocionó al público cada vez que tocaba el balón con clase, hacía sus regates y pases milimétricos. Se contagió de alegría por el cántico manudo en la gradería del Morera Soto, guiado por los tambores de “La 12“. El resultado catapultó a Codea-LDA al liderato del certamen junto al Deportivo Saprissa FF, ambos igualados con 27 unidades, pero las rojinegras con un gol a favor superior de +22 sobre +11 de las moradas.

Su emotivo gol inicial caló y la hizo cumplir un sueño de niña. Y, la verdad, es un placer verla jugar, en el cierre de su carrera deportiva.

UN PARTIDO PARA EL RECUERDO

RESULTADO: Codea Alajuela-Liga Deportiva Alajuelense 7 – Dimas Escazú 1.
FECHA: Viernes 25 de octubre del 2019; hora: 8:52 p. m. (se atrasó casi una hora el comienzo del encuentro a causa de la pertinaz lluvia).
SEDE: Estadio Alejandro Morera Soto, de Alajuela.
GOLES: 1-0 (minuto 6): Shirley Cruz (Codea-LDA), de cabeza, asistida por Daniela Mesén. 2-0 (18′): Priscilla Chinchilla (Codea-LDA), con pase de Lixy Rodríguez. 2-1 (45′): Yaniela Arias (Dimas Escazú), de penal, luego de la falta de Valeria Román sobre Dayona Yoanka Lallan. 3-1 (54′): Lixy Rodríguez (Codea-LDA), con servicio de Priscilla Chinchilla. 4-1 (61′): Priscilla Chinchilla (Codea-LDA), luego de ser asistida por María Fernanda Barrantes. 5-1 (73′): Lixy Rodríguez (Codea-LDA), de tiro libre, con asistencia de Priscilla Chinchilla. 6-1 (76′): María Fernanda Barrantes (Codea-LDA), luego del pase de Shirley Cruz. 7-1 (81′): Raquel Chacón (Codea-LDA), tras el tiro de esquina cobrado por Shirley Cruz.
ÁRBITRAS: Tatiana Mora, central; Kembly Campos y Paola Angulo, asistentes. Mora sufrió una lesión en un tobillo, en el medio tiempo, y fue reemplazada por Paola Angulo en la complementaria, que adoleció de un trío y por tanto de una asistente en esta etapa. Solo para las finales, se designan cuartetos arbitrales, de acuerdo a la Uniffut.
ALINEACIONES:
CODEA ALAJUELA-LIGA DEPORTIVA ALAJUELENSE:
1-Valeria Román; 19-Valery Sandoval, 5-Raquel Chacón, 4-Yvonne Rodríguez y 12-Laura Sánchez; 7-Viviana Chinchilla (14-Samira Roper, a los 85′), 21-Lixy Rodríguez, 10-Shirley Cruz (capitana) y 16-Daniela Mesén (6-Yoxseline Rodríguez, a los 59′); 11-Priscilla Chinchilla (3-Alexa Aguilar, a los 76′) y 17-María Fernanda Barrantes (15-Sianyf Agüero, a los 78′). Director técnico: Édgar Rodríguez.
DIMAS ESCAZÚ: 1-Celina Arteaga; 5-Valeria Elizabeth Núñez (13-Fiama Hidalgo, a los 24′) (8-Adriana Guerrero, a los 83′), 4-Estella M. Quesada, 3-Shirley María Vargas, 15-Keilyn Gómez y 6-Rosa C. López (11-Cristel Sandí, a los 24′); 21-Yaniela Arias (capitana), 17-Sharon Jiménez, 7-Dayona Yoanka Lallan y 16-Monserrat Araya (9-Hillary Corrales, a los 55′); 12-María Fernanda Figueroa. Director técnico: Geovanni Vargas.
TIROS EN EL POSTE: Shirley Cruz (Codea-LDA), de tiro libre, a los 13′; y Cristel Sandí (Dimas Escazú), de tiro libre, a los 41′.
CON TARJETAS AMARILLAS: El técnico Geovanni Vargas (57′ y 71′), Sharon Jiménez (57′) y Dayona Yoanka Lallan (93′), en Dimas Escazú. Viviana Chinchilla (63′), en Codea-LDA.
EXPULSADO: Geovanni Vargas, director técnico de Dimas Escazú, con doble tarjeta amarilla por sus protestas al arbitraje (71′).
ASISTENCIA: Afectada la taquilla por la fuerte lluvia, hubo 1.500 aficionados, aproximadamente, de 3.000 localidades colocadas, según la Oficina de Prensa de la Liga Deportiva Alajuelense.
MOTIVO: Partido del regreso al país de Shirley Cruz, estrella del fútbol femenino costarricense, luego de militar 13 años en el extranjero con clubes de Francia y China. Sucedió durante la jornada 12 del Torneo de Clausura de la Liga Femenina de Costa Rica, temporada 2019.

GALERÍA DE FOTOS: SHIRLEY CRUZ REGRESA AL FÚTBOL TICO

FUENTES CONSULTADAS: Páginas oficiales de la Unión Femenina de Fútbol (Uniffut), Shirley Cruz Traña, Liga Deportiva Alajuelense, Codea de Alajuela y Dimas Escazú y ‘TD Más’; así como el apoyo de la Oficina de Prensa de la Liga Deportiva Alajuelense.

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Tiene 41 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Radio Monumental, Deportes Repretel y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. Estuvo ligado por tres décadas al Grupo Nación, en la revista deportiva “Triunfo” y los periódicos “Al Día” y “La Nación”. Ha colaborado para medios especializados de la FIFA y en Centroamérica, Caribe, México, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Brasil, España e Italia. Obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en el 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas". Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional e internacional. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo” y desde 1989 es corresponsal del semanario deportivo “France Football” de Francia. Integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania y a partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football". Escritor de múltiples obras deportivas, como la colección "Aventura Tricolor: Mundial de Italia 1990, "Tiempos de Selección" (1997), "La Copa Mundial de Fútbol (1998), "100 años de Deportes" (1999), "Huellas del Fútbol Tico" (2009), "Legionarios" (2012), "CSH-100: ¡El equipo que nació Grande! 1921-2021" (2021) y "Crónica del Centenario 1921-2021" (2021).