
¡Las cosas del futbol! Un encuentro contra el West Ham United, de Inglaterra, es el recuerdo que guardaron como un tesoro los integrantes de la Liga Deportiva Alajuelense que hace 65 años le dieron la vuelta al mundo, en 1960, cuando, entonces, eran los tricampeones del fútbol nacional.
¡Las vueltas de la vida!, un juego contra el West Ham United de aquel tiempo, el mismo conjunto londinense donde militó, entre 1999 y el 2000, el ariete Paulo César Wanchope, la gran figura del balompié nacional en esa época.
Los flemáticos ingleses no se pudieron contener, con una asistencia cercana a las 20.000 personas. La tribuna entera fue un solo canto y agitó miles de pañuelos blancos en un gesto vivo de aprobación y cariño hacia el conjunto centroamericano, que tuvo en el arquero Felipe Induni a la figura del duelo y que fue tentado por los dirigentes del West Ham United; los manudos informaron en aquella época que no era jugador suyo, sino que estaba en condición de refuerzo durante el periplo mundialista, y que debían contactar directamente a su club en el que militaba entonces en Costa Rica, el Deportivo Saprissa.
“Yo era jugador del Saprissa”, expuso el guardameta, según el libro Liga Deportiva Alajuelense (2014), escrito por el periodista José Antonio Pastor. “Cualquier interés que tuvieran tenían que hacérselo saber a ellos, pero nunca llegaron a llamar. Lo importante realmente es que todo el equipo había hecho un gran partido en un estadio donde esperaban llenarnos de goles. Fue el mejor partido de mi carrera deportiva”.
Ese día, el 10 de octubre de 1960, el conocido club de los Martillos tomó el cotejo muy en serio, en el homenaje que se le rindió a la gloria local de la portería, Ernie Gregory, al punto de alinear el mismo equipo que había jugado en los últimos partidos del campeonato y recién había derrotado al Fluminense (5-2) y al Bahía (2-1), ambos de Brasil, en encuentros amistosos.
En el mediocampo local destacó el eficiente Robert Bobby Moore, quien apenas seis años más tarde alzaría la Copa Jules Rimet como el gran capitán de la Selección de Inglaterra que alcanzó en casa el máximo título del Campeonato Mundial de 1966. Bobby era todo un espectáculo y estuvo en todas las acciones de peligro frente a la portería de Alajuelense.
A pesar de que los rojinegros perdieron, por 2 a 3, la Liga se los echó al bolsillo. De la euforia en las gradas del estadio londinense de los Martillos, el Upton Park, de Londres, Inglaterra, la grata impresión se plasmó en las estadísticas, según consignó el anuario del futbol británico, que calificó al equipo manudo como el mejor de cuantos los visitaron ese año.
Los tantos britanicos fueron logrados en el primer tiempo por John Dick, a los 5′; Mike Grice, a los 17′, y un autogol del zaguero manudo Francisco Montanaro. Descontaron en la pizarra los rojinegros Wálter Pearson, con un formidable tanto en la primera parte, y Rubén Jiménez, a los 67′, tras recibir un gran servicio del volante Marvin Rodríguez.
Al final, la Liga dominó el choque, registró varias opciones claras para anotar y casi empata a tres con un bólido del volante Eduardo Albella Salas, que se estrelló en el vertical. Un partidazo en Londres que hizo que nadie hace 65 años se moviera de sus asientos, a pesar de que la cancha estaba muy resbalosa porque había llovido muchísimo antes del partido.
Al hacer un balance de aquel encuentro contra el West Ham United, el técnico manudo Hugo Tassara valoró años después como “muy positiva” la experiencia en la mejor presentación liguista de aquel legendario periplo mundial.
“Fue lo mejor que hicimos en la gira. El hecho de que Induni haya atajado tanto no significa que nosotros no atacáramos. Jugamos tan bien que la gente nos despidió agitando panuelos blancos. Ellos se preguntaban cómo un equipo de un país que ni siquiera podían ubicar en el mapa podía ofrecer esa clase de fútbol. No puedo decir qué dijo la prensa inglesa al día siguiente, porque nosotros no teníamos ni tiempo para recortar periódicos, pero la imagen de aquellas gradas llenas de gente despidiéndonos me ha acompañado toda mi vida”, revivió Tassara con emoción en el 2014.
Tiempo implacable. Los muchachos que capitaneó el ya fallecido director técnico chileno Hugo Tassara Olivares, no están en la cancha y la mayoría fallecieron. Sin embargo, cuando estaban con vida, el prodigio de la memoria los volvió a juntar hace más de dos décadas, en el 2000, con motivo de un reportaje conmemorativo elaborado por el diario La Nación. Y aquella vez se vistieron de nuevo. De rojo y de negro.
En aquella oportunidad, Tassara volvió a tomar la batuta. El entrenador abrió el diálogo en el que también tomaron parte sus pupilos, el guardameta Carlos Alvarado, el zaguero José Luis Vivo Quesada y los atacantes Carlos Cuca Herrera y Wálter Pearson.
“¿Qué clase de futbol me iré a encontrar en Costa Rica?”, cavilaba don Hugo hace ya tantos años, mientras volaba con destino a este país, para asumir las riendas del representativo de los erizos.
Para él fue grato comprobar que su nuevo cuadro se parecía muchísimo al estilo de clase, garra y cohesión humana de su Colo Colo entrañable.
“Gracias a Dios llegué al equipo que justamente representaba lo que yo entendía como futbol, en esa época. Siempre la mejor táctica ha sido la lucha de una familia conformada por 11 hermanos que suben y bajan juntos”, expresó el técnico en el 2000.

Así se gestó aquella proeza rojinegra de talla mundial
La atrevida y costosa aventura de la Liga Deportiva Alajuelense alrededor del mundo comenzó hace 65 años, el 17 de setiembre de 1960, y finalizó el 5 de diciembre de ese año. Aquella delegación rojinegra fue dirigida magistralmente por el entrenador chileno Hugo Tassara Olivares, dentro de un periplo que abarcó 24 encuentros disputados en 11 países de tres continentes, América, Europa y Asia.
En la boca del lobo
“Hay que agradecerle al empresario austriaco Max Gold por su gran fe en el futbol costarricense. Después de llevar al Saprissa a su exitoso periplo, pactó lo mismo con la Liga y realizó las conexiones y los compromisos futbolísticos en un viaje que realizó él solo, previamente”, explicó Tassara.
“Nosotros viajamos al corazón de Europa y nos tocó bregar en campos muy difíciles en Holanda –Países Bajos–, en Inglaterra, en Checoslovaquia, donde se jugaba –y se juega– un futbol de altísima calidad”, añadió el técnico sudamericano.
La base del plantel la conformaron los jugadores que obtuvieron tres títulos seguidos, 1958, 1959 y 1960. Se trataba de un equipo muy compacto, reforzado con cuatro piezas fundamentales: José Manuel Manelo Villalobos, del Herediano, y los saprissistas Felipe Induni, Marvin Rodríguez y Rubén Jiménez.
En la boca del lobo
“Hay que agradecerle al empresario austriaco Max Gold por su gran fe en el futbol costarricense. Después de llevar al Saprissa a su exitoso periplo, pactó lo mismo con la Liga y realizó las conexiones y los compromisos futbolísticos en un viaje que realizó él solo, previamente”, explicó Tassara.
“Nosotros viajamos al corazón de Europa y nos tocó bregar en campos muy difíciles en Holanda –Países Bajos–, en Inglaterra, en Checoslovaquia, donde se jugaba –y se juega– un futbol de altísima calidad”, añadió el técnico sudamericano.
La base del plantel la conformaron los jugadores que obtuvieron tres títulos seguidos, 1958, 1959 y 1960. Se trataba de un equipo muy compacto, reforzado con cuatro piezas fundamentales: José Manuel Manelo Villalobos, del Herediano, y los saprissistas Felipe Induni, Marvin Rodríguez y Rubén Jiménez.
A juicio de Hugo Tassara, los cuatro refuerzos se compenetraron maravillosamente con el conjunto. “Inclusive –dijo–, sin darnos cuenta, fuimos precursores del sistema del 4-3-3, que se conocería en el Mundial de Inglaterra, seis años más tarde. Nos adelantamos al tiempo, porque contábamos con creadores maravillosos, como Marvin, Cuca y Juan José Gámez, aunque sería injusto resaltar el aporte de unos pocos, si la base del éxito fue el esfuerzo colectivo”.
Una hermosa copa que les obsequió el Sha de Irán, Mohamed Reza Pahlevi, y la bitácora de la gira, que trajo Wálter Pearson con mucha precisión, ocuparon la mesa principal del salón de sesiones de la junta directiva alajuelense, en el estadio Alejandro Morera Soto, de Alajuela, donde hace dos décadas se realizó el encuentro de estas glorias.
Pearson restableció la precisión cada vez que las fechas se confundieron, entre la emoción del diálogo y la pátina inevitable del tiempo. “Durante tres meses y medio fuimos embajadores de Costa Rica”, comentó el exatacante.
“Esa gira –agregó Pearson– muy pocos equipos en el mundo la podrían realizar. Nos rozamos con mucha gente y conocimos tantos países que de ello uno podría derivar la siguiente reflexión: en la búsqueda de la felicidad, que es la máxima aspiración de los seres humanos, hay países que se comportan como un solo eje en esa dirección, mientras que a los habitantes de otras tantas naciones del mundo, ese afán nos cuesta cada vez más”.

Fuego cruzado
“Alguien tiró una botella y se la pegó a un oficial”, intervino Carlos Cuca Herrera, al referir el serio incidente en que los manudos se vieron envueltos en el estadio nacional de Yakarta, Indonesia, mientras bregaban contra la selección de ese país.
“Resulta que allá se acostumbra realizar apuestas, y, posiblemente, como íbamos ganando ese partido, a más de uno de los espectadores no le iban a salir los cálculos. En un momento dado, me expulsaron del campo. Venía yo para afuera y de súbito, se soltó la balacera. En cuestión de segundos, el techo de la gradería quedó como si fuera un cedazo…
–¿Y los jugadores?
“Imagínese, nos tiramos al suelo”, dijo Cuca Herrera. “Boca abajo”, agregó, lacónicamente, Carlos Alvarado, quien hace seis décadas se despidió del futbol federado tras esta increíble experiencia mundialista.
“La cosa fue delicada”, añadió Wálter Pearson. Hubo dos muertos y 14 heridos, según la prensa de la época. “Tuvimos –prosiguió– que abandonar el estadio en un vehículo blindado. Y al día siguiente, la presencia de la Liga volvió a llenar el inmueble. Imagínese que, entre Singapur e Indonesia, jugamos cuatro partidos en siete días y todos los ganamos”.
En otra entrevista aparecida en el libro Liga Deportiva Alajuelense (2014), el mismo Pearson dijo que aquellos días de la gira mundial fueron toda una lección de vida. “Lo que uno creía que era bueno, allá de pronto no lo era. En China comían perro, gato, zorro y culebra como si nada. Uno hasta podía escoger la serpiente que quería comerse. Una vez nos llevaron a un restaurante en Hong Kong. Ahí comimos ancas de rana, sopa de tiburón y una carne que parecía cerdo, pero que resultó ser zorro”, revivió en la confesión.
Y Pearson agregó en la misma publicación: “Al final nos sirvieron una carne que no supimos identificar. Algunos comimos, otros no se animaron. Mi compañero ‘Vivo’ Quesada no dejaba de repetir que éramos unos cochinos por comer de todo. La cosa fue que don Ernesto Montealegre se fue a preguntar qué era esa carne que nos habían servido y resultó que era de perro. Más de uno empezó a ponerse verde y comenzaron las carreras al servicio”.
Además de las dificultades que las personas suelen enfrentar en países extraños, a la delegación rojinegra le afectó el clima, un factor decisivo en el rendimiento del conjunto en muchos de los juegos. Los jugadores tuvieron que lidiar con las bajas temperaturas con indumentarias simples, inapropiadas para condiciones extremas.
“En una de esas oportunidades, en Inglaterra, precisamente, sin que los muchachos se percataran del todo, les pusimos cognac en el café, para que se calentaran”, confesó Tassara en el 2000. “Con razón sabía tan rico”, agregó el Aguilucho Alvarado (risas).
“Hacía un frío de los diablos”, recordó Vivo Por cierto que una vez en Praga, Checoslovaquia, cuando salíamos del hotel, a mí se me ocurrió gritar: “¡Cierren la refrigeradora!”.
“Realmente fue una gira pesadísima”, amplió Vivo Quesada. “Cuando perdimos una conexión aérea con Zurich (Suiza), tuvimos que viajar en un bimotor destartalado y llegamos a Checoslovaquia a las tres de la mañana y ese mismo día, a las tres de la tarde, nos echaron al Estrella Roja de Bratislava; aquello fue una locura… y había un frío tremendo, como estar dentro de una refrigeradora” (la Liga cayó 6 a 1).
“Una de las cosas que más rescato de esa extraordinaria aventura –comentó Carlos Alvarado– es el valor que nos dieron este Vivo Quesada, quien es capaz de salir con cualquier tontera para espantar la tristeza, y Hernán Rímola, dispuesto permanente y pacientemente a brindar su mano amiga, su palabra de consuelo, en los momentos difíciles que tuvimos que vivir, tan lejos del terruño, y disminuidos físicamente, en el último trecho”.
El respaldo recíproco es el factor que más resaltan los manudos, de la misma forma en que lo sintieron los saprissistas en su oportunidad. “Teníamos un conjunto musical”, agregó Tassara.
–De veras… ¿Quiénes lo integraban?
“Bueno, yo era el guitarrista, aunque con un aparato electrónico que me costaba dominar”, recordó el entrenador Olivares en la entrevista con La Nación en el 2000. “Yo fui uno de los cantantes”, comentó Pearson. “Y Cuca, con esa voz que tiene”, bromeó Carlos Alvarado.
“Te acordás cuando la Rata (Rubén Jiménez)y yo nos compramos una plancha y montamos una dry cleaning”, intervino Cuca Herrera, quien fue el único, junto a Gámez, que realizó la proeza de alternar en todos los partidos de la gira.
Los demás se animaron, y surgieron anécdotas, en esa oportunidad. “Salimos a caminar por las calles de Curazao y, por supuesto, Wálter (Pearson) y Orlando Chambers iban con nosotros. Y entonces se me ocurrió pedir: ‘don Hugo, cuide que no nos cambien a nuestros negros por dos troncos de acá”, recordó Vivo Quesada.

Retorno anticipado
La atrevida y costosa aventura había arrancado el 17 de setiembre en el aeropuerto El Coco, en Alajuela, y finalizó allí el 5 de diciembre, de donde se dieron entonaciones de la Banda Militar de la ciudad de Alajuela y partió un recibimiento apoteósico de los simpatizantes rojinegros.
Aquel desfile improvisado pero emotivo llevó a los aventureros hasta la Catedral de Alajuela. Allí se cantó un tedeum antes de salir rumbo a una fiesta en la sede del club rojinegro, que se hizo pequeña para la cantidad de personas que llegó a celebrar el final de una gesta de talla mundial.
La Liga Deportiva Alajuelense necesitó más de dos meses, un total de 78 días, para que su “embajada deportiva” recorriera 23 lugares lejanos, donde celebró 24 juegos en los principales estadios de 11 de los 17 países visitados en el periplo, en tres distintos continentes: América, Europa y Asia. El balance de la gira mundialista fue de 14 victorias manudas, tres empates y siete reveses, con 71 goles a favor y 47 en contra.
Es así como, el 30 de noviembre de 1960, el equipo alajuelense realizó hace seis décadas el último partido de la titánica excursión futbolística, que era la tercera que hacía en Hong Kong. Lo hizo frente a un seleccionado de China, que cayó derrotado ante los costarricenses por 2-1 gracias a los tantos del goleador de la gira, Juan Ulloa, quien consiguió 24 anotaciones.
De acuerdo al historiador Armando Mórux Sancho, en su libro Memoria de la Liga Deportiva Alajuelense (1995), solo dos de los 18 expedicionarios cumplieron la hazaña deportiva de alternar en todos los partidos del viaje universal. Se trata de los atacantes Carlos Cuca Herrera y Juan José Gámez.
Adicionalmente, Mórux estableció en su obra que uno de los refuerzos del Deportivo Saprissa, el mediocampista Marvin Rodríguez, fue una de las mejores piezas del equipo rojinegro y el más querido de la delegación. “Marvin no solo se convirtió en el mejor jugador de la Liga en toda la gira, sino que fue un modelo de compañerismo”, puntualizó el escritor.
Otro descollante elemento de la expedición manuda fue hace 60 años el guardameta Felipe Induni, otro préstamo saprissista, quien le tocó actuar en 16 de los 24 cotejos disputados. “Por la juventud y su mejor adaptación a las eventualidades del clima, Induni llevó sosbre sus hombros la mayor responsabilidad en el difícil puesto de arquero, convirtiéndose en uno de los puntales del conjunto. Aparte de su notable rendimiento, demostró un gran cariño por el club que representaba, su comportamiento fue intachable”, subrayó hace 30 años Armando Mórux en su publicación.
Si bien el retorno fue prematuro, pese a que se tenían pendientes duelos en Seúl (Corea del Sur), Taipei (Taiwán), Manila (Filipinas) y Los Ángeles (Estados Unidos), hasta completar 28 partidos; lo cierto es que la escuadra tica no incumplió ningún compromiso. Los contratos estaban firmados y llegaban precisamente hasta Hong Kong, mientras que los otros serían negociados por el empresario Max Gold; aquella vez pesó más el criterio de los contratistas y el de los expedicionarios, con el inevitable mal de patria que ya hacía mella entre varios de los miembros de la delegación.
“El regreso a Costa Rica se apuró además porque cada día sin jugar costaba alrededor de 300 dólares en gastos de hotel y, entonces, se optó por dar por concluida la gira mundialista”, explicaría el empresario austríaco a la prensa tica a su retorno al país.
Prevalecía, además, el desgaste físico y una pérdida económica, pues el mismo Max Gold admitió entonces que no hubo superávit, a diferencia de la gira del Saprissa, en 1959, que dejó ganancias al club por $6.250.
“Para entonces, la mayoría de los jugadores solo contaban las horas para regresar a sus casas. Querían volver a ver a sus familias porque estaban agotados de tantos aeropuertos, larguísimos horas de vuelo en incómodos aviones, de malos hoteles y partidos durísimos”, justificó el entrenador rojinegro, el chileno Hugo Tassara Olivares, según el libro Liga Deportiva Alajuelense (2014).
Asimismo, las lesiones de Oldemar Gato Bolaños, Isaías Macatre Esquivel, Francisco Montanaro y Wálter Pearson hacían literalmente imposible conformar un plantel que pudiera hacerle frente al resto del periplo. La directiva manuda veía complicado abortar a falta de muy pocos encuentros, pero el cansancio era incuestionable dentro de la delegación.
También se toparon con mal tiempo. “En Corea empezó a nevar fuerte y la cancha tenía cuatro centímetros de nieve. Estábamos cansados y con nostalgia. Queríamos regresar para ver a la familia y disfrutar la navidad, después de casi tres meses de intensa gira”, explicó en el 2000 Alvarado, quien después de la gira puso punto final a su exitosa carrera deportiva.

Sencillamente irrepetible
Si bien la expedición mundial de la Liga Deportiva Alajuelense no generó hace seis décadas ganancias en el plano económico, en el deportivo y humano representó uno de los mayores éxitos del balompié nacional, solo comparado con la presencia de la Selección de Costa Rica en su primera Copa Mundial de Italia 1990 y luego en la exitosa cita FIFA de Brasil 2014.
Lo conseguido por la delegación rojinegra se ha perdido en el tiempo injustamente y, salvo por los relatos de los abuelos a sus nietos, rara vez se escucha algo de aquel grupo que tuvo la valentía de enfrentar a equipos profesionales en Europa y, sin equipación adecuada, luchó contra temperaturas extremas, vuelos que parecían interminables, arbitrajes localistas y las infaltables lesiones que suelen producir el esfuerzo y el cansancio.
Solo hay que preguntarse cuántos equipos han realizado una gira similar después de 1960 para entender la trascendencia de la realizada por Alajuelense. La respuesta es ninguno. El Real Madrid y el Santos FC de São Paulo emprendieron expediciones muy sonadas en su época, pero ninguno llegó a permanecer más que un par de semanas lejos de España o de Brasil.
Para el ya fallecido técnico chileno Hugo Tassara, que dirigió a los manudos en hace 60 años, emprender una gira similar es imposible de cristalizar en la actualidad, aunque el fútbol haya cambiado y las condiciones en las que se desenvuelven los jugadores son infinitamente mejores. “Ni económica ni deportivamente se puede repetir una aventura como la que protagonizamos. No sé cuántos jugadores aceptarían hoy participar de un viaje así”, dijo Olivares en el libro Liga Deportiva Alajuelense, editado en el 2014.
Para aquellos que tuvieron la suerte de integrar la delegación manuda, la gira universal se convirtió en uno de los mejores pasajes de su existencia. “A mí, por lo menos, me costó años asimilar lo que habíamos logrado”, declaró el exdelantero Guillermo Tierra Acuña en la misma publicación. “Fue hasta después de retirarme cuando me di cuenta de lo grande que fue haber sido parte de ese sueño”, agregó.
“Si no hubiera sido por la Liga, jamás hubiera podido conocer esa cantidad de países y culturas”, resaltó en el 2014 el exdefensor José Manuel Manelo Villalobos, ya fallecido en el 2020. “Marcó mi vida y creo que unió a ese grupo de jugadores para siempre”.
Salvo por los homenajes que les han brindado Alajuelense y la prensa nacional en diversas efemérides, los integrantes de la delegación rojinegra se han reunido para despedir a los compañeros difuntos. Momentos difíciles, pero que les recuerdan que, a pesar del tiempo transcurrido, siguen tan unidos como entonces.
“Uno quisiera verlos más seguido, pero la vida es así”, reflexionó el exdelantero Oldemar Gato Bolaños hace unos años. “Lo importante es que, cuando nos encontramos, es como si recién nos hubiéramos bajado del avión”.
Tiempo y distancia. Los hombres de Tassara ya no pisan los campos. La mayoría de ellos ya fallecieron. No obstante, la evocación y la nostalgia de rememorar esta insólita y extraordinaria experiencia liguista. Cada vez que se estrechaban las manos, se vestían de nuevo. De rojo y de negro.
Entrevista del 2000 a exfutbolistas manudos en la gira mundial de 1960
ENTREVISTADOS:
- Hugo Tassara Olivares (entrenador)
- Carlos Alvarado Villalobos (guardameta)
- José Luis Vivo Quesada (defensor)
- Carlos Cuca Herrera (delantero)
- Wálter Pearson Wilson (delantero)
PERIODISTAS:
- Roberto García Herrera (diario “La Nación“)
- Rodrigo Antonio Calvo Castro (diario “La Nación“)
-¿Cómo nació la idea de realizar esa gira alrededor del mundo, en 1960?
Hugo Tassara: Yo no sé si estoy en lo cierto. Se había hecho ya un compromiso de un austriaco que tenía fe en el futbol costarricense que se llamaba Max Gold. El ya había hecho el compromiso de que primero llevaba a Saprissa, y que posteriormente nos llevaba a nosotros al año siguiente. Este hecho hay que aplaudirlo porque es muy difícil que en esa época un europeo pudiera tener fe en el futbol costarricense. Afortunadamente todas las cosas se dieron muy bien. El hizo una gira primero solo, de lo que yo recuerdo, concertando partidos y llevaba las estadísticas del equipo, sus triunfos internacionales. Lo que más interesaba era la pregunta: cuántos jugadores de la selección traen en el equipo. Y él hizo la gira solo y cuando regresó lo hizo con los contratos firmados que teníamos que cumplir. Pero ya Saprissa había hecho… de lo que yo sé, lo digo muy respetuosamente, nosotros nos metimos en la boca del lobo, nos metimos en el corazón de Europa; campos muy difíciles en Holanda, en Inglaterra, en Checoslovaquia, muy difícil. Y creo que cumplimos bastante bien, pero me parece que el gran autor material, que tuvo fe en nosotros es ese hombre, Max Gold. Y don Frizt Leer fue su ayudante posteriormente, quien nos acompañó en la gira, como una especie de traductor. Don Luis Cartín acompañó too como periodista.
-¿Tenían la cohesión suficiente para pasar juntos durante tantas semanas, en países extraños, con diferentes culturas?
Hugo Tassara: Hay que recordar muy brevemente, que yo venía de Colo Colo, el equipo más popular de Chile, y la fuerza de Colo Colo radicaba en su futbol de garra, de ímpetu, de coraje, aparte de la técnica… Y sí yo tenía la gran duda cuando llegué a Costa Rica, qué equipo de fútbol será ese en el que voy a trabajar. Gracias a Dios llegué al equipo que justamente representaba lo que yo entendía como fútbol, en esa época, primero una familia. Siempre la mejor táctica ha sido la lucha de una familia conformada por 11 hermanos que suben y bajan juntos. Entonces, para mí fue una sorpresa encontrar, primero, tanta jerarquía y tanto futbol de calidad en Costa Rica. Ya me lo habían dicho a mí. Sergio Livingstone, el más grande portero del futbol chileno, que estuvo en los Panamericanos en México, decía, ¡cuidado!, ese futbol es muy bueno. Y yo no me lo creía, porque pensaba: ¿de dónde iban a ser buenos? Y me encontré con la real sorpresa, que existía una gran jerarquía aquí, y encima, el futbol que a mí me gustaba: pelear cada balón, luchar cada balón, disfrutar, hermandad por sobre todas las cosas, eso agregado con el toque costarricense, me hizo sentirme como en mi propia casa.
Carlos Alvarado: Ese equipo, que ganó los tres últimos títulos –yo diría que cuatro, porque hubo por ahí algo que no se ajustó a la realidad- por lo menos la prensa siempre reconoció eso, y decían de la Liga, campeón sin corona, un grupo que venía trabajando juntos desde hacía muchos años, y se llegó a conformar un grupo muy bueno, de mucha competición, de mucha calidad, de mucha fuerza, de mucha garra; jugadores muy técnicos, como el caso de Cuca, en fin, para no nombrar más, muchos jugadores técnicos, pero too tenía jugadores muy fuertes, como el que está a la par mía. (Vivo Quesada); yo por eso, estaba muerto de risa, porque desde el marco me decía, idiay, con este hombre aquí, no pasa nada. Y entonces, ese equipo lo que cosechó fueron triunfos, nada más. Entonces teníamos un conjunto muy compenetrado, muy sólido, muy compacto, muy equilibrado.
-Don José Luis, ¿cómo se compenetraban en esa zaga?
José Luis Vivo Quesada: Carlos se entendía muy bien conmigo y yo muy bien con él, porque el arquero ve siempre cuando uno está descolocado, y cuando él me gritaba talvez yo andaba un poco descolocado y entonces yo le hacía caso. Yo era un tipo fuerte, pero no malintencionado, como los que hay ahora. Yo era un tipo fuerte, pero le daba a la bola. Tenía cerca de mí a Chambers y a Montanaro, también a Urbina y a Albella Salas. En el tiempo 58, 59 y 60 en que nosotros quedamos campeones era un señor equipo. Tanto en la defensa, la delantera y la media cancha. Aquella pareja de Gámez y Cuca que ayúdeme a decir, y después Juan en el centro y después Wálter Pearson, francamente que era muy parejo el equipo en esa época.
“Llevamos a Manelo de refuerzo, y a Marvin Rodríguez, Induni y la Rata; se acomodaron bien e hicimos muy buen papel, a pesar de que fue una gira tan pesada, porque nosotros volamos de Zurich, de Suiza, un día como a las dos de la tarde, y pegamos en Checoslovaquia como a las tres de la mañana y a las tres de la tarde nos echaron el Estrella Roja de Bratislava, unas giras tan pesadas que ahora me dicen a mí vuele y quién sabe para que lo vuelva a hacer. Usted sabe lo que es volar toda la noche en avión, llegar en la madrugada y jugar a las tres de la tarde, muy pesado, muy pesado”.
-Don Carlos (Alvarado), el hecho de estar tan lejos, cómo influyó en el ánimo del equipo?
Carlos Alvarado: Esa fue mi despedida del futbol, porque yo me dije: ya he jugado muchos años, yo pienso que uno tiene que retirarse a tiempo, y no que lo retiren. Diay, qué más podía aprovechar del futbol de Costa Rica, mejor me voy para que me digan, no te vayás, que me digan: váyase. Y entonces yo dije: esta será mi última gira, no vuelvo a jugar más. Por cierto, a Cuca en Hong Kong le dí los zapatos, nunca se me olvida, y ahí repartí todo mi equipo. Uno hubiera pensado en el futuro, hubiera sido muy bonito guardar todos esos recuerdos, porque uno piensa en el momento, pero no en el futuro. Uno no piensa en esas cosas.
“Como era la última gira, y como iba el grupo mío, que teníamos mucha convivencia, una gran amistad, entonces no extrañé mucho porque todo el grupo era conocido y no faltaba quién le metiera ambiente a la cosa cuando nos invadía la nostalgia, como el caso de Hernán Rímola, que para mí fue un baluarte en esa gira, el caso de Vivo, en fin, siempre no faltan en los equipos personas que le dan alegría cuando hay tristeza, como Vivo que es muy amigo de salir con cualquier tontera cuando uno anda cabilando por alguna preocupación. Lo saca a uno de cualquier preocupación. Pero yo sí estuve tranquilo en la gira porque la meta mía era cumplir con esa gira, compartir con el grupo que toda la vida habíamos estado juntos y ya retirarme del futbol, por lo que me sentí muy bien, porque fue mi despedida”.
–Cuca, ¿cómo fue esa convivencia a lo interno, tanto tiempo alejado de su hogar, de la patria, cómo fue esa convivencia?
Carlos Cuca Herrera: Yo me sentí muy bien, pero no todos, porque a algunos les dio mal de patria, porque fueron tres meses de esa gira, cosa que nunca habíamos estado alejados de nuestros hogares tanto tiempo, pero gracias a que había una unidad, eso se fue pasando poco a poco. Y estos chavalos tuanis lo sacaban a uno de los pensamientos. Pero fue muy agradable, como para retirarse después de una gira alrededor del mundo.
A mí no se me olvida un partido que le ganamos a la selección de Irán, siete a dos; yo hice cuatro goles y la afición de Irán nos sacó en hombros a nosotros, una cosa que es muy difícil que lo hagan en otro país, eso no se me puede olvidar.
“En cuanto a momentos difíciles no recuerdo, casualmente por esa unidad. Aunque hubo una balacera en Indonesia. Le estábamos ganando a la selección y allá en Indonesia se acostumbra mucho lo de las apuestas. Y alguien tiró una botella que se la pegó a un oficial, y entonces se armó la balacera que dejó el techo de la gradería que parecía un cedazo”.
-¿Y los jugadores?
-Boca abajo, dijo, lacónicamente don Carlos Alvarado.
“Tengo unas fotos donde a mí me expulsaron. Iba yo para afuera cuando se armó esa balacera. Ese día ganamos”.
-Don Wálter, sus compañeros han recalcado mucho lo de la familia, lo del grupo compacto; ¿cómo lo vivió usted?
Wálter Pearson: En realidad fuímos privilegiados. Puedo decirlo así, yo era el benjamín, cierto, unto con Tierra Acuña y Gámez; estaba Induni también. Desde que yo llegué a la Liga me recibieron con los brazos abiertos; yo había estado en la reserva, me ascendieron en el 58, campeonizamos ese año, también en el 59 y en el 60. Estamos hablando de un proyecto de tres años, con la misma gente, con mucha continuidad. Era un grupo con elementos de todas las facetas. Había velocidad, había mucha habilidad, había fuerza porque atrás se imponía respeto con Vivo, con Macatre Esquivel, con Albella, con Chambers, con Montanaro, y desde luego Carlos Alvarado, que hablaba hasta por los codos. A raíz de todo eso el equipo andaba bien aceitado. Transcurrida esa época llegó don Hugo y se consolidó el proceso. Logramos lo que queríamos, realmente. Tapón Villalobos, Chema Campos, y teníamos entonces un grupo muy compacto. Era una belleza.
“En Yakarta, en los carteles, decía: Alajuela de Costa Rica de la Argentina. Jugamos contra la selección en dos oportunidades, y cuando se vino la cuestión de la balacera hubo alrededor de 40 muertos, y salió al día siguiente en el periódico, salimos en carro blindado”.
“Y al día siguiente se llenó el estadio de nuevo”.
“Entre Indonesia y Singapur jugamos cuatro partidos en cinco días y todos los ganamos”.
-Dígame, Wálter, ¿cuáles fueron los momentos culminantes de esa gira?
Wálter Pearson: Por lo menos en mí repercutió mucho que habíamos perdido los partidos en Europa Central, eso anímicamente como que afecta, porque jugamos contra Estrella Roja, habíamos estado en Suiza, habíamos jugado contra el West Ham, perdimos la combinación aérea en Zurich.
Carlos Alvarado: Antes que se me olvide. A través de los años recibí un reporte de un amigo mío que vino de Inglaterra. Venía en inglés, y el recorte decía: han pasado equipos jugadores de Brasil, de Argentina, y el mejor equipo que nos visitó este año se llama Liga Deportiva Alajuelense.
Wálter Pearson: Lo que más nos afectaba era el frío, esa es la realidad. Ahora juegan con licras, con guantes y todo. Y diay, sucumbimos en partidos contra equipos…
Pearson, quien llevó una bitácora, era el encargado de corregirlos a todos en cuanto a nombres y fechas.
“En lo personal fue un momento difícil llegar y llevar cuatro partidos. Pero el momento agradable fue cuando llegamos al calor, llegamos a Israel. Y a pesar de que el Santos de Brasil, con Pelé, había perdido en Israel, nosotros agarramos a la Selección y le ganamos y apaleamos a medio mundo ahí, todos los partidos los ganamos. Y después cuando empezó la racha de solo ganar”.
“De Costa Rica nos llegaban recortes periodísticos. Hay que reconocer que fuimos pioneros, al igual que Saprissa; comenzaban apenas aquellos aviones 727, estos de turbina, que llegaban y cuando iban a aterrizar el sonido era tremendo.
Uno como integrante de un grupo deportivo no podía devolverse, pero en un momento entre Holanda e Inglaterra hubo que bajar en dos oportunidades porque los motores fallaban. Una familia entera se bajó, pero nosotros teníamos que continuar.
Hugo Tassara: En Europa, en Checoslovaquia, hicimos un viaje en un bimotor, de la fuerza aérea checa, no sé como se llamará porque habíamos perdido la combinación de Zurich, entonce en un viejo bimotor de la guerra del 40, con un hueco en el avión que había que taparlo con la espalda, exagerando un poco, ¿no? (risas). Y llegamos a las tres de la mañana y nos pusieron partido el mismo día, cuando estábamos muertos de cansancio, de frío, de hambre, de todo…
Carlos Alvarado: Por cierto, hablando de ese partido de Checoslovaquia, ya no habían jugadores, no habían suplentes, no quedaban, lesionados que ya no podían jugar, y en eso salió un jugador lesionado, y entonces, diay, no había más. Y entonces me dijo don Hugo: ¿usted no jugaría? Y entonces le dije, pues claro, si yo jugaba bien de delantero y de defensa y de todo, yo entro, y yo me defendía bien. Lo que pasa es que Cuca, muy egoísta, si a mí me la da yo fundía a ese portero porque yo pateaba duro, pero Cuca driblando y driblando, y no me la dio, yo diciéndole que me la diera. Y después cuando le reclamé me dijo: ¡cómo te iba a pasar una bola a vos, si metías un gol cómo crees que nos hubieras dejado!
Wálter Pearson: Como punto de referencia, hay que ver que en ese momento el Estrella Roja iba punteando, recuerdo que llevaba 24 puntos, lo mismo que el Uda Dukla, eran los dos punteros del campeonato. Y a raíz de eso nos exigían jugar a las tres, porque tenían un partido ellos dos para resolver la punta.
Hugo Tassara: Como técnico, para mí, el partido contra Inglaterra fue lo mejor que nosotros hicimos y una de las cosas que yo no he visto jamás, hasta hoy, en un equipo costarricense, en el estadio de West Ham. Ellos nos despidieron con pañuelos blancos, como diciéndome, gracias, por el espectáculo que se había dado, eso fue lo más… grato para mí. Pero era una amistad tan hermosa, ellos no saben que en ese partido contra Checoslovaquia, nos pusimos de acuerdo con Hernán Rímola y les dimos café con cognac, porque ya nadie quería entrar con frazadas a la cancha.
Carlos Alvarado: Con razón sabía tan rico.
Hugo Tassara: Eso fue lo más grato, y lo más triste fue precisamente eso, verdad, es que nadie iba a comprender las características que rodearon esa goleada que nos dieron de seis a uno, tan nobles se portaron que si querían meter 18, los hubieran hecho. Yo futbolísticamente retrato las dos situaciones, la más linda, la despedida que nos dieron en Inglaterra, la más triste, esa goleada que nos dieron en Checoslovaquia.
Carlos Alvarado: A mí ese partido se me grabó, en Inglaterra, era impresionante cómo el público respaldaba la forma como jugaba la Liga, el mejor, memorable. Y triste fue ese último, que ya no había gente, sin jugadores, lesiones, yo tuve que jugar de extremo izquierdo, pero fueron muchos más los buenos momentos que los malos, lo demás fue muy bonita la gira y con mucho éxito.
José Luis Vivo Quesada: El equipo jugó muy bien en toda la gira, salvo eso de Checoslovaquia, esos machos corrían que caramba y nosotros con ese frío de los diablos, que si le metían un garrotazo se hacía uno una paleta.
Wálter Pearson: 10 de octubre, el partido en Inglaterra, pasar todo el día en Suiza y luego el recorrido para jugar a las tres de la tarde.
-¿Hubo algún momento de la gira en que estuvieran a punto de tirar la toalla?
Carlos Cuca Herrera: La única parte donde nos sentimos mal fue en Checoslovaquia, por lo que decía Carlos, porque ya había mucha lesión, el equipo agotado y la gente quería regresar para pasar navidad aquí. Tuvimos que desistir de una invitación de Rusia, estando en Checoslovaquia, porque ya no había equipo.
“Pero aquel frío era tan tremendo en Checoslovaquia, que cuando uno salía del hotel, decía Vivo: cierren la refrigeradora”.
Hugo Tassara: Estábamos a cero grados o uno bajo cero, nada más.
Carlos Cuca Herrera: A mí me echaban un pase a medio metro y me quedaba agarrotado. El gol en Checoslovaquia el que lo metió fue Tierra Acuña, si no me equivoco, y nos agarró un ataque de nervios en media cancha a la Rata y a mí, que era risa y risa, y nos volvíamos a ver y nos reíamos y Tierra como loco por el gol que había metido y nos llevaban seis.
-¿Para ustedes, quién fue el mejor o los mejores de la gira?
Hugo Tassara: Hubo jugadores destacados, pero palidecen, porque fue el grupo humano el que sacó la cara por el futbol costarricense.
-¿Cómo lograron compenetrarse los refuerzos?
Hugo Tassara: Maravillosamente. Si no se hubieran logrado compenetrar hubiera sido un gravísimo problema porque ya no había forma de cambiar. Eran Rubén Jiménez, Marvin Rodríguez, Manelo Villalobos y Felipe Induni.
“Hay una cosa de tipo táctico que a veces ellos no se daban cuenta, que nosotros jugamos en el año de 1960, el rudimento del 4-3-3 que se conoció seis años más tarde. Nos adelantámos al tiempo porque tenía calidad humana para poder intentarlo, con creadores maravillosos como Marvin, Gámez, Cuca… Con otro equipo hubiera sido totalmente imposible”.
Carlos Alvarado: Sería injusto nombrar una persona, o dos, porque lo que hay que reconocer es el conjunto y la armonía que hubo en toda la gira, eso para mí vale más que señalar un jugador.
Wálter Pearson: Inclusive teníamos un grupo de canto. Estaba don Hugo, que tocaba la guitarra. –Y Cuca, con esa voz que tiene- (acotó Alvarado). Y yo era uno de los cantantes.
Hugo Tassara: Claro, porque donde uno iba nos daban una especie de fiesta después de los partidos, recepciones, y entonces nosotros cantábamos nuestras canciones, pero era una guitarra electrónica que yo no dominaba. Cantábamos canciones chilenas y ticas. Las ticas las cantábamos nosotros durante los viajes.
Wálter Pearson: Estábamos en Checoslovaquia, y nos habían invitado a una finca grande, donde había un viñedo, ¡recuerdan? O sea, uvas colgando y nos llevaron a unas bodegas donde había muy buen vino, y a la hora de venirnos, no aparecían ni Cuca ni Marvin, que se habían quedado encerrados en la bodega catando el vino.
Carlos Alvarado: Cuando llegamos a Surinam, nosotros estábamos liquidados con el inglés, Vivo quería carne, ¿qué se lo ofrece? Un lomito, nada, un bistec, nada, y por último y por último le hizo Vivo así, y bramó como un toro.
También en Surinam se quitaron el pelo como cinco o seis, y don Fritz era muy bueno y muy agradable pero muy bravo, y se levanta don Fritz y dijo ustedes saben lo que me van a decir en Europa que de donde saqué a estos presidiarios.
José Luis Vivo Quesada: En Curazao que le dije yo a don Hugo cuando andábamos por ahí con Walter Pearson y Chambers, y le dije yo a don Hugo, don Hugo, agarre a los negros nuestros, porque si no nos los cambian y nos meten unos de forro.
Carlos Cuca Herrera: Rata y yo tuvimos la mejor dry cleaning porque nos dimos cuenta que los trajes se arrugaban, entonces en Curazao compramos a medias una plancha y les cobramos a estos carajos lo que se cobra en Costa Rica y de veras, nos llevaban los sacos y nosotros los aplanchábamos. Y allá en Israel Manelo llegó con el pantalón y la Rata lo mojó y le puso el pañuelo, se puso a hablar paja y se le olvidó la plancha y el pantalón se quemó.
-Brevemente, ¿qué significó para ustedes haber participado en esa gira?
Carlos Cuca Herrera: Es el honor más grande que yo he tenido, porque en primer lugar un equipo muy unido, con el cariño de los compañeros, se sintió la unidad, conjunto, comprensión de todos, de unos a otros que nos ayudábamos cuando había un problema. No había serrucho en ese tiempo.
Wálter Pearson: Quizás en el momento uno no valora lo grandioso que fue ese acontecimiento, el valor que realmente tiene, es una gira que en el mundo muy pocos equipos la han hecho, darle la vuelta al mundo en tres meses y medio, rozarse con mucha gente de muchos países, en que uno lo que ve, se dice: lo que todo mundo busca es la felicidad, pero uno ve en otros países como si un solo eje los moviera, mientras que a otros nos cuesta más. Y entonces lo valora, uno. En el momento que empezó la gira el equipo se compenetró cada vez más.
Fuímos verdaderos embajadores en el país. Para explicar donde quedaba Costa Rica, guiábamos a la gente basándonos en el Canal de Panamá.
José Luis Vivo Quesada: Francamente que es una gira cansada, pero mucha escuela gana usted de un país y de otro. Distintas modalidades, después de estar durmiendo en una estera a los mejores hoteles del mundo, una gira con muchas enseñanzas.
Carlos Alvarado: Hasta que pasó un tiempo se dio uno cuenta lo grandioso que fue. Fue mi despedida del futbol y así es que nunca se me va a olvidar.
Hugo Tassara: Evidentemente un gran honor, facilitado por la calidad técnica de ellos, que fue extraordinaria, con el gran coraje, porque la técnica no sirve de nada si no tiene esa hambre que lo complementa. Hay que agradecer a la directiva de la época, liderada por José Llobet, que hizo un esfuerzo extraordinario. Fuímos y afortunadamente ese año también la Liga fue campeón.
Carlos Alvarado: El compañero Hernán Rímola, que en paz descanse, fue el mejor de la Liga, porque sirvió de todo, de todo hizo.
Imágenes de la inolvidable aventura liguista de talla mundial en 1960

























Resultados de la proeza liguista por el mundo en 1960
La Liga Deportiva Alajuelense emuló la hazaña del Deportivo Saprissa en 1959 y un año más tarde, en 1960, emprendió una extensa gira deportiva alrededor del planeta. El agotador periplo de hace 65 años registró 24 juegos disputados y duró un total de 78 días, casi tres meses, entre el 17 de setiembre y el 5 de diciembre de ese año.
Antillas Holandesas
- 18-09-60 (Willemstad): John Holland de Curazao 2 – Alajuelense 1.
- 20-09-60 (Oranjestad): Racing Club de Aruba 0 – Alajuelense 0.
Surinam
- 25-09-60 (Paramaribo): Selección de Surinam 1 – Alajuelense 5.
Holanda (Países Bajos)
- 28-09-60 (Geleen): Selección Juvenil 3 – Alajuelense 1.
- 01-10-60 (Rotterdam): Sparta Rotterdam 4 – Alajuelense 1.
- 04-10-60 (Eindhoven): PSV Eindhoven 3 – Alajuelense 3.
Inglaterra
- 10-10-60 (Londres): West Ham United 3 – Alajuelense 2.
Checoslovaquia (República Checa y Eslovaquia)
- 12-10-60 (Bratislava): Estrella Roja de Bratislava 6 – Alajuelense 1.
- 16-10-60 (Ostrava): Banik de Ostrava 3 – Alajuelense 0.
Israel
- 26-10-60 (Petaj Tikva): Hapoel Petaj Tikva 1 – Alajuelense 4.
- 29-10-60 (Haifa): Maccabi de Haifa 0 – Alajuelense 4.
- 02-11-60 (Ramat Gan): Maccabi Tel Aviv 0 – Alajuelense 3 (*).
Irán
- 04-11-60 (Teherán): Shahin FC 2 – Alajuelense 7.
- 06-11-60 (Teherán): Taj Club 2 – Alajuelense 4.
Singapur
- 09-11-60 (Singapur): Selección de Singapur 3 – Alajuelense 5.
- 10-11-60 (Singapur): Singapur Club 1 – Alajuelense 4.
Indonesia
- 12-11-60 (Yakarta): Bassis Yakarta 3 – Alajuelense 5.
- 13-11-60 (Yakarta): Perdijha Yakarta 1 – Alajuelense 3.
- 16-11-60 (Yakarta): Persib Bandung 2 – Alajuelense 7.
Malasia
- 19-11-60 (Kuala Lumpur): FAM Kuala Lumpur 3 – Alajuelense 3.
- 21-11-60 (Kuala Lumpur): Selección de Kuala Lumpur 0 – Alajuelense 5.
China
- 26-11-60 (Hong Kong): All-Hong Kong 0 – Alajuelense 1.
- 27-11-60 (Hong Kong): Selección de Hong Kong 3 – Alajuelense 0.
- 30-11-60 (Hong Kong): Combinado de China 1 – Alajuelense 2.
(*) Partido suspendido en el minuto 63 por lluvia y falta de iluminación.


PARTIDOS INOLVIDABLES DE LOS ROJINEGROS EN LA GIRA MUNDIAL DE 1960
PSV EINHOVEN 3 – L. D. ALAJUELENSE 3
- Resultado final: PSV Eindhoven (Holanda –Países Bajos–) 3 – Liga Deportiva Alajuelense (Costa Rica) 3.
- Fecha: Martes 4 de octubre de 1960.
- Sede: Estadio Phillips, en Eindhoven, Holanda –Países Bajos–.
- Motivo: Amistoso internacional durante la gira mundial de la Liga Deportiva Alajuelense en 1960.
- Goles: 1-0 (minuto 25): Willy Heesakkers (PSV Eindhoven). 2-0 (40’): Willy Heesakkers (PSV Eindhoven). 3-0 (49’): Piet van der Kuil (PSV Eindhoven). 3-1 (53’): Rubén Rata Jiménez (Alajuelense). 3-2 (87’): Walter Pearson (Alajuelense). 3-3 (88’): Juan Ulloa, de cabeza (Alajuelense).
- Alineaciones:
- PSV Eindhoven, de Eindhoven (Holanda –Países Bajos–): Pim Bekkering; Cees Heerschop, Jan Renders, Fons van Wissen y Toon Brusselers; Anders Svensson –sueco–, Jan Louwers y Piet van der Kuil; Willy Heesakkers, Piet Kruiver y Jan van den Heuvel. Entrenador: Franz Binder –austriaco–. No se reportaron los cambios.
- Liga Deportiva Alajuelense (Costa Rica): Carlos Alvarado; Álvaro Bari Vega (Orlando Chambers), José Manuel Manelo Villalobos y Francisco Montanaro; Édgar Barrantes y Eduardo Albella Salas; Walter Pearson, Carlos Cuca Herrera, Guillermo Tierra Acuña (Juan Ulloa), Juan José Gámez y Rubén Rata Jiménez. Director écnico: Hugo Tassara Olivares –chileno–.
- Árbitro central: Jan Bronkhorst (Holanda –Países Bajos–).
- Asistencia: 5.000 espectadores.




WEST HAM UNITED FC 3 – L. D. ALAJUELENSE 2
- Resultado final: West Ham United (Inglaterra) 3 – Liga Deportiva Alajuelense (Costa Rica) 2.
- Fecha y hora: Lunes 10 de octubre de 1960; 7:30 p. m.
- Sede: Estadio Boleyn Ground, conocido como Upton Park, en Upton Park, al este de Londres, Inglaterra. Fue la sede de los partidos del West Ham United FC entre su inauguración en 1904 hasta la temporada 2015-2016, con un aforo de 35.016 espectadores.
- Motivo: Amistoso internacional durante la gira mundial de la Liga Deportiva Alajuelense en 1960.
- Goles: 1-0 (4′): John Dick (West Ham United FC), asistido por Phil Woosnam. 2-0 (16′): Autogol del zaguero rojinegro Francisco Montanaro (West Ham United). 2-1 (28′): Wálter Pearson (Alajuelense). 2-2 (65′): Rubén Rata Jiménez, tras un servicio de Eduardo Albella Salas (Alajuelense). 3-2 (75′): Phil Woosnam (West Ham United FC).
- Alineaciones:
- West Ham United FC (Inglaterra): Brian Rhodes; John Bond, John Lyall, Andy Malcolm, Ken Brown, Robert Bobby Moore –campeón mundial con Inglaterra en 1966–, Mike Grice, Phil Woosnam, Dave Dunmore, John Dick y Malcolm Musgrove. Entrenador: Ted Fenton –inglés–. No realizó sustituciones.
- Liga Deportiva Alajuelense (Costa Rica): Felipe Induni; Orlando Chambers (Édgar Barrantes), José Manuel Manelo Villalobos y Francisco Montanaro; Eduardo Albella Salas y Marvin Rodríguez; Walter Pearson, Carlos Cuca Herrera, Juan Ulloa, Juan José Gámez y Rubén Rata Jiménez. Entrenador: Hugo Tassara Olivares –chileno–.
- Árbitros: C. A. R. Woan, central, nativo de Londres; J. H. Robinson, asistente/línea con la bandera amarilla, originario de West Westminster, Londres; y A. J. Sturgeon, asistente/línea con la bandera roja, oriundo de Putney, Londres. Todos de Inglaterra.
- Detalle: Antes del encuentro ante Alajuelense, se le rindió un homenaje y recibió una condecoración especial el exfutbolista Ernie Gregory, leyenda británica nacida el 10 de noviembre de 1921 en Stratford, al este de Londres, y uno de los mejores guardametas de la época con el equipo de Los Martillos del West Ham United FC inglés, donde militó durante más de cinco décadas, primero como jugador entre 1936 y 1959 –ascendió con 36 años a la Primera División en 1957-1958–, y luego como entrenador del club hasta su retiro en mayo de 1987, a los 65 años. Jugó 481 partidos oficiales bajo la portería del club londinense, de los cuales 382 fueron de liga y 24 de copa. Integró la Selección de Inglaterra B para una única participación contra la de Francia en 1952. Al retirarse, recibió la medalla de la “Football League” por los largos años de servicio a este deporte. En el 2018 fue nombrado en el puesto número 25 en la lista de los 50 mejores futbolistas de la historia del Club de Los Martillos. Gregory falleció a los 90 años el 21 de enero del 2012, en Basildon, Essex, Inglaterra.
- Asistencia: 13.573 aficionados.
- Reporte del partido: Diario “The Express“, de Londres, Inglaterra.








Cifras de la proeza liguista por el mundo en 1960
- Fecha de partida: 17 de septiembre de 1960.
- Fecha de regreso: 5 de diciembre de 1960.
- Duración de la gira mundial: 78 días.
- Partidos disputados: 24.
- Partidos ganados: 14.
- Partidos empatados: 3.
- Partidos perdidos: 7.
- Goles a favor: 71.
- Goles en contra: 47.
- Países visitados: 11; Antillas Holandesas, Surinam, Holanda (Países Bajos), Inglaterra, Checoslovaquia (República Checa y Eslovaquia), Israel, Irán, Singapur, Indonesia, Malasia y China.
- Ciudades visitadas: 17; Willemstad, en Curazao; y Oranjestad, en Aruba (Antillas Holandesas); Paramaribo (Surinam); Gellen, Rotterdam y Eindhoven (Holanda –Países Bajos–); Londres (Inglaterra); Bratislava, en Eslovaquia, y Ostrava, en República Checa (Checoslovaquia); Petaj Tikva, Haifa y Ramat-Gan (Israel); Teherán (Irán), Singapur (Singapur), Yakarta (Indonesia), Kuala Lumpur (Malasia) y Hong Kong (China).
- Continentes visitados: Tres; América, Europa y Asia.


Anotadores rojinegros en la gira mundialista: 1960
Con 24 goles anotados: Juan Ulloa.
Con 17 goles: Carlos Cuca Herrera.
Con 11 goles: Rubén Rata Jiménez.
Con 7 goles: Wálter Pearson.
Con 6 goles: Juan José Gámez.
Con 4 goles: Guillermo Tierra Acuña.
Con 2 goles: Marvin Rodríguez.

Expedicionarios de la Liga Deportiva Alajuelense
- Delegados (4): Maximiliano Max Gold (empresario), Fritz A. Leer Bonilla (traductor y contratista), Ernesto Montealegre Saborío (delegado de la Federación Nacional de Futbol) y Luis Cartín Paniagua (periodista).
- Cuerpo técnico (2): Hugo Tassara Olivares (entrenador) y Hernán Rímola Di Biasso (masajista).
- Jugadores (18): Carlos Aguilucho Alvarado Villalobos y Felipe Induni Arquín (refuerzo del Deportivo Saprissa), arqueros. Orlando Chambers Johnson, José Luis Vivo Quesada, José Manuel Manelo Villalobos Miranda (refuerzo del Club Sport Herediano), Francisco Montanaro Alfaro, Álvaro Bari Vega Ocampo, y Édgar Barrantes Ramírez, zagueros. Isaías Macatre Esquivel Fallas, Marvin Rodríguez Ramírez (refuerzo del Deportivo Saprissa) y Eduardo Albella Salas Jiménez, volantes. Wálter Pearson Wilson, Juan José Gámez Rivera, Juan Ulloa Ramírez, Carlos Cuca Herrera Morera, Guillermo Tierra Acuña Piedra, Rubén Rata Jiménez Rodríguez (refuerzo del Deportivo Saprissa) y Oldemar Gato Bolaños Arce, delanteros.


La junta directiva de Alajuelense detrás de la proeza universal
- Presidente: José Llobet Comadrán.
- Primer vicepresidente: Jorge Lalo Rojas Espinoza.
- Segundo vicepresidente: Guillermo Fernández Cruz.
- Tesorero: Marco Aurelio Salas Fonseca.
- Prosecretario: Fabio Urbina Fernández.
- Secretario: Jorge Rodríguez Alfaro.
- Fiscal: Roberto Chacón Murillo.
- Capitán general: Nelson Morera Alfaro.
- Primer vocal: Carlos Manuel Barrantes Rodríguez.
- Segundo vocal: Alfredo Solano Salazar.
- Tercer vocal: Miguel Ángel Esquivel Calvo.
- Cuarto vocal: Rolando Cadet Ugalde.
- Quinto vocal: Víctor Rojas Cascante.
- Sexto vocal: Óscar Rodríguez Arce.
- Período: 1960-1961.



FUENTES CONSULTADAS: Los libros “Memoria de Liga Deportiva Alajuelense”, de Armando Mórux (1996); “Liga Deportiva Alajuelense”, de José Antonio Pastor (2014); y “Centenario de Leyendas: 100 años de historia de la Liga Deportiva Alajuelense”, de Esteban Aronne, Francisco González y Néstor Morera (2021); así como los diarios “La Nación” y “La República” (Costa Rica); los periódicos “The Guardian”, “The Independent” y “The Express” (Inglaterra); las páginas web de los equipos West Ham United FC (Inglaterra) y PSV Eindhoven (Holanda –Países Bajos–); los archivos de la Liga Deportiva Alajuelense, Wikipedia, el Facebook de “Jugadores Históricos De LDA”, el periodista Gerardo Coto (Canal 13) y el sitio digital “Buzón de Rodrigo”. YouTube: Prensa de la Liga Deportiva Alajuelense y programa “Hazañas del Deporte”, de Repretel Canal 6. Fotografías: Archivos de los diarios “La Nación” y “La República” (Costa Rica), la Liga Deportiva Alajuelense, el equipo West Ham United FC (Inglaterra), “Jugadores Históricos De LDA”, los periodistas José Antonio Pastor y Rodrigo Calvo.






























