Los seleccionados de Costa Rica, llenos de júbilo, cuando hace 40 años saludaron la segunda clasificación del fútbol tico en su historia hacia los Juegos Olímpicos, esa vez a Los Ángeles 1984. De izquierda a derecha, entre otros: Marvin Obando, Tomás Eduardo Velásquez, Enrique Díaz, Enrique Rivers, Minor Alpízar, Jorge Isaac "Pavas" Alfaro, Guillermo "Nica" Guardia, German Chavarría, Evaristo Coronado, César Antonio Hines, Juan Arnoldo Cayasso y Franklin Williams (foto revista deportiva "Triunfo"/archivo de Rodrigo Calvo).

Volver con el fútbol a los Juegos Olímpicos en 1984, en Los Ángeles, representó hace cuatro décadas una dura faena para Costa Rica, que tuvo que reconstruir su fe en el equipo nacional que, luego de participar en Moscú 1980, experimentó un completo fracaso durante la eliminatoria mundialista para la Copa de España 1982.

Incluso los dirigentes de los clubes más importantes no apoyaron esta nueva aventura olímpica porque, según ellos, era un torneo sin importancia. Así lo expresaron en marzo de 1983 tanto Roberto Chacón Murillo, entonces presidente de la Liga Deportiva Alajuelense, como Eduardo Ramírez, directivo del Deportivo Saprissa.

La ardua misión por buscar la clasificación se le volvió a encomendar al español Antonio Moyano Reina, en febrero de 1983, y semanas después presentó su nómina para afrontar el doble juego amistoso en San José y México Distrito Federal contra la representación de México, que empezó a construir en ese entonces el yugoslavo Velibor Bora Milutinovic, con miras al Mundial 1986. Los dos juegos se perdieron por 0-1.

A pesar de los resultados adversos, el arranque no fue desalentador. En el segundo encuentro, en la capital mexicana, la Tricolor mostró orden y salida rápida, incluso la prensa nacional destacada en el encuentro aseguró que aquel 22 de marzo del ’83 los nuestros merecieron mejor suerte.

La tercera prueba internacional fue ante el Atlético Cerro, de Montevideo, Uruguay, en un ambiente frío por la no presencia de los titulares del Saprissa y algunos otros que estaban lesionados. Se evidenciaron problemas en la línea media, aunque hubo un mejor aprovechamiento de las escasas posibilidades de gol, para obtener esa vez una victoria por 2-1 durante el fogueo en el Estadio Nacional.

Gol de Evaristo Coronado al portero azteca Mateo Bravo, durante el amistoso que Costa Rica gana 2-1 ante la Universidad de Nuevo León, México. Se disputó en 1983, en el Estadio Nacional (foto archivo diario “La República”).

Lucha complicada ante Honduras y Guatemala

Al equipo nacional le correspondió iniciar la eliminatoria olímpica hacia Los Ángeles ’84 y el primer desafío fue enfrentar a Honduras, un rival incómodo, cuyo fútbol venía con las acciones altas después de una magnífica actuación en el Mundial de España 1982, al empatar 1-1 con España e Irlanda, y caer por la mínima 0-1 ante Yugoslavia. Se sumó a esto la debacle de los equipos ticos contra los catrachos para México 1970, Alemania 1974 (igualaron un 0-3 en contra en el Ricardo Saprissa) y España 1982.

En el ambiente nacional no existían razones para ser optimista ante los catrachos y la base del trabajo que tuvo el equipo patrio fue muy pobre. La confrontación se miró, entonces, con inquietud e incluso pocos días antes se llamó al veterano entrenador Marvin Rodríguez, quien había estado un año antes dirigiendo al España de Honduras, para que cooperera como asistente de Moyano Reina.

El 30 de abril de 1983 se anunció la nómina del equipo nacional, que no contó con dos pilares de Alajuelense: el atacante Omar Arroyo, quien por problemas en su trabajo tuvo que renunciar a la convocatoria, y el guardameta Alejandro González, afectado de una lesión en el cuello. De una lista preliminar de 27 jugadores, también fueron excluidos del plantel el zaguero central Ricardo Sardina García, así como los volantes Francisco Chico Arias, Luis Neco Fernández y Marvin Álvarez.

En aquella oportunidad, los convocados para medirse a Honduras fueron los siguientes: Marco Antonio Rojas, Gerardo Granja y Elmer Picado, porteros; Minor Alpízar, Carlos Nicanor Toppings, Róger Flores, Miguel Jasper Simpson Lacey, Jorge Isaac Pavas Alfaro, Marvin Obando y Luis Raquel Ledezma, defensores; Carlos Santana, Enrique Rivers, Alvaro E. Solano, German Chavarría, Enrique Díaz y William Ávila, mediocampistas; Claudio Miguel Jara, Evaristo Coronado, Guillermo Nica Guardia, Gilberto Rodhen y Jorge Arturo Picado, delanteros.

Días antes de viajar a Tegucigalpa, Honduras, el joven volante rojinegro Juan Arnoldo Cayasso fue incluido para reemplazar al lesionado Alejandro González.

Y llegó la noche del debut eliminatorio olímpico, que fue el miércoles 11 de mayo de 1983. En Tegucigalpa, el estadio Tiburcio Carías Andino lució completamente lleno, al recibir 45.000 espectadores, con una afición que soñaba con la victoria de los blanquiazules, pero sobre la gramilla catracha la escuadra tricolor fue a escribir una agradable historia.

El equipo local era dirigido por hondureño Roberto González Ortega, un joven director técnico, porque el conocido estratega José de La Paz Herrera Chelato Uclés no se puso de acuerdo con los dirigentes de su país para continuar en el puesto, después del buen papel alcanzado en el Mundial español en 1982.

Costa Rica manejó el partido esa noche en la sede hondureña. La defensa nacional respondió en gran forma, principalmente el veterano central Jorge Isaac Pavas Alfaro, de 34 años en esa ocasión, así como el enérgico Róger Flores, de Alajuelense. Por su parte, el mediocampo se guardó la pelota y la delantera se mostró punzante al contragolpe.

El plantel de la Selección de Costa Rica que eliminó a Honduras y avanzó en la eliminatoria olímpica de la Concacaf, rumbo a las justas de Los Ángeles 1984. Logró una remontada ante Honduras, con el que perdía 0-2 para vencer 3-2 en el Estadio Nacional, de La Sabana, San José. Arriba –de izquierda a derecha–: Marco Antonio Rojas, Róger Flores, Álvaro E. Solano, Guillermo “Nica” Guardia, Minor Alpízar y German Chavarría. Abajo: Jorge “Pavas” Alfaro, Luis Raquel Ledezma, Carlos Santana, Marvin Obando y Enrique Rivers (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

En una jugada viril, Alfaro lesionó seriamente al volante catracho David Bueso, lo que provocó una fuerte reacción en su contra por parte de la prensa de Honduras en los días posteriores.

El equipo nacional encontró la llave de la victoria en la figura del ariete saprissista Guillermo Nica Guardia, quien aprovechó un remate en una incursión de Minor Alpízar y la indecisión del portero Dagoberto Tejeda, que le permitió anotar y obtener “un triunfo inapelable”, según tituló el diario La Nación al día siguiente. Costa Rica tenía, entonces, 28 años de no ganar en Tegucigalpa; la última vez había sido por 2-1 durante el Campeonato Centroamericano y del Caribe del Fútbol en 1955.

Pero el caudal de emoción todavía restaba por aparecer más en esta cerrada serie de la primera ronda del Preolímpico de la Concacaf. El miércoles 18 de mayo del ’83 el escenario fue el Estadio Nacional de La Sabana, San José, con la presecia de 28.000 personas que lo llenaron espectacularmente.

El equipo costarricense jugó muy mal el primer tiempo, en forma deficiente, cuando Honduras lo venció parcialmente por 0-2. El pánico de la derrota se apoderó de todos y, en el intermedio, sólo se escucharon desalentadoras murmuraciones, mientras que, en el vestuario de la Tricolor, el técnico Antonio Moyano Reina estaba cabizbajo. Sin embargo, surgió una voz fuerte, que increpó a los jugadores y los hizo encender el ánimo: su asistente técnico, el entrenador y exfutbolista Marvin Rodríguez.

Durante la segunda parte, Costa Rica mostró otra cara cuando ingresaron como relevos el atacante Evaristo Coronado y el volante ofensivo Juan Arnoldo Cayasso. La reacción fue fulminante. Costa Rica avanzó sin complejos y le dio la voltereta en el marcador para ganar 3-2. El volante de contención German Chavarría alzó el estandarte de la entrega, el inteligente creativo Enrique Rivers prendió las luces de su talento y Juan Cayasso desequilibró, en tanto Coronado se aprestó a cumplir una misión perfecta.

Coronado descontó 1-2, Chavarría puso el empate 2-2 y Evaristo logró el doblete al convertir en forma dramática el tanto de la victoria 3-2 al filo del juego. Mientras el diario La Nación tituló “Costa Rica le cambia el rumbo a la historia”, La República resumió que “La Selección nos hizo vibrar” y reflejó el fervor de todos tras el emotivo encuentro. Hasta el entonces Presidente de la República, Luis Alberto Monge, se contagió de la emoción al decir: “El triunfo enorgullece a Costa Rica”.

La actuación ante Honduras fue bien utilizada en la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), especialmente por Pedro Oscar Bayarres, gerente de la Comisión de Selección, para promover una serie de partidos amistosos en el Estadio Nacional que se celebraron contra el brasileño Internacional de Porto alegre (cayó 1-3), Polonia (0-3), Cuba (venció 3-0 y 2-0), Corea del Sur (1-1), el mexicano Universitario de Nuevo León (2-1), el Gremio de Brasil (0-2), el Huracán de Argentina (2-2) y los Futbolistas Asociados Santanecos (FAS) de El Salvador (2-0 y 2-1), a los que asistieron una gran cantidad de aficionados.

El equipo nacional dirigido por Moyano Reina y asistido por los exfutbolistas y técnicos, Alfredo Chatillo Piedra y Roy Francisco Sáenz, experimentó algunas variantes antes de la eliminatoria preolímpica contra Guatemala, siguiente rival en octubre de 1983. El guardameta Marco Antonio Rojas se lesionó y en setiembre de ese año convocaron a César Antonio Hines, Juan Pablo Chacón y Franklin Williams.

Lleno total el 23 de octubre de 1983, en el Estadio Nacional, de La Sabana, San José. Se reportó una asistencia de 29.355 aficionados durante el triunfo agónico 1-0 de Costa Rica sobre Guatemala, en la segunda ronda del Preolímpico de la Concacaf, en ruta a los Juegos Olímpicos de Ángeles ’84 (foto del diario “La Nación”/archivo de Rodrigo Calvo).

El 12 de octubre se dio a conocer la lista de jugadores que se utilizaron en la eliminatoria ante los chapines: los porteros Alejandro González, Gerardo Granja y Luis Gabelo Conejo; los defensores Luis Raquel Ledezma, Minor Alpízar, César Antonio Hines, Jorge Isaac Pavas Alfaro, Ricardo Sardina García, Carlos Nicanor Toppings, Miguel Jasper Simpson Lacey y Enrique Díaz; los mediocampistas German Chavarría, Carlos Santana, Álvaro E. Solano, Juan Arnoldo Cayasso, Enrique Rivers y Carlos Velásquez; los delanteros Guillermo Nica Guardia, Evaristo Coronado, Juan Pablo Chacón, Franklin Williams y Marvin Obando.

El optimismo que se apoderó de todos tras la eliminación de Honduras, se diluyó al bajar el ritmo de juego del equipo. Así, en medio de cierta inseguridad, se llegó al 23 de octubre para afrontar en el Estadio Nacional a Guatemala, que eliminó a El Salvador 2-0 y 4-0.

El juego fue difícil en todo momento, Guatemala cerró bien sus líneas y no dio facilidades a la producción de juego de Rivers y Santana. El ambiente fue tenso y una jugada violenta del chapín, José Luis Bobadilla, provocó su expulsión.

Parecía que el juego se iba en empate, hasta que surgió Rivers en una gran jugada, habilitó en profundidad al veloz Williams, quien sólo tuvo que tocar el balón ante la salida infructuosa del espigado portero Hermenegildo Pepp Castro, para convertir a los 85’ el gol del triunfo por 1-0.

El diario La Nación catalogó el resultado como “Un paso hacia adelante” y elogió a Chavarría, quien secó a Jorge Fernández, al portero González y a Carlos Nicanor Toppings, y declaró empatado el duelo promocionado entre Byron Pérez y Luis Raquel Ledezma, considerados por Guatemala y Costa Rica como los mejores jugadores del momento. El primero era extremo izquierdo y el segundo lateral derecho.

El 30 de octubre del ’83, Costa Rica llegó a Guatemala, al estadio Doroteo Mateo Flores, donde más de 50.000 personas gritaron por su selección. El equipo de Moyano empezó bien, ordenado, guardando el balón y llegando. El planteamiento fue bueno y los jugadores lo ejecutaron bien. Álvaro Solano puso adelante a los nuestros con un derechazo por el 1-0, pero finalmente Guatemala empató el duelo y obligó a Alejandro González a realizar atrevidas intervenciones.

El partido terminó 1-1, destacándose la labor de González, Hines, Lacey, Chavarría, Solano y Rivers. No obstante, Ledezma la pasó muy mal esta vez con Byron Pérez. De nuevo se volvió a eliminar a Guatemala y ahora la ruta olímpica estaba más despejada. Para Costa Rica, sólo quedaba por enfrentarse a Cuba (Caribe) y Canadá (Norteamérica).

Los cubanos y Trinidad y Tobago dirimieron el 20 de diciembre de 1983, en el Estadio Nacional, el clasificado por la zona del Caribe. Un gol de Regino Delgado inclinó la balanza a favor de los primeros por 1-0, ante más de 4.000 aficionados. Previamente, Cuba descalificó a Jamaica, Barbados y Surinam.

Dificultades en la ronda final

Tras la clasificación ante Guatemala, el equipo nacional reinició semanas después su preparación para enfrentar a Cuba y Canadá, en una triangular por los dos boletos a que tenía derecho la Concacaf para presentarse en el fútbol de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.

El 7 de noviembre de 1983, el cuerpo técnico realizó una nueva convocatoria. Se trató de los porteros Marco Antonio Rojas, Alejandro González, Luis Gabelo Conejo y Miguel Segura; los defensores Minor Alpízar, Miguel Jasper Simpson Lacey, César Antonio Hines, Jorge Isaac Pavas Alfaro, Enrique Díaz, Carlos Nicanor Toppings, Luis Raquel Ledezma, Juan Carlos Masís y Róger Flores; los volantes Juan Arnoldo Cayasso, Marvin Álvarez, Álvaro E. Solano, Carlos Santana, Enrique Rivers, Tomás Eduardo Pistón Velásquez y German Chavarría; los delanteros Evaristo Coronado, Guillermo Nica Guardia, Juan Pablo Chacón, Franklin Williams, Gilberto Rodhen y Marvin Obando.

Tras las observaciones del grupo, en enero de 1984, el técnico Antonio Moyano Reina decidió hacer nuevos cambios. Convocó a Danilo Anderson, Carlos Camacho y William Guillén. Desligó a Marvin Álvarez y a Róger Flores.

Los clubes grandes empujaron contra el trabajo en la Selección y eso hizo caer al presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Melvin Lobo Cavallini, quien se vio obligado a renunciar al darse un desacuerdo con la Asociación Deportiva Limonense, que le quitó la representación.

El 2 de febrero de 1984, el portero Alejandro González renunció al seleccionado aduciendo problemas personales, principalmente de índole laboral, que le impidieron dedicar el tiempo suficiente a los entrenamientos.

Antes de debutar en la triangular regional, el seleccionado no lució bien en los seis partidos de fogueo celebrados, en los cuales sólo se obtuvo un empate (0-0) y una pobre victoria (1-0) contra el Sparta Praga de Checoslovaquia, producto de un gol agónico de Danilo Anderson y una sensacional actuación de Marco Antonio Rojas. Los otros resultados fueron reveses ante el San Lorenzo de Argentina (0-2), el Austria Viena de Austria (0-2), el Nacional de Ecuador (0-3) y el Nacional de Uruguay (0-1).

Tras muchas especulaciones, el 19 de febrero, el cuerpo técnico anunció la nómina definitiva que empleó en los partidos eliminatorios frente a Cuba, tanto en San José como en La Habana, y Canadá, primero en San José y luego en la isla canadiense de Victoria. Los convocados fueron los guardametas Marco Antonio Rojas, Luis Gabelo Conejo y Miguel Segura; los defensas Carlos Nicanor Toppings, William Guillén, César Antonio Hines, Luis Raquel Ledezma, Minor Alpízar, Jorge Isaac Pavas Alfaro, Miguel Jasper Simpson Lacey y Enrique Díaz; los volantes Tomás Eduardo Pistón Velásquez, Juan Arnoldo Cayasso, German Chavarría, Enrique Rivers, Álvaro E. Solano y Carlos Santana; los delanteros Guillermo Nica Guardia, Evaristo Coronado, Franklin Williams, Marvin Obando y Juan Pablo Chacón.

Los únicos cinco miembros del seleccionado de Costa Rica que estuvieron presentes en dos torneos de fútbol de los Juegos Olímpicos, primero en la cita de Moscú 1980 y luego en la de Los Ángeles 1984. De izquierda a derecha: El español Antonio Moyano –director técnico–, Minor Alpízar, Marvin Obando, Carlos Nicanor Toppings y Alexis Chacón –masajista– (foto del diario “La Nación”/archivo de Rodrigo Calvo).

El primer juego contra los isleños se realizó en el Estadio Nacional, el 2 de marzo del ’84. El partido fue muy enredado. El equipo nacional lució descoordinado, lento, sin ideas, sin poder ofensivo, ante la oncena antillana que mostró un planteamiento ordenado y seguro en la defensiva, enriquecido posiblemente por dos experiencias que tuvo en agosto pasado contra los nuestros (0-3 en Alajuela y 0-2 en San José).

A los 85 minutos, Evaristo Coronado anotó de taquito el gol del triunfo y Costa Rica ganó pobremente 1-0 a los cubanos. El diario La Nación manifestó que “se salvó el juego, pero no la imagen. Se tuvo más la pelota, pero sin capacidad para sacar a Cuba”. Su colega, La República, habló de “paupérrima victoria que entristece”.

En el segundo juego, el 16 de marzo en La Habana, el escenario fue el estadio Pedro Marrero. Cuba estuvo entusiasta y se lanzó por la victoria. Dominaron el partido, los nuestros jugaron con un planteamiento totalmente conservador y el portero Marco Antonio Rojas fue la gran figura. El guardameta disputó un partido extraordinario, confirmó el gran nivel que alcanzó en esa época, que lo había demostrado con el Saprissa y en los partidos amistosos con el seleccionado. Se empató 0-0 en la capital isleña y debía esperar ahora esperar a Canadá, que había dejado en el camino a Bermudas y a México.

Las actuaciones contra Cuba provocaron una tremenda ola de críticas en la prensa costarricense y el 28 de marzo los clubes pidieron la destitución de Moyano Reina. No lo consiguieron, pero causaron un ambiente de incertidumbre que lo reconoció el jugador Álvaro E. Solano, al decir en esos días al diario La Nación que “la realidad es triste, pero lucharemos por vencer a Canadá”.

Entre el choque de La Habana y el de San José, la selección viajó a Panamá a realizar un fogueo de preparación contra el equipo local. Durante todo el juego se iba perdiendo 0-1 (gol de René Mendieta) y fue hasta el minuto final que Franklin Williams salvó el prestigio y empató 1-1.

El 1° de abril de 1984 llegó el juego contra los norteamericanos en el Estadio Nacional, de La Sabana, San José. Durante el primer tiempo, Costa Rica controló el juego. Sobresalió Enrique Rivers mientras que Evaristo Coronado se batió en tremendo duelo contra los canadienses Mike Sweeney y Terry Moore. Se empató 0-0. Fue imposible desbaratar la consistente defensiva de los canadienses.

Dos semanas después, Costa Rica se presentó el miércoles 18 de abril del ’84 en la isla de Victoria, capital de la provincia de Columbia Británica, en Canadá. El encuentro fue durísimo, pero los nuestros resistieron para igualar 0-0 con un gran despliegue en la zaga, donde sobresalieron Carlos Nicanor Toppings y, principalmente, Miguel Jasper Simpson Lacey, así como el control de la pelota que ejerció Álvaro E. Solano. El periódico La Nación escribió en su crónica al día siguiente: “El empate se llama Lacey”, en alusión a la destacadísima labor de Miguel y al hecho de que salvó un gol con la mano, tras remate de Gerry Gray, que no fue sancionado por el árbitro Angelo Bratsis, de Estados Unidos.

Con este resultado y, sobre todo, con la goleada canadiense sobre Cuba por 3-0, Costa Rica se clasificó hace cuatro décadas a los Juegos Olímpicos de 1984, pero eso no tranquilizó a los críticos del técnico Moyano. Lo persiguieron con fuertes declaraciones en su contra, que aparecieron en la prensa de la época. El 25 de abril, Saprissa, Alajuelense, Herediano y Municipal San José pidieron su cese de funciones como seleccionador nacional, al argumentar que era perjudicial su dualidad de funciones como el entrenador simultáneo de San Carlos. Fue destituido al día siguiente.

El potente equipo olímpico de Italia, que se clasificó al torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984; en forma sorpresiva fue derrotado 1-0 por Costa Rica, en la primera fase del torneo olímpico. Arriba –de izquierda a derecha–: G. Dellacasa, A. Ballerrini, A. Resina, G. Vataggiato, Enzo Bearzot –comisario técnico–, C. de Gaudio, Cesare Maldini –entrenador–, L. Vecchief y S. Brighenti. En el medio: Salvatore Bagni, Antonio Sabato, Maurizio Iorio, Sebastiano Nela, Daniele Massaro, Franco Tancredi, Walter Zenga, Beniamino Vignola, Massimo Briaschi, Franco Baresi, Filippo Galli y Pietro Vierchowod. Abajo: Pietro Fanna, Roberto Tricella, Aldo Serena, Sergio Battistini y Riccardo Ferri (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

Después se presentó una fábula futbolística de la Federación Costarricense de Fútbol. La Comisión de Selección, el 4 de mayo del ’84, anunció que el argentino Ernesto Omar Muracco Nappa se iba a convertir en el nuevo director de la Tricolor y razonó su escogencia por su amplio currículum, pues había trabajado en Chile, Perú, El Salvador, Guatemala y Costa Rica. Pero, surgieron las divergencias. El dirio La Nación publicó un sondeo con miembros de la prensa chapina sobre el estratega sudamericano y expresaron que “no creen en su trabajo; es caduco y desactualizado”.

Apareció también, en Puntarenas, un problema mayor. El señor Muracco, en 1980, se fue del club porteño y dejó una deuda pendiente de $1.500. Lo bombardearon las críticas y su contratación fracasó en forma rotunda. El mismo 7 de mayo, la Comisión de Selección dio vuelta en su decisión y recomendó al técnico tico Didier Zorro Castro, lo cual aprobó el Comité Director y se transformó en el nuevo técnico nacional.

Una semana después, el Zorro Castro convocó a los nuevos seleccionados a trabajar en los entrenamientos en el Estadio Nacional. La nómina estuvo compuesta por los porteros Marco Antonio Rojas, Luis Gabelo Conejo y Alejandro González; los defensores Carlos Nicanor Toppings, Miguel Jasper Simpson Lacey, César Antonio Hines, Luis Raquel Ledezma y Jorge Isaac Pavas Alfaro; los volantes Carlos Santana, Enrique Rivers, German Chavarría, Álvaro E. Solano y Enrique Díaz; los delanteros Carlos Solano, Evaristo Coronado, Guillermo Nica Guardia, Leonidas Leoni Flores y Jorge White. Días más tarde, también llamó también a Luis Enrique Galagarza, Norman Amores, Róger Flores, Juan Arnoldo Cayasso y Minor Alpízar.

El paso de Didier Castro fue corto en el equipo nacional. Sólo permaneció en el cargo por un lapso de 57 días; durante su estancia, el equipo disputó dos partidos amistosos ante Duesseldorfer de Alemania Occidental (victoria tica por 2-1) y el Sparta Rotterdam de Holanda (empate 4-4). En aquella ocasión se jugó un fútbol abierto, alegre y ofensivo, muy diferente a la rigidez y planteamientos conservadores de Moyano.

Pero Castro renunció al puesto tras un choque con la dirigencia de la Liga Deportiva Alajuelense; su presidente, Roberto Chacón Murillo, en una reiterada actitud en contra del trabajo de las Selecciones Nacionales, envió una vehemente carta donde informó que su equipo no iba a prestar a los jugadores para entrenar con la Tricolor. En una postura valiente, el Zorro Castro no aceptó la postura de los rojinegra y prefirió dimitir, a pesar de que el presidente federativo, Marino Sagot, intentó convencerlo de lo contrario.

Después de haber dicho que no tropezaría por tercera vez con la misma piedra, tras ser despedido 71 días atrás, el director técnico español Antonio Moyano Reina aceptó el ofrecimiento federativo y decidió volver al frente de la Selección, el 4 de julio del ’84. Desorden, improvisación, obstáculos, roces e incertidumbre. Costa Rica sembró un caos antes de intervenir con su equipo de fútbol en sus segundos Juegos Olímpicos.

Una semana más tarde, una lesión de Róger Flores provocó la convocatoria de Marvin Obando. El 10 de julio se dio a conocer la lista definitiva de 17 jugadores que iban a estar presentes en las justas de Los Ángeles ’84. La nómina la integraron Alejandro González y Marco Antonio Rojas, como porteros; Minor Alpízar, Miguel Jasper Simpson Lacey, Carlos Nicañor Toppings, César Antonio Hines y Enrique Díaz, como defensores; Carlos Santana, German Chavarría, Enrique Rivers, Álvaro E. Solano, Juan Arnoldo Cayasso y Luis Enrique Galagarza, como volantes; Guillermo Nica Guardia, Evaristo Coronado, Leonidas Leoni Flores y Marvin Obando, como delanteros.

La exclusión de Luis Raquel Ledezma provocó una fuerte reacción e incluso, en esos días, apareció una misteriosa versión de que lo pretendían el Nápoles italiano y el Valencia español, así como que en Los Ángeles entrenaría con la Selección italiana de Enzo Bearzot, quien había sido campeón mundial en España 1982. Lo que nunca se dijo, se convirtió en realidad: Todo fue una fábula periodística, pero Ledezma sí iba a pasear a la ciudad californiana, pero no a jugar. Un grupo de seguidores de su equipo Alajuelense le pagaron el viaje a Estados Unidos.

Costa Rica pasó dificultades hace 40 años contra Estados Unidos y perdió con goleada de 3-0 en el partido de debut, en el torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. En la acción, el defensor tico César Antonio Hines pierde la marca contra Hugo Pérez, atacante de Estados Unidos y la mejor figura del encuentro. A su lado, el árbitro Joel Quinou, de Francia (foto de la revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

Héroes ante Italia

Sumido en la incertidumbre, el equipo costarricense llegó a Los Ángeles, Estados Unidos, para vivir su segunda participación futbolística en los Juegos Olímpicos, sin haberse preparado adecuadamente ni realizado los fogueos en el exterior, sólo un juego amistoso contra el Puebla de México, que finalizó igualado 1-1 en el Estadio Nacional.

Finalmente, el domingo 29 de julio de 1984, Costa Rica tuvo “un debut decepcionante” contra Estados Unidos. Ese día, la Tricolor jugó mal, desconcertado, con un divorcio de líneas, lento, ante un rival que lo despedazó con velocidad, buen toque, precisión y solvencia. Se perdió por 0-3. Los expertos de la FIFA analizaron luego en su informe escrito que, en ese partido, “faltó orden en la defensa costarricense. Actuó inhibida, sin espíritu de lucha y sólo tuvo un prometedor ataque, pero al que le falló la definición”. Sintetizó que, en esa confrontación, nuestros futbolistas “decepcionaron en todos los sectores del fútbol moderno”.

Dos días después, el martes 31 de julio del ’84, la Tricolor volvió a la cancha, esta vez contra Egipto, un potente equipo africano al que por desconocimiento se dijo aquí que era “un rival fácil”. Pero en el campo de juego fue terriblemente superior a los ticos. Los egipcios jugaron un magnífico encuentro con un fútbol ágil, directo y vertical. Llenaron de goles la portería nacional defendida por Alejandro González. Ganaron por 4-1. El único gol tico fue convertido hasta los 87 minutos por Evaristo Coronado, al aprovechar un error de la zaga egipcia, que rechazó un primer remate de Guillermo Nica Guardia.

El tanto de Coronado fue un izquierdazo imparable que derrotó la acción del arquero Abdel Ahmed Hussein El Maamour. “Me quedó un balón dentro del área y, sin pensarlo mucho, rematé al palo derecho del portero”, declaró Evaristo en 1989, en una entrevista con la revista deportiva Triunfo. Para la FIFA, “Costa Rica fue un simple equipo de entrenamiento” para los egipcios, en el juego desplegado en este segundo partido.

Llegó el esperado jueves 2 de agosto de 1984 para medirse frente a la poderosa Italia, dirigida por el director técnico Enzo Bearzot, quien se había sido proclamado campeón mundial en España 1982. Todos esperaban lo peor tras los fracasos precedentes ante Estados Unidos y Egipto, pero el caprichoso fútbol dio, de nuevo, una mayúscula sorpresa a los europeos, en el estadio Rose Bowl, de Pasadena, California.

Italia empezó el enfrentamiento con clara seguridad de que fue superior en el terreno de juego. Mostró confianza en su juego ante un rival nervioso, que se metió en el fondo a cuidar las incursiones; pero que, a medida que pasó el tiempo de juego, levantó su rendimiento.

A los 33 minutos surgió una gran jugada de la Tricolor. Carlos Toppings se trajo un balón por el medio, cedió el balón a Enrique Rivers; éste envió un pase profundo que buscaba a Coronado y Guardia, pero recortó mal el defensor italiano Pietro Vierchowod. Rivers persiguió la pelota y conectó un furibundo disparo rasante de pierna derecha, que se incrustó en la portería de Walter Zenga, considerado poco tiempo después como el mejor guardameta del mundo en 1989, 1990 y 1991.

Los italianos trataron de reaccionar. Atacaron con audacia, en la cancha habián jóvenes jugadores –aparte de Zenga– que años más tarde fueron figuras en el planeta-fútbol, como Riccardo Ferri, Roberto Tricella, Pietro Vierchowood, Franco Baresi, Sergio Battistini, Danielle Massaro y el goleador Aldo Serena, quienes fracasaron rotundamente frente a un equipo ordenado, valiente, con gran vocación de sacrificio, donde todos se entregaron a la gran lucha para alcanzar una victoria histórica sobre el conjunto europeo.

El guardameta Marco Antonio Rojas estuvo sobresaliente, igual que los defensores Carlos Nicanor Toppings y César Antonio Hines; el volante Luis Enrique Galagarza tuvo una colosal actuación. Se concretó así la victoria más grande del fútbol nacional vivida hasta ese momento, que fue elogiada por los expertos de la FIFA en su reporte técnico y estadístico del certamen olímpico. “Lucharon admirablemente, todo el equipo jugó de forma magnífica. Demostró capacidad técnica, pero algunos fueron muy individualistas”, resumieron los especialistas.

La derrota frente a Costa Rica originó, entonces, una fuerte crítica de la prensa italiana contra el entrenador Enzo Bearzot. Para el diario italiano La Gazzetta dello Sport, “el fútbol roza con otra Corea del Norte”, en alusión a la sorprendente derrota por 0-1 frente a los asiáticos en el Mundial de Inglaterra 1966.

Bearzot declaró a la misma publicación que “Italia en ningún momento buscó la derrota, de la que me siento humillado. Si hubiéramos tenido la idea de perder, jamás hubiésemos creado siete oportunidades de gol en el área de Costa Rica”.

“La satisfacción de Costa Rica es igual a mi insatisfacción. Es una realidad, ellos y Rivers se merecen una felicitación. El gol fue increíble. El jugador nos anotó en fuerza y velocidad, al superar a tres defensores italianos”, resumió Bearzot.

Por su parte, el periódico italiano Corriere Della Sera reprodujo declaraciones del seleccionador italiano, quien afirmó: “Fue un error imperdonable haber perdido. Cometimos una ingenuidad que Italia no puede permitirse. El gol fue un regalo increíble. Nos faltó inteligencia ante los costarricenses, eso fue lo que nos hizo perder, no la mala suerte”.

La Selección de Costa Rica que se enfrentó a Egipto y cayó 1-4, el 31 de julio de 1984, en la primera ronda de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, en Palo Alto, California, Estados Unidos. Arriba –de derecha a izquierda–: Alejandro González, Miguel Jasper Simpson Lacey, Evaristo Coronado, Enrique Díaz, Carlos Nicanor Toppings y Álvaro E. Solano. Abajo: Minor Alpízar, Marvin Obando, Carlos Santana, German Chavarría y Guillermo “Nica” Guardia (foto del Comité Olímpico Nacional/archivo de Rodrigo Calvo).

Bearzot agregó que “la defensa y la delantera no funcionaron y no pudimos abrir ni sacar a la defensa costarricense”. También resalta la labor de Enrique Rivers y manifestó que fue “el único jugador bueno” de nuestro país.

Un año después, en junio de 1985, Enzo Bearzot ofreció unas cortas declaraciones para el periódico La República sobre el partido en Pasadena, California, y expresó que “fue un accidente. Podríamos volver a jugar diez veces y no ocurriría. Para ustedes, supongo que es muy importante, para mí casi que lo he olvidado”.

Y acerca de la histórica anotación a los italianos, la misma fue recordada tiempo después por los protagonistas. “Cuando hice el pase hacia Guardia y Coronado, esperé que uno de ellos ganara la pelota; yo siempre seguí corriendo, como nos aconsejaba Giovanni Rodríguez, y cuando vino el rechazo defectuoso de Vierchowood, sin pensarlo rematé con toda la potencia que podía, procurando buscar el palo contrario. Dichosamente, la pelota se fue al fondo del marco del portero Zenga”, rememoró Rivers en agosto del año ’84.

Por su parte, el espigado portero italiano, Walter Zenga, muy cotizado durante su exitosa época como futbolista entre 1978 y 1999, se confesó al respecto en 1986, durante la Copa Mundial de México, en un reportaje que le realizó la ya desaparecida revista deportiva Triunfo. “Al estar el equipo clasificado en la primera ronda –dijo–, Bearzot se inclinó por probar nuevas figuras. Y creo que por eso jugué… Perdimos 1-0 con el gol que hizo Rivers, quien me venció con un remate violento, con el empeine derecho. Me fue imposible reaccionar a tiempo…”, aceptó Zenga.

Este sensacional triunfo sobre los pupilos de Bearzot fue registrado así en la historia deportiva de ese país europeo, de acuerdo con la versión del Almanaque Ilustrado de Calcio 1985, un anuario que tradicionalmente se edita en Modena (Italia) desde 1941: “Imprevisible derrota de la Selección Olímpica Italiana, que fue sorprendentemente vencida por el muy modesto equipo de Costa Rica, que hasta ese momento del torneo sólo había obtenido ruidosos reveses”.

“El equipo italiano disputó el juego muy mal por falta de concentración y precisión. Sabiendo que ya estaba clasificado a la siguiente ronda, enfrentó el compromiso con demasiada suficiencia. La formación, que no pudo poner a jugar a (Sebastiano) Nela y (Salvatore) Bagni porque estaban castigados, se vio obligado a realizar muchos cambios en su alineación y nunca estuvo en condiciones de expresar un juego fluido y continuo. Tampoco los ingresos de (Beniamino) Vignola y (Aldo) Serena sirvieron para mejorar la situación”, resaltó la publicación italiana.

“El gol que definió el encuentro fue anotado al minuto 33. (Enrique) Rivers, en la derecha, recogió un defectuoso rechazo de (Pietro) Vierchowood y, con un fuerte y preciso tiro cruzado, derrota a (Walter) Zenga. La sucesiva y caótica reacción de los italianos fue muy bien controlada por la defensa costarricense, con el atento portero (Marco Antonio) Rojas en gran evidencia y lucimiento. No obstante esta derrota, Italia se clasificó en el primer puesto del grupo eliminatorio”, finalizó el escrito del anuario del calcio italiano en esa temporada.

Enrique Rivers pasó a la historia del balompié costarricense por su histórico golazo a Italia, que le proporcionó a Costa Rica su primera victoria en un torneo a nivel mundial: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Aquí elude la barrida del volante italiano Antonio Sabato, el 2 de agosto del ’84 en Pasadena, California, Estados Unidos (foto diario “La Nación”/archivo de Rodrigo Calvo).

Conclusiones angelinas

De 16 equipos en Los Ángeles ’84, Costa Rica terminó en el puesto 13 con sus dos puntos ganados (dos goles a favor y siete en contra), por encima de los seleccionados de Irak, Qatar y Arabia Saudita.

A modo de conclusión, el retorno a unos Juegos Olímpicos fue una tarea ardua. Hubo demasiados obstáculos por los equipos grandes para facilitar a los jugadores, faltó planificación adecuada para disponer de un fogueo importante en el exterior como sí lo hicieron naciones subdesarrolladas, del calibre de Camerún, Qatar, Arabia Saudita, Marruecos y Egipto.

Claramente, el seleccionador de la Nacional, el técnico español, Antonio Moyano Reina no fue respetado por la estructura del balompié costarricense de aquel tiempo. Cuestionaron su trabajo, básicamente por inconvenientes personales. Sin disponer esos personajes de la dirigencia del conocimiento serio para hacerlo, el estratega europeo volvió a demostrar su capacidad para superar, por segunda vez, una difícil eliminatoria regional en la Concacaf.

Asistido por Edgar Sandoval, un profesional en la preparación física y la planificación deportiva, graduado en Alemania, Moyano demostró, en los dos primeros partidos en Los Ángeles ’84 ante Estados Unidos y Egipto, el desconocimiento total del fútbol rápido, ágil directo y moderno de esos adversarios. Sus planteamientos fueron equivocados, al pretender que los nuestros pudieran imponer el ritmo de juego. Los rivales fueron muy superiores a la Tricolor.

En esos encuentros puso a volantes de buen manejo de la pelota en nuestro medio, pero sin la capacidad de recuperación ni la fuerza necesaria, como se dio en los casos de Carlos Santana, German Chavarría, Enrique Rivers y Álvaro Solano, en el primer duelo ante los estadounidenses; Carlos Santana, German Chavarría, Álvaro Solano y Enrique Díaz, en el segundo compromiso con los egipcios. Posiblemente, las únicas excepciones a la regla fueron Chavarría y Santana, quienes tenían tendencia para la marca, pero eran lentos y de baja estatura.

Por primera vez, en su sexto partido olímpico y frente a Italia, Antonio Moyano alineó a un equipo conservador, ordenado y con marca fuerte en el mediocampo, sector en el que destacaron Carlos Nicanor Toppings, Luis Enrique Galagarza y German Chavarría. Se rindió en aquella histórica oportunidad, el rival dio las facilidades requeridas y esos aspectos le alcanzaron para el milagroso resultado de 1-0 frente a la Squadra Azzurra.

De regreso al país, la Federación Costarricense de Fútbol finalizó de nuevo con un trabajo y la experiencia acumuladas en los procesos olímpicos de 1980 en Moscú y 1984 en Los Ángeles, al disolver a la Selección Nacional al mando de Antonio Moyano Reina. Lo hizo por ocurrencia, sin una evaluación seria de aquella labor. Se concluyó de la misma forma que en la anterior edición olímpica de Moscú ’80, sin aprovechar la inversión en unos Juegos Olímpicos, y de nuevo el balompié tico fracasó en la siguiente eliminatoria mundialista hacia la Copa de México 1986. Desde esa ocasión, la participación olímpica sólo se volvió a presentar por última vez hace dos décadas hasta la cita del 2004 en Atenas, Grecia.

La Selección de Costa Rica tuvo mucha disciplina y orden táctico para derrotar 1-0 a su similar de Italia, campeón mundial en España 1982, en duelo de la primera fase del torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ’84. En la acción, el delantero Leonidas “Leoni” Flores frena con falta al italiano Beniamino Vignola, en presencia de un atento zaguero, César Antonio Hines, el 2 de agosto de 1984 en Pasadena, California, Estados Unidos. Al fondo, el árbitro del encuentro, Tesfaye Gebreyesus, de Etiopía (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

PARTIDOS DE LA CLASIFICACIÓN DE COSTA RICA Y CANADÁ A LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LOS ÁNGELES 1984

CANADÁ 3 – CUBA 0

FECHA: Domingo 14 de abril de 1984.
ESTADIO: Royal Athletic Park, de Victoria, capital de la provincia de Columbia Británica, en Canadá.
RESULTADO DEL PRIMER TIEMPO: Canadá 1-Cuba 0.
GOLES: 1-0 (minuto 17’): Mike Sweeney (Canadá). 2-0 (73’): Gerry Gray (Canadá). 3-0 (81’): Mike Sweeney (Canadá).
ALINEACIÓN DE CANADÁ: Tino Lettieri; Robert Italo Bob Lennarduzzi, Terry Moore, Ian Bridge (Craig Martin, a los 84′) y Bruce Wilson; Gerry Gray, Randy Ragan y Mike Sweeney; Igor Vrablic, Ken Garroway y Branko Segota. Director técnico: Anthony Keith Tony Waiters (inglés).
ALINEACIÓN DE CUBA: Eugenio M. Ruiz; Amado L. Povea, Carlos Loredo, Juan Francisco Caro y Rolando Rodríguez; Lázaro Jiménez (Héctor Pedroso, a los 26′), Carlos González y Francisco López; Jorge Massó, Ramón Núñez y Jorge Maya. Director técnico: Luis Hernández Heres (cubano).
ÁRBITROS: Gus Constantine (Estados Unidos), central; Robert Evans (Estados Unidos) y Howard Krollfeifer (Estados Unidos), asistentes 1 y 2; John B. Meachin (Canadá), como cuarto árbitro.
INSPECTOR DEL JUEGO: Joaquín Soria Terrazas (México), presidente de la Concacaf.
AMONESTADO: Terry Moore (Canadá), a los 10 minutos.
MOTIVO: Ronda final de la Concacaf rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.
DETALLE: Con este triunfo canadiense sobre los cubanos, Costa Rica alcanzó sin jugar el pasaporte de la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ’84.
ASISTENCIA: 6.000 espectadores.

CANADÁ 0 – COSTA RICA 0

FECHA: Miércoles 18 de abril de 1984.
ESTADIO: Royal Athletic Park, de la isla de Victoria, capital de la provincia de Columbia Británica, en Canadá.
GOLES: No hubo.
ALINEACIÓN DE CANADÁ: Tino Lettieri; Robert Italo Bob Lennarduzzi, Terry Moore, Ian Bridge y Bruce Wilson; Gerry Gray, Randy Ragan y Mike Sweeney; Igor Vrablic, Ken Garroway y Branko Segota (Dale Mitchell, a los 41′). Director técnico: Anthony Keith Tony Waiters (inglés).
ALINEACIÓN DE COSTA RICA: Marco Antonio Rojas; Minor Alpízar, Carlos Nicanor Toppings, Miguel Jasper Simpson Lacey y Marvin Obando (Jorge Isaac Pavas Alfaro, a los 81′); Carlos Santana, Álvaro E. Solano, Enrique Rivers y Enrique Díaz; Juan Pablo Chacón (Guillermo Nica Guardia, a los 46′) y Evaristo Coronado. Director técnico: Antonio Moyano Reina (español).
ÁRBITROS: Angelo Bratsis (Estados Unidos), central; Howard Krollfeifer (Estados Unidos) y Edward Bellion (Estados Unidos), asistentes 1 y 2; Robert H. Allen (Canadá), como cuarto árbitro.
INSPECTOR DEL JUEGO: Gene Edwards (Estados Unidos).
AMONESTADOS: Branko Segota (Canadá), a los 26 minutos; Mike Sweeney (Canadá), a los 59′; Ian Bridge (Canadá), a los 66′; Carlos Santana (Costa Rica), a los 71′.
MOTIVO: Ronda final de la Concacaf rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.
DETALLE: Con este resultado de empate, Costa Rica aseguró el primer lugar en la ronda final de la eliminatoria olímpica de la Concacaf en 1984; mientras que Canadá aseguró la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ’84. Cuba resultó eliminada del sueño olímpica, en forma definitiva.
ASISTENCIA: 5.000 aficionados.

RUTA DE COSTA RICA A LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LOS ÁNGELES 1984

FASE CLASIFICATORIA – CONCACAF (1983 y 1984)

HONDURAS 1 – COSTA RICA 1. Miércoles 11 de mayo de 1983, en el Estadio Nacional Tiburcio Carías Andino, de Tegucigalpa, Honduras. Árbitro: John B. Meachin (Canadá). Gol: Guillermo Nica Guardia (Costa Rica), a los 74 minutos. Motivo: Primera ronda eliminatoria Preolímpica de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 45.000 espectadores.

COSTA RICA 3 – HONDURAS 2. Miércoles 18 de mayo de 1983, en el Estadio Nacional, de La Sabana, en San José. Árbitro: Joaquín Urrea (México). Goles: Enrique Mendoza (Honduras), a los 31′; Leonel Suazo (Honduras), a los 43′; Evaristo Coronado (Costa Rica), a los 54’ y 85′; German Chavarría (Costa Rica), a los 75’. Motivo: Primera ronda eliminatoria Preolímpica de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 28.000 aficionados.

COSTA RICA 1 – GUATEMALA 0. Domingo 23 de octubre de 1983, en el Estadio Nacional, de La Sabana, en San José. Árbitro: Antonio R. Márquez (México). Gol: Franklin Williams (Costa Rica), a los 85′. Motivo: Segunda ronda eliminatoria Preolímpica de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Expulsado: José Luis Bobadilla (Guatemala), a los 54′. Asistencia: 29.355 espectadores.

GUATEMALA 1 – COSTA RICA 1. Domingo 30 de octubre de 1983, en el Estadio Doroteo Mateo Flores, de Ciudad de Guatemala, Guatemala. Árbitro: Edward Bellion (Estados Unidos). Goles: Álvaro E. Solano (Costa Rica), a los 41′; Otto Minor Méndez (Guatemala), a los 67′. Motivo: Segunda ronda eliminatoria Preolímpica de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 46.812 aficionados.

Costa Rica pasó con lo mínimo para eliminar a Guatemala, al ganar 1-0 en San José y empatar 1-1 en Ciudad de Guatemala, en la segunda ronda de la eliminatoria olímpica a Los Ángeles 1984. Aquí, el guardameta tico Alejandro González –de gran desempeño en la serie ante los chapines– despeja de puños un balón que pretendían los locales Byron Pérez y Otto Minor Méndez, bajo la custodia defensiva de Enrique Díaz (N° 15), en el estadio Doroteo “Mateo” Flores (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

COSTA RICA 1 – CUBA 0. Viernes 2 de marzo de 1984, en el Estadio Nacional, de La Sabana, en San José. Árbitro: David S. Socha (Estados Unidos). Gol: Evaristo Coronado (Costa Rica), a los 85′. Motivo: Ronda final del Preolímpico de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 22.386 espectadores.

CUBA 0 – COSTA RICA 0. Viernes 16 de marzo de 1984, en el Estadio Pedro Marrero, de La Habana, Cuba. Árbitro: Enrique Mendoza (México). Goles: No hubo. Motivo: Ronda final del Preolímpico de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 17.000 aficionados.

COSTA RICA 0 – CANADÁ 0. Domingo 1° de abril de 1984, en el Estadio Nacional, de La Sabana, en San José. Árbitro: Marco Antonio Dorantes (México). Goles: No hubo. Motivo: Ronda final del Preolímpico de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 12.790 espectadores.

CANADÁ 0 – COSTA RICA 0. Miércoles 18 de abril de 1984, en el Estadio de Royal Athletic Park, de Victoria, en Canadá. Árbitro: Angelo Bratsis (Estados Unidos). Goles: No hubo. Motivo: Ronda final del Preolímpico de la Concacaf hacia Los Ángeles 1984. Asistencia: 5.000 aficionados.

DETALLE: Costa Rica ocupó el primer lugar en la ronda final de la Concacaf y lo hizo en forma invicta con cinco puntos, en ruta a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Canadá ocupó la segunda posición con cuatro unidades y Cuba la tercera con sólo un punto, habiendo jugado ambos equipos un encuentro menos. Lo anterior porque el último partido de la fase final, Cuba frente a Canadá, no se celebró el miércoles 25 de abril de 1984 en el estadio Pedro Marrero, de La Habana, Cuba, debido a que no definía nada de cara a la clasificación olímpica y, además, los isleños ya estaban eliminados.

El rendimiento de los seleccionados de la Concacaf en el proceso eliminatorio hacia el torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, entre 1983 y 1984 (fuente: Wikipedia).

TORNEO DE FÚTBOL – JUEGOS OLÍMPICOS (1984)

ESTADOS UNIDOS 3 – COSTA RICA 0. Domingo 29 de julio de 1984, en el Estadio de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, San Francisco de California, Estados Unidos. Árbitro: Joel Quinou (Francia). Goles: Richard Dean Ricky Davis (Estados Unidos), a los 20′ y 86′; Jean Willrich (Estados Unidos), a los 35′. Motivo: Octavos de final, grupo D, del Torneo de Fútbol de la edición XXIII de los Juegos Olímpicos en Los Ángeles 1984. Asistencia: 78.265 espectadores.

COSTA RICA 1 – EGIPTO 4. Martes 31 de julio de 1984, en el Estadio de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, San Francisco de California, Estados Unidos. Árbitro: Antonio R. Márquez (México). Goles: Mahmoud El Khatib (Egipto), a los 32′; Magdi Abdel-Ghani (Egipto), a los 35′; Emad Soleman (Egipto), a los 62′; Alí Gadallah (Egipto), a los 71′; Evaristo Coronado (Costa Rica), a los 87′. Motivo: Octavos de final, grupo D, del Torneo de Fútbol de la edición XXIII de los Juegos Olímpicos en Los Ángeles 1984. Asistencia: 20.645 aficionados.

COSTA RICA 1 – ITALIA 0. Jueves 2 de agosto de 1984, en el Estadio Rose Bowl, de Pasadena, California, Estados Unidos. Árbitro: Tesfaye Gebreyesus (Etiopía). Gol: Enrique Rivers (Costa Rica), a los 33′. Motivo: Octavos de final, grupo D, del Torneo de Fútbol de la edición XXIII de los Juegos Olímpicos en Los Ángeles 1984. Asistencia: 41.291 espectadores.

PARTIDAZO DE COSTA RICA ANTE ITALIA EN LOS JUEGOS LOS ÁNGELES ’84

COSTA RICA 1 – ITALIA 0

FECHA Y HORA: Jueves 2 de agosto de 1984; 7 p. m., hora angelina (6 p. m., hora de Costa Rica).
ESTADIO: Rose Bowl, de Pasadena, California, Estados Unidos.
RESULTADO DEL PRIMER TIEMPO: Costa Rica 1-Italia 0.
GOL: 1-0 (minuto 33’): Enrique Rivers (Costa Rica).
ALINEACIÓN DE COSTA RICA: Marco Antonio Rojas; Minor Alpízar, César Antonio Hines, Miguel Jasper Simpson Lacey, César Antonio Hines y Marvin Obando; Carlos Nicanor Toppings (Carlos Santana, a los 63′), Luis Enrique Galagarza, German Chavarría y Enrique Rivers; Guillermo Nica Guardia y Evaristo Coronado (Leonidas Leoni Flores, a los 46′). Director técnico: Antonio Moyano Reina (español). No jugaron: Alejandro González, Enrique Díaz, Álvaro E. Solano y Juan Arnoldo Cayasso.
ALINEACIÓN DE ITALIA: Walter Zenga; Riccardo Ferri, Roberto Tricella, Pietro Vierchowod y Filippo Galli; Franco Baresi (Beniamino Vignola, a los 46′), Sergio Battistini y Antonio Sabato; Daniele Massaro, Massimo Briaschi y Maurizio Iorio (Aldo Serena, a los 66′). Comisario técnico: Enzo Bearzot (italiano). Entrenador: Cesare Maldini (italiano). No participaron: Franco Tancredi, Sebastiano Nela, Salvatore Bagni y Pietro Fanna.
ÁRBITROS: Tesfaye Gebreyesus (Etiopía), central; Brian McGinlay (Escocia) y Gastón Castro (Chile), asistentes 1 y 2.
AMONESTADOS: Minor Alpízar (Costa Rica), a los 77 minutos; Y Riccardo Ferri (Italia), a los 84′.
MOTIVO: Tercera jornada del grupo D, de la ronda de octavos de final del torneo de fútbol, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984.
ASISTENCIA: 41.291 espectadores.

Enrique Rivers ingresó con merecimiento a la inmortalidad por su espectacular gol a Italia, que le dio el triunfo 1-0 a Costa Rica sobre el entonces campeón del mundo. Sin duda, la historia de nuestra Selección Nacional le tiene un lugar de honor (fotos captura de pantalla del resumen del juego Costa Rica-Italia en 1984/arte de Randall Corella Vargas).

VIDEOS: El golazo histórico de Enrique Rivers contra Italia en 1984

Convocatoria de Costa Rica – Antonio Moyano Reina – Preolímpico y Juegos Olímpicos de 1984

DIRECTORES TÉCNICOS: Antonio Moyano Reina (español) y Didier Zorro Castro (costarricense). El argentino Ernesto Omar Muracco Nappa fue designado en el cargo por la Comisión de Selección de la Fedefútbol, pero su nombramiento sólo duró tres días luego de que fracasara su contratación por acuerdo unánime del Comité Director, al comprobarse que tuvo problemas mientras dirigió al Municipal Puntarenas, incluso en ese club dejó una deuda económica de $1.500, según la prensa de la época.
OTROS MIEMBROS DEL CUERPO TÉCNICO (8 personas): Alfredo Chatillo Piedra (asistente técnico), Roy Francisco Sáenz (asistente técnico), Prof. Édgar Sandoval (preparador físico), Dr. Rónald Rojas (médico), Giovanni Carrillo (auxiliar), Alexis Peluca Chacón (masajista), Luis E. Barrantes (utilero) y Alberto Mena (utilero).
TOTAL DE JUGADORES CONVOCADOS: 47.
ARQUEROS (6 jugadores): Alejandro González (Alajuelense), Elmer Picado (San Carlos), Marco Antonio Rojas (Saprissa), Gerardo Granja (Limón), Luis Gabelo Conejo (Ramonense) y Miguel Segura (Sagrada Familia).
DEFENSAS (15 jugadores): Minor Alpízar (Herediano), Róger Flores (Alajuelense), Jorge Isaac Pavas Alfaro (Sagrada Familia), Luis Raquel Ledezma (Alajuelense), Miguel Jasper Simpson Lacey (Herediano y San Carlos), Carlos Nicanor Toppings (Puntarenas y San Carlos), Ricardo A. Sardina García (Puntarenas), Enrique Díaz (Herediano y Saprissa), Norman Amores (Ramonense y Puntarenas), César Antonio Hines (Sagrada Familia), Juan Carlos Masís (Municipal San José), William Guillén (Alajuelense), Nelson Bastos (Alajuelense), Julio César García (Saprissa) (*) y José Castro (Asociación Deportiva Naranjeña) (*).
MEDIOCAMPISTAS (12 jugadores): Carlos Santana (Saprissa), Álvaro E. Solano (Alajuelense), Enrique Rivers (Saprissa), William Ávila (San Carlos), Francisco Chico Arias (Puntarenas), Luis Neco Fernández (Saprissa), Marvin Álvarez (Alajuelense), German Chavarría (Herediano), Juan Arnoldo Cayasso (Alajuelense), Tomás Eduardo Pistón Velásquez (Alajuelense), Carlos Alberto Pistoncillo Velásquez (Puntarenas) y Luis Enrique Galagarza (Puntarenas).
DELANTEROS (14 jugadores): Claudio Miguel Jara (Herediano), Omar Arroyo (Alajuelense), Gilberto Rhoden (Limón), Evaristo Coronado (Saprissa), Guillermo Nica Guardia (Saprissa), Jorge Arturo Picado (Sagrada Familia), Marvin Obando (Herediano y San Carlos), Juan Pablo Chacón (San Carlos), Franklin Williams (San Carlos), Carlos Camacho (Herediano), Danilo Anderson (Puntarenas), Carlos Solano (Sagrada Familia), Leonidas Leoni Flores (Puntarenas) y Jorge White (Puntarenas).
RESUMEN: 47 jugadores de diez clubes de la Primera División del fútbol costarricense. Un total de diez futbolistas son de la Liga Deportiva Alajuelense, ocho del Municipal Puntarenas, siete del Club Sport Herediano y del Deportivo Saprissa, cinco de la Asociación Deportiva Sagrada Familia; cuatro de la Asociación Deportiva San Carlos FC; dos del Municipal Limón y la Asociación Deportiva Ramonense; uno del Municipal San José y la Asociación Deportiva Naranjeña.
CON MÁS CONVOCATORIAS: Minor Alpízar, Carlos Santana, Álvaro E. Solano, Enrique Rivers, Enrique Díaz, Evaristo Coronado, Guillermo Nica Guardia, Miguel Jasper Simpson Lacey, Carlos Nicanor Toppings, Marvin Obando y German Chavarría, con 10 llamados cada uno.
(*) Integrantes de la Selección Juvenil de Costa Rica en 1984.

La Preselección de Costa Rica que comenzó el proceso olímpico hacia las justas de Los Ángeles ’84, que se dio en marzo de 1983 en el Estadio Nacional de La Sabana, San José. Arriba –de izquierda a derecha–: Antonio Moyano –director técnico–, Elmer Picado, Miguel Lacey, Evaristo Coronado, William Ávila, Francisco “Chico” Arias, Marco A. Rojas, Guillermo “Nica” Guardia, Álvaro E. Solano, Gilberto Rhoden, Carlos Toppings, Minor Alpízar, Ricardo “Sardina” García y Giovanni Carrillo –auxiliar–. Abajo: Alexis “Peluca” Chacón –masajista–, Enrique Rivers, Luis “Neco” Fernández, Luis Raquel Ledezma, Claudio M. Jara, Jorge A. Picado, Jorge “Pavas” Alfaro, Marvin Álvarez, Róger Flores, Marvin Obando y Alberto Mena –utilero–. (foto diario “La República”/archivo de Rodrigo Calvo).

FUTBOLISTAS TICOS CONVOCADOS AL PREOLIMPICO DE LA CONCACAF Y LA OLIMPIADA DE LOS ÁNGELES 1984

TOTAL DE JUGADORES UTILIZADOS: 23.
DIRECTOR TÉCNICO: Antonio Moyano Reina (español).
Con 11 partidos disputados: Carlos Santana.
Con 10: German Chavarría, Enrique Rivers, Guillermo Nica Guardia y Marvin Obando.
Con 9: Carlos Nicanor Toppings, Miguel Jasper Simpson Lacey y Evaristo Coronado.
Con 8: Marco Antonio Rojas y Enrique Díaz.
Con 7: Álvaro E. Solano, Juan Arnoldo Cayasso y César Antonio Hines.
Con 5: Minor Alpízar y Luis Raquel Ledezma.
Con 3: Jorge Isaac Pavas Alfaro, Alejandro González y Franklin Williams.
Con 2: Róger Flores, Juan Pablo Chacón y Leonidas Leoni Flores.
Con 1: Tomás Eduardo Velásquez y Luis Enrique Galagarza.

El equipo de Costa Rica, con titulares, suplentes y miembros del cuerpo técnico, que igualó 0-0 contra Cuba, el 16 de marzo de 1984 en el estadio Pedro Marrero, de La Habana, Cuba. De izquierda a derecha: Edwin Christie –federativo–, Marco Antonio Rojas, Tomás Eduardo Velásquez, Carlos Nicanor Toppings, César Antonio Hines, Guillermo “Nica” Guardia, Minor Alpízar, Juan Pablo Chacón, German Chavarría, Carlos Santana, Marvin Obando, Jorge “Pavas” Alfaro, Enrique Díaz, Miguel Jasper Simpson Lacey, Evaristo Coronado, Juan Arnoldo Cayasso, Miguel Segura, Alberto Mena –utilero–, Alexis “Peluca” Chacón –masajista–, Alfredo “Chatillo” Piedra –asistente técnico– y Dr. Ronald Rojas –médico– (foto diario “La Nación”/archivo de Rodrigo Calvo).

GALERÍA DE FOTOS: MARCO ANTONIO ROJAS SE LUCE EN EL PROCESO OLÍMPICO DE 1984

El portero de la Selección de Costa Rica, Marco Antonio Rojas, fue todo un héroe en el complicado partido de la triangular final de la Concacaf ante Cuba, en territorio isleño, el 16 de marzo de 1984, en La Habana, Cuba. El empate 0-0 enrumbó a la Tricolor a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 (foto diario “La Nación”/archivo de Rodrigo Calvo).
Espectacular salida del portero Marco Antonio Rojas (N° 1) ante el acoso del artillero norteamericano Steve Moyers (N° 9), en la primera fase de los Juegos Olímpicos de Ángeles, el 29 de julio de 1984 en el majestuoso llenazo en el Estadio de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, Estados Unidos. Lo custodian los zagueros nacionales Marvin Obando y César Antonio Hines; Estados Unidos se impuso 3-0 (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

PLANTEL DE COSTA RICA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LOS ÁNGELES 1984

FUTBOLISTAS CONVOCADOS: 17.
PORTEROS (2 jugadores): Marco Antonio Rojas (Saprissa) y Alejandro González (Alajuelense).
DEFENSAS (5 jugadores): Minor Alpízar (Herediano), Miguel Jasper Simpson Lacey (San Carlos), Carlos Nicanor Toppings (San Carlos), César Antonio Hines (Sagrada Familia) y Enrique Díaz (Saprissa).
MEDIOCAMPISTAS (6 jugadores): Carlos Santana (Saprissa), German Chavarría (Herediano), Enrique Rivers (Saprissa), Álvaro E. Solano (Alajuelense), Juan Arnoldo Cayasso (Alajuelense) y Luis Enrique Galagarza (Puntarenas).
DELANTEROS (4 jugadores): Guillermo Nica Guardia (Saprissa), Evaristo Coronado (Saprissa), Leonidas Leoni Flores (Puntarenas) y Marvin Obando (San Carlos).
CUERPO TÉCNICO (6 personas): Antonio Moyano Reina –español– (director técnico), Alfredo Chatillo Piedra (asistente técnico), Prof. Édgar Sandoval (preparador físico), Dr. Rónald Rojas (médico), Alexis Peluca Chacón (masajista) y Luis E. Barrantes (utilero).
DELEGADOS DE LA FEDEFÚTBOL: Jorge Nery Carvajal y Rafael Sanabria.
PROMEDIO DE AÑOS DEL PLANTEL DE JUGADORES: 25,4 años.
JUGADOR CON MÁS EDAD: Marco Antonio Rojas, con 31 años.
JUGADOR MÁS JOVEN: Leonidas Leoni Flores, con 19 años.
PROMEDIO DE ESTATURA: 1,74 metros.
EL MÁS ALTO: Enrique Díaz, con 1,83 metros.
EL MÁS BAJO: Carlos Santana, con 1,60 metros.
PROMEDIO DE PESO: 64,41 kilos.
CON MÁS PESO: César Antonio Hines, con 73,93 kilos.
CON MENOS PESO: Enrique Rivers y Leonidas Leoni Flores, con 58,96 kilos.
APORTE DE FUTBOLISTAS POR CLUB: 17 jugadores de seis clubes de la Primera División del fútbol costarricense. Un total de seis futbolistas fueron del Deportivo Saprissa, tres de la Liga Deportiva Alajuelense y la Asociación Deportiva San Carlos, dos del Club Sport Herediano y del Municipal Puntarenas, uno de la Asociación Deportiva Sagrada Familia.
PROCEDENCIA DE LOS SELECCIONADOS: Seis jugadores son nacidos en la provincia de Limón, cuatro en la de Puntarenas, tres en la de San José, tres en la de Alajuela y uno en la de Guanacaste.
ESTADO CIVIL DE LOS JUGADORES: Diez casados y siete solteros.

El seleccionado de Costa Rica que participó en el torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de 1984, en Los Ángeles, California, Estados Unidos. De pie –de izquierda a derecha–: Alexis “Peluca” Chacón –masajista–, Marco Antonio Rojas, Miguel Jasper Simpson Lacey, Alfredo “Chatillo” Piedra –asistente técnico–, Enrique Díaz, Antonio Moyano –director técnico–, Evaristo Coronado, Luis Enrique Galagarza, Édgar Sandoval –asistente técnico–, César Antonio Hines y Alejandro González. De cuclillas: Luis E. Barrantes –utilero–, Álvaro E. Solano, Juan Arnoldo Cayasso, Carlos Nicanor Toppings, Enrique Rivers, Carlos Santana, Marvin Obando, Guillermo “Nica” Guardia, Minor Alpízar, German Chavarría y Leonidas “Leoni” Flores (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).

ESTADÍSTICAS DEL PLANTEL DE COSTA RICA HACIA LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LOS ÁNGELES 1984

GOLES DE COSTA RICA EN EL PROCESO DE LOS ÁNGELES ’84 (eliminatoria y Juegos Olímpicos)

ANOTADORES TICOS: 6.
GOLES ANOTADOS: 9.
Con 4 tantos: Evaristo Coronado.
Con 1: Guillermo Nica Guardia, German Chavarría, Franklin Williams, Álvaro E. Solano y Enrique Rivers.

GOLEADORES RIVALES: 9.
GOLES RECIBIDOS: 10.
Con 2 tantos: Richard Dean Ricky Davis (Estados Unidos).
Con 1: José Mendoza (Honduras), Leonel Suazo (Honduras), Otto Minor Méndez (Guatemala), Jean Willrich (Estados Unidos), Mahmoud El Khatib (Egipto), Magdi Abdel-Ghani (Egipto), Emad Soleman (Egipto) y Alí Gadallah (Egipto).

GOLEADORES DE LA RONDA FINAL:
Con 2 tantos:
Mike Sweeney (Canadá).
Con 1 tanto: Gerry Gray (Canadá) y Evaristo Coronado (Costa Rica).

JUGADORES AMONESTADOS EN LA RONDA FINAL:
Mike Sweeney (Canadá) e Ian Bridge (Canadá), con dos tarjetas amarillas; Jorge Massó (Cuba), Francisco López (Cuba), Miguel Jasper Simpson Lacey (Costa Rica), Randy Ragan (Canadá), Terry Moore (Canadá), Branko Segota (Canadá) y Carlos Santana (Costa Rica), con una tarjeta amarilla.

GALERÍA DE FOTOS: GOLES DE COSTA RICA EN EL PROCESO OLÍMPICOS A LOS ÁNGELES ’84

La anotación de la victoria 1-0 de Costa Rica ante Guatemala, en el Estadio Nacional, de La Sabana, San José, lograda al minuto 85. Franklin Williams define con categoría ante dos adversarios chapines, el defensor central Víctor Hugo Monzón y el guardameta Hermenegildo Pepp Castro (foto revista deportiva “Triunfo”/archivo de Rodrigo Calvo).
El derechazo de Enrique Rivers, al aprovechar un débil rechazo de Pietro Vierchowood, vence la estirada del portero italiano Wálter Zenga, por los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ’84. Se jugaba el minuto 33 del partido que Costa Rica ganó 1-0 al campeón mundial Italia, el 2 de agosto de 1984 en el estadio Rose Bowl, de Pasadena, California, Estados Unidos. Un dibujo de Carmelo Silva, del diario “La Gazzetta dello Sport”, de Italia (archivo de Rodrigo Calvo).

Concacaf en los Juegos Olímpicos

1) Estados Unidos, con 11 participaciones, en 1924, 1928, 1936, 1948, 1952, 1956, 1972, 1984, 1988, 1992, 1996, 2000 y 2008.

2) México, con 12 presencias, en 1928, 1948, 1964, 1968, 1972, 1976, 1992, 1996, 2004, 2012, 2016 y 2021.

3) Honduras, con cinco participaciones, en 2000, 2008, 2012, 2016 y 2021.

4) Costa Rica, con tres presencias, en 1980, 1984 y 2004.

5) Guatemala, con tres participaciones, en 1968, 1976 y 1988.

6) Cuba, con dos presencias, en 1976 y1980.

7) Canadá, con dos participaciones, en 1976 y1984.

8) Antillas Holandesas, con una presencia, en 1952.

9) El Salvador, con una participación, en 1968.

FUENTES CONSULTADAS: Libro “Aventura Tricolor: Juegos Olímpicos”, “Historia de la Selección Nacional de Fútbol de Costa Rica”, de Rodrigo Calvo Castro y Mayela Solano Quirós (1994). Informe Técnico de la FIFA sobre el Torneo Olímpico de Fútbol, de los Juegos la XXIII Olimpiada de Los Ángeles 1984, en Zúrich, Suiza (1984). Fascículo Nº 6 sobre los Juegos Olímpicos, publicado el 22 de abril de 1997, como parte de la colección “Tiempos de Selección”, del periódico “La Nación” (Costa Rica). Tomo 8 sobre las Selecciones ticas en Eventos Mundiales, primera parte, del libro “Huellas del Fútbol Tico”, de Rodrigo Calvo Castro (2009). Informe del desempeño de la Selección Nacional de Fútbol en la Olimpiada de Los Ángeles 1984, elaborado por el entonces seleccionador, el español Antonio Moyano Reina (1984). Diarios “La Nación”, “La República”, “La Prensa Libre” y “Extra”; revista deportiva “Triunfo” (Costa Rica); periódicos “El Heraldo”, “La Tribuna”, “La Prensa” y “Tiempo” (Honduras); “Prensa Libre”, “El Gráfico” y “Poli Deportes” (Guatemala); “Granma”, “Juventud Rebelde”, “Trabajadores” y “La Tribuna” (Cuba); “Soccer America”, “Times”, “Opinión” y “El Bohemio News” (Estados Unidos); “La Gazzetta dello Sport”, “Corriere della Sera” y “Almanaque Ilustrado de Calcio 1985 (Italia). Wikipedia. Archivo del sitio web “Buzón de Rodrigo”. Videos: Teletica Canal 7 y RAI en YouTube. Fotografías: Archivo del diario “La Nación”, revista “Triunfo”, revista “Sol y Sombra”, Comité Olímpico Nacional, facebook “Costa Rica Retro Fútbol” y Rodrigo Calvo.

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Tiene 42 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Radio Monumental, Deportes Repretel y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. Estuvo ligado por tres décadas al Grupo Nación, en la revista deportiva “Triunfo” y los periódicos “Al Día” y “La Nación”. Ha colaborado para medios especializados de la FIFA y en Centroamérica, Caribe, México, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Brasil, España e Italia. Obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en el 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas". Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional e internacional. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo” y desde 1989 es corresponsal del semanario deportivo “France Football” de Francia. Integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania y a partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football". Escritor de múltiples obras deportivas, como la colección "Aventura Tricolor: Mundial de Italia 1990, "Tiempos de Selección" (1997), "La Copa Mundial de Fútbol (1998), "100 años de Deportes" (1999), "Huellas del Fútbol Tico" (2009), "Legionarios" (2012), "CSH-100: ¡El equipo que nació Grande! 1921-2021" (2021) y "Crónica del Centenario 1921-2021" (2021).