Franz Beckenbauer son más de siete décadas de fútbol. Símbolo mundial de este deporte, campeón del mundo como jugador en 1974 y como técnico en 1990. Super monarca alemán y europeo con el Bayern Múnich (archivo del Bayern Múnich, la Federación Alemana de Fútbol y archivo de Rodrigo Calvo/montaje de Mario Calvo Castro).

Franz Anton Beckenbauer cumple 76 años de edad y las evocaciones de su figura oscilan entre la gloria del pasado y las sombras recientes que se desprenden de escándalos relacionados con la organización del Mundial de Alemania 2006 y también con la concesión de los Mundiales de Rusia 2018 y Catar 2022.

Su nombre está irremediablemente ligado a la historia del Bayern Múnich y del fútbol alemán en general, pero también a lo que se considera como la cara oscura del deporte profesional.

Una ironía trágica es que los escándalos lo hayan alcanzado justo en momentos en los que su salud empezó a deteriorarse y tuvo que someterse a varias operaciones de corazón.

“Todo lo de los últimos años me ha afectado mucho. Las operaciones, la historia del 2006. Veo que al final se ha visto que en realidad no pasó nada pero ha sido duro”, dijo en una entrevista del 2020 al diario Bild, una de las pocas que ha concedido en estos días.

La idea de que, con respecto al Mundial 2006, no pasó nada es evidentemente demasiado optimista, si le leen las alusiones que se hacen del Kaiser en los últimos tiempos.

“Hoy la corrupción y la codicia están asociados a su nombre”, señala, por ejemplo, un reciente documental emitido por la Segunda Cadena de la Televisión Alemana (ZDF).

El especial televisivo de la ZDF se esfuerza por mostrar tanto las distintas facetas de la carrera de Beckenbauer y, también, por establecer un vínculo entre su ascenso irresistible como el icono más grande del fútbol alemán en los años 60 y 70, su posterior trayectoria como entrenador y funcionario y, también, los escándalos posteriores.

“Hoy parece ser un prisionero del fútbol. Antes parecía flotar sobre todos los campos del mundo”, dice en el documental su biógrafo Torsten Körner.

El sistema, sugiere, terminó devorándolo y la opinión pública, que le perdonó todo durante décadas, ha caído sobre él desde que en 2015 salieron a la luz irregularidades durante el proceso en el que Alemania obtuvo la sede para el Mundial de Alemania 2006.

El Bayern Múnich público esta imagen de su exastro Franz Beckenbauer en sus redes sociales, con motivo de cumplir este 11 de setiembre 76 años de edad (foto Twitter del Bayern Múnich).

NACIDO PARA EL FÚTBOL

Nacido el 11 de setiembre de 1945, Beckenbauer creció en el barrio muniqués de Giesing y empezó a jugar con los infantiles del SC 1906 Múnich. En esa época el primer equipo de la capital bávara no era el Bayern sino el 1860 Múnich por el que el Beckenbauer estuvo a punto de fichar a los 13 años.

“Crecí en Giesing y ese territorio era del 1860. El Bayern era un club de Schwabing y eso nos quedaba muy lejos”, explicó Beckenbauer en una entrevista del 2020 con la revista 51, exclusiva para los socios del Bayern.

Sin embargo, un episodio que se ha hecho célebre terminó llevándolo al Bayern. Gerhard König, jugador de las categorías inferiores del 1860, lo abofeteó en un partido y Beckenbauer decidió que nunca jugaría en ese equipo.

Con la llegada de Beckenbauer al Bayern, su ascenso como jugador y el ascenso del club hasta las más altas cumbres de Europa se entremezclan como si fueran una sola historia.

Beckenbauer debutó en el primer equipo del Bayern en 1964, a los 18 años, en un partido que se saldó con una victoria por 4-0 ante el St Pauli y marcó un gol.

En 1965 el Bayern ascendió, con Beckenbauer, Josef Sepp Maier y Gerhard Gerd Müller, a la primera Bundesliga.

En 1966, Beckenbauer ganó la Copa de Alemania con el Bayern y fue subcampeón mundial con su selección. En ese momento ya era un ídolo sin que hubiesen llegado todavía los éxitos más grandes de su carrera.

Paul Breitner, compañero suyo en el Bayern, sostiene que con Beckenbauer el fútbol ganó mayor relevancia social en Alemania. Una anécdota que narra Rüdiger Zafranski hacia el final de su biografía del filósofo Martin Heidegger muestra la relevancia que llegó a tener en esos años la figura de Beckenbauer.

El director del Teatro Nacional de Friburgo de la época, cuenta Zafranski, se encontró con Heidegger en un tren y quiso empezar con él una conversación sobre literatura. Heidegger prefirió hablar de Beckenbauer al que calificó de “jugador genial” y de “invulnerable” en los duelos por el balón.

ÉXITOS CON EL BAYERN Y ALEMANIA

Mientras tanto el Bayern, que hasta la fecha solo tenía un título, el de campeón alemán en 1932, se hizo grande. En 1967 los bávaros ganaron la Recopa que fue su primer título europeo. En el 69, Beckenbauer ganó su primera Bundesliga con el Bayern.

Entre 1972 y 1974 el Bayern se convertiría en el primer equipo en ganar tres temporadas seguidas la Bundesliga y entre 1974 y 1976 ganaría tres veces seguidas la vieja Copa de Europa.

En el 72 Alemania se alzó con la Eurocopa, con Beckenbauer como capitán que también ganaría el Balón de Oro. En 1974, en Múnich, la Alemania de Beckenbauer se coronó campeona del mundo al derrotar por 2-1 a la Holanda de Cruyff que era favorita.

Las tres Copas de Europa seguidas del Bayern y la derrota en la final de la Eurocopa en 1976 ante Checoslovaquia, con el legendario penal del volante Antonin Panenka, marcaron el fin del primer capítulo de la leyenda de Beckenbauer que volvió a ganar el Balón de Oro y, en 1976, fichó por el Cosmos de Nueva York donde se encontraría con Pelé.

En la biografía de Beckenbauer hay un personaje clave llamado Robert Schwann. Schwann era gerente del Bayern cuando Beckenbauer fichó con el club y descubrió pronto que podría convertir a la nueva figura del club en una máquina de hacer dinero.

Schwann, cuyo cargo en el Bayern al principio no era remunerado, se convirtió también en agente de Beckenbauer y le consiguió varios contratos publicitarios, lo que no era común en ese momento en el fútbol alemán.

Alemania fue el último país de Europa Occidental en aceptar la profesionalización total del fútbol. Uwe Seeler, el antecesor de Beckenbauer como capitán de Alemania, tuvo que pedir vacaciones en Adidas para jugar el Mundial de 1970 en México.

UNA MÁQUINA DE HACER DINERO

Beckenbauer, amparado por Schwann, lo apostó todo al fútbol y pronto se convirtió en una máquina de hacer dinero. A Schwann lo llamaban “el señor 20 por ciento”, en alusión al porcentaje que cobraba por cada contrato que le conseguía.

El historiador Hans Woller, en un libro titulado “Gerd Müller o cómo el dinero llegó al fútbol”, sostiene además que Schwann creó un sistema de pagos adicionales, a espaldas del fisco, para aumentar los ingresos de Beckenbauer y el resto de estrellas del Bayern Múnich.

El sistema, además, contaba además con la complicidad de personas que pertenecían al gobierno regional bávaro.

En 1976, Beckenbauer se vio inmerso en el centro de un escándalo mediático después de que una revisión detectase que había ocultado al fisco ingresos por valor de 1,8 millones de marcos (unos 900.000 euros actuales). El ministro de Finanzas bávaro, según Woller, se ocupó de que el caso no pasara a mayores.

“Beckenbauer se hizo grande en un sistema en el que todo le estaba permitido y terminó convencido de que era así”, ha dicho Woller recientemente.

Walter Beckenbauer, el hermano del “Kaiser”, sostiene que Schwann creo un sistema en el que “Franz encontraba resueltos todos los problemas y eso le impidió hacerse adulto”.

La marcha al Cosmos de Nueva York pudo haber tenido que ver en parte con el escándalo de evasión fiscal y en parte con la separación de Beckenbauer de su primera esposa. Schwann tuvo que ver con el traspaso y terminó dejando el Bayern por conflicto de intereses.

Una ironía del destino es que Schwann murió justo en el 2015, el año en el que estalló el escándalo por las irregularidades del Mundial de Alemania 2006.

DEL COSMOS AL BANQUILLO ALEMÁN

Entre 1973 y 1980, ya en Estados Unidos, Beckenbauer ganó con el Cosmos tres ligas estadounidenses. De esos años en Nueva York queda además un retrato suyo hecho por Andy Warhol, que lo confirma como icono de la cultura popular. Y sus ingresos, por derechos de imagen y por aparición en anuncios publicitarios, siguieron aumentando.

En 1980, tras verlo en un partido amistoso, Günter Netzer, que era el director deportivo del Hamburgo, lo convence para regresar a Alemania y fichar por el equipo hanseático. En 1982 Beckenbauer gana su última Bundesliga, esta vez con el Hamburgo.

En 1983 volvió a Nueva York, otra vez a jugar en el Cosmos, pero pronto volvería a estar otra vez en el centro de los acontecimientos del fútbol en Alemania.

En la Eurocopa 1984 que se disputó en Francia, la selección alemana, tras una derrota ante España, cayó eliminada por primera vez en su historia en la fase previa lo que representó el final de la era del seleccionador Jupp Derwall “Solo Franz puede arreglar esto”, tituló el diario Bild en su primera página lo que fue el comienzo de una campaña mediática.

Ni la Federación Alemana de Fútbol (DFB, por sus siglas en alemán) había pensado en Beckenbauer como seleccionador ni Beckenbauer se había postulado para el puesto pero la fuerza de la campaña, y de los medios del grupo Alex Springer, terminaron imponiéndose.

Beckenbauer no tenía licencia de entrenador pero tratándose de él eso no era un problema. La DFB puso a su lado primero a Horst Koppel y luego a Holger Osieck que asumieron nominalmente el cargo de “entrenadores federales” mientras que para Beckenbauer se creó el cargo de “Teamchef”.

Beckenbauer, sin embargo, era el que mandaba. Ya en 1974, como capitán, había tomado el mando después de la fase de grupos.

Su carrera como seleccionador terminaría con el título mundial en Italia en 1990. Tras la final, mientras los jugadores celebraban ante la tribuna, Beckenbauer empezó a pasearse solo por el campo con la medalla colgada al cuello.

“Necesitaba calma para reflexionar y el único sitio donde no había gente era el campo”, explicaría después, cuando las imágenes de ese paseo solitario se habían convertido en parte de la memoria colectiva alemana.

Josef Sepp Maier, el portero de 1974 y entrenador de porteros en 1990, dice que tras el título mundial como entrenador la sensación que tenía todo el mundo era que, de ser necesario, “Franz podría caminar sobre las aguas”.

Tras el Mundial 1990, Beckenbauer tuvo algunas experiencias en los banquillos. Primero en el Olimpia de Marsella y luego, en dos ocasiones, en el Bayern cuando asumió como interino en 1993, para relevar a Erich Ribeck, y en 1996, como sustituto del destituido Otto Rehagel.

En 1991 se proclamó campeón alemán y dijo que ya no le hacía falta ganar nada más. En 1996 ganó la Copa de la UEFA aunque, tras dirigir al equipo solo en la final a la que había llegado con Rehagel, dijo que él no había tenido nada que ver “con eso” cuando los jugadores le pedían que cogiese el trofeo.

Sin embargo, en ese momento, Beckenbauer ya se había convertido ante todo en funcionario, sin dejar de percibir ingresos por derechos de imagen y contratos publicitarios múltiples.

El gran proyecto de Franz Beckenbauer como dirigente fue llevar el Mundial a Alemania en el 2006. Se puso al frente de la candidatura que terminó imponiéndose, lo que ayudó a agrandar su imagen de hombre bendecido por el éxito (archivo de Rodrigo Calvo).

SU ETAPA COMO DIRIGENTE DE FÚTBOL

En 1991 había sido elegido vicepresidente del Bayern. En 1994 asumió la presidencia en la que se mantendría hasta 2009 sin dejar por eso de tener contratos publicitarios ni de trabajar como comentarista para la televisión y como columnista para el diario Bild.

Su siguiente gran proyecto fue llevar el Mundial a Alemania en 2006 y se puso al frente de la candidatura que terminó imponiéndose, lo que ayudó a agrandar su imagen de hombre bendecido por el éxito.

Una vez logrado el reconocimiento en los libros de futbol, Beckenbauer tiene una actualidad entre luces y sombras. Tras organizar el Mundial de 2006 en su país, estuvo en medio de la polémica por escándalos de corrupción. Asimismo, se le acusó de vender su voto para las candidaturas de las Copas del Mundo de 2018 y 2022. El Comité Independiente de Ética de la FIFA le dio una advertencia y lo multó con 7.000 francos suizos, por no cooperar en las investigaciones.

Cuando empezaron las sospechas de que el Mundial no se había conseguido solo con el carisma de Beckenbauer, se detectaron flujos de dinero que fueron a parar a cuentas de Mohamed Bin Haman y de otros funcionarios.

Además, la idea de que Beckenbauer había trabajado sin remuneración por la candidatura alemana se puso en duda. En esos años recibió dinero que, aunque él asegura que fueron honorarios por publicidad tuvieron que ver con el Mundial.

Después vino la muerte de su hijo Steffan, enfermedades varias que le impidieron declarar en el proceso que se seguía en su contra en Suiza y que al final terminó cerrándose por prescripción de los cargos. “En los últimos años todo se le vino encima”, ha dicho Walter Beckenbauer.

Desde entonces el Kaiser aparece poco en la vida pública, aunque se le ha vuelto a ver en la Allianz Arena en medio de la pandemia, y habla muy poco, sobre todo si se compara con los años en que era omnipresente en los medios de comunicación.

Para su cumpleaños número 76, el exfutbolista se encuentra distante de los reflectores. Su estado de salud se mantiene luego de varias operaciones en el corazón, y su carrera se contempla entre las glorias con el balón y las controversias sin éste.

Franz Beckenbauer aparece en el equipo ideal de todos los tiempos en el fútbol mundial, elegido en el 2020 por la revista “France Football”, de París, Francia. Arriba (de izquierda a derecha): Lev Yashin, Paolo Maldini, Diego Maradona, Franz Beckenbauer, Cafú y Cristiano Ronaldo. Abajo: Lionel Messi, Ronaldo Nazário, Pelé, Xavi Hernández y Lothar Mattäus (foto Twitter de “France Football”).

GALERÍA: “El Káiser” del fútbol alemán

Cinco cosas de Beckenbauer que desconocías

A lo largo de la historia ha habido decenas de miles de futbolistas, pero son contados los que logran dejar huella, mientras que un puñado consiguen revolucionar al deporte, en este último caso aparece El Káiser, Franz Beckenbauer, quien este 11 de setiembre cumple 76 años de vida.

Antes de ser el Káiser:
Desde joven destacó por sus dotes, siendo que tenía un toque especial y lejos del estilo alemán, por eso le llamaban el Brasileño. Posteriormente se ganó el mote del Káiser (Emperador) debido a una foto que le hicieron junto a un cuadro del Emperador Francisco I de Austria.

Innovador:
Actualmente la posición de líbero es común en el futbol, sin embargo, fue el Káiser quien se encargó de forjar el comportamiento para ocupar tal lugar en el campo, ya que empezaba como lateral izquierdo y terminaba jugando en el centro del campo.

Inmune al dolor:
Bien dicen que los futbolistas de antes toleraban mejor el dolor, un ejemplo es Beckenbauer que estuvo en el Partido del Siglo entre Alemania e Italia en México 70 y lo hizo… ¡Con un hombro dislocado!.

¿Aprovechó el dopaje?:
Cuando se retiró de las canchas, Beckenbauer confesó una técnica que empleaba para mejorar sus actuaciones, esto consistía en inyectarse su propia sangre para mejorar el rendimiento de los glóbulos. Dicha práctica no era considerada como prohibida en la década de los 70. Posteriormente, el Káiser fue señalado por este tipo de conductas.

Arriba el Munich… ¡Pero no Bayern!:
A nivel de clubes su mayor amor como futbolista fue Bayern Munich pues ahí tuvo sus mejores actuaciones, sin embargo, de niño era aficionado del TSV 1860 Munich.

Franz Beckenbauer llevó la camiseta del Bayern entre 1964 y 1977, y ganó cuatro campeonatos de Alemania, cuatro Copas y tres Copas de Europa. Como dirigente, “el Káiser” dejó a finales del 2009 su cargo de presidente del consejo del Bayern, del que ahora es presidente de honor (foto Twitter del Bayern Múnich).

Los días del “Káiser” como jugador y técnico

11 de setiembre de 1945
El día de su nacimiento, en el barrio de Obergiesing, Múnich. Franz Beckenbauer se crió, específicamente, en la calle Zugspitz.

20 de octubre de 1963
Con 18 años, es padre de Thomas, su primer hijo. Un hecho presentado al Tribunal de Disciplina, de la Bundesliga. El técnico Sepp Herberger, sin conocerlo, lo defendió y así salvó su carrera.

6 de junio de 1964
Hace su debut oficial en el Bayern Munich, que ganó 4 a 0 frente al Saint Pauli, por el campeonato de ascenso.

26 de setiembre de 1965
Apenas a los 20 años, disputa su primer encuentro internacional con Alemania Occidental contra Suecia (gana 2 a 1), en Estocolmo.

30 de julio de 1966
Es la revelación de la Copa del Mundo en Inglaterra, donde participa en su primera final. Pierde 2 a 4 contra los ingleses y sufre el discutido tercer gol en tiempos extras, en el estadio de Wembley.

Franz Beckenbauer fue cinco veces campeón de Alemania, en 1969, 1972, 1973, 1974 y 1982 (archivo de Rodrigo Calvo),

31 de mayo de 1967
Con el Bayern Munich conquista su primera copa europea, la Recopa, tras vencer, 1 a 0, al Glasgow Rangers de Escocia.

7 de junio de 1969
Gana el primer campeonato de Bundesliga con el Bayern, ocho puntos por encima del club Aachen.

18 de junio de 1972
En Bruselas, Bélgica, obtiene la Eurocopa de Naciones contra la antigua Unión Soviética (3 a 0). Además, al final de temporada, gana su primer título europeo de “Jugador del Año”.

7 de julio de 1974
Victoria 2 a 1 sobre Holanda y Alemania gana su primera Copa Mundial, coronación de un gran torneo.

23 de febrero de 1977
Su último partido internacional con Alemania, en la derrota 0 a 1 ante Francia, en el Parque de los Príncipes, en París.

El capitán Franz Beckenbauer festeja con Gerd Müller el título continental logrado por Alemania, al ganar 3-0 a la antigua Unión Soviética la final de la Eurocopa, el 18 de junio de 1972 en Bruselas, Bélgica (archivo de Rodrigo Calvo).

21 de abril de 1977
Se unió al Cosmos de Nueva York, donde jugó a la par de Pelé, Carlos Alberto y Chinaglia.

29 de mayo de 1982
Con casi 37 años, alcanza un nuevo título de campeón de Alemania, esta vez con el Hamburgo SV.

1° de mayo de 1983
Reaparece con el Cosmos de Nueva York, en juego ante el Montreal. Un breve regreso de 50 partidos, para terminar su carrera a finales de setiembre de ese año.

13 de julio de 1984
Es designado director técnico del equipo nacional alemán, en reemplazo de Jupp Derwall.

29 de junio de 1986
Participa por primera vez como entrenador en una final mundialista, pero es derrotado por la Argentina de Maradona, 2 a 3, en México

El técnico de Alemania, Franz Beckenbauer (centro), celebra después de que su equipo venciera 1-0 a Argentina, en la final del Mundial de Italia, el 8 de julio de 1990 en Roma. Es su segundo título mundial, tras ganarlo como jugador en 1974 y el tercero entonces de Alemania, en 1954, 1974 y 1990 (archivo de Rodrigo Calvo).

8 de julio de 1990
Gracias a un penal de Andreas Brehme en el minuto 84, Alemania gana su tercera Copa Mundial. Es, junto con el brasileño Mario Zagallo, el único que ganó el Mundial como jugador y entrenador.

24 de octubre de 1991
Retorna al Bayern Munich como vicepresidente. En diciembre de 1993, reemplaza a Erich Ribbeck como entrenador y consigue el campeonato alemán en 1994.

14 de noviembre de 1994
Es nombrado presidente del Bayern Munich.

27 de abril de 1996
Después de la salida de Otto Rehhagel, regresa como entrenador y gana la copa UEFA frente a Burdeos francés.

24 de octubre de 1998
Finaliza su etapa futbolística como jugador y director técnico, luego de que es elegido vicepresidente de la Federación alemana y, poco después, embajador oficial de la candidatura de Alemania al Mundial 2006.

El alemán Franz Beckenbauer (derecha) y el brasileño Mario Lobo Zagallo son los únicos personajes del fútbol que ganaron títulos mundiales como jugador y director técnico (fotos archivo de Rodrigo Calvo).

Un triunfador del fútbol

Nombre: Franz Anton Beckenbauer.
Edad: 76 años. Nació el 11 setiembre de 1945, en Múnich (Alemania).
Estado civil: Casado con Sybille Weimer, desde 1990. Padre de tres hijos, fruto de su anterior relación con Brigitte Wittmann: Thomas, Michael y Stefan (fallecido).
Peso y estatura: 75 kilos y 1,81 metros.
Puesto como futbolista: Mediocampista y defensor.
Clubes donde actuó: SC Múnich 1860 (1954-1958), Bayern Múnich (1958-1977), Cosmos de Nueva York (1977-1980), Hamburgo SV (1980-1982) y Cosmos de Nueva York (mayo a noviembre de 1983).
Estadísticas en la Bundesliga: Participó en 424 encuentros y marcó 44 goles (todos para el Bayern). Actuó 396 veces para el Bayern Munich y 28 para el Hamburgo. Durante ese tiempo, tuvo una participación del 89 por ciento en todos los partidos de liga.
Seleccionado alemán: Anotó 14 goles y jugó 103 partidos internacionales (50 veces como capitán) ante 36 países distintos, entre 1965 y 1977. Mundialista de Inglaterra 1966 (2° lugar), México 1970 (3°) y Alemania 1974 (1°).
Logros como jugador: Campeón mundial 1974 y ganador de la Eurocopa 1972. Dos veces mejor futbolista europeo, al ganar el Balón de Oro (1972 y 1976). Vencedor de la Copa Intercontinental (1976), la Copa de Europa de Clubes Campeones (1974, 1975 y 1976) y la Recopa europea (1967). Cinco veces campeón de Alemania (1969, 1972, 1973, 1974 y 1982), tres de Estados Unidos (1977, 1978 y 1980) y cuatro de la Copa alemana (1966, 1967, 1969 y 1971). Jugador del año en Alemania (1966, 68, 1974 y 1976).
Carrera como entrenador: Selección de Alemania (1984-1990); Olympique de Marsella, Francia (setiembre a diciembre de 1990); y Bayern Múnich (diciembre de 1993 a noviembre de 1994; y abril a junio de 1996).
Títulos como entrenador: Campeón mundial 1990; ganador de la Copa de la UEFA (1996) y una vez campeón de Alemania (1994).
Cargos posteriores: Presidente del Bayern Múnich (1994-2009); exmiembro de la Comisión de Futbol de la FIFA; y embajador oficial de la candidatura de Alemania como sede del Mundial 2006. Asimismo es el vicepresidente de la Federación Alemana de Fútbol, además de ser el principal organizador de la Mundial 2006 en Alemania y, a su vez, ha sido nombrado “Presidente de honor” del Bayern Múnich y “Miembro de honor” de la Federación alemana de fútbol.

GALERÍA DE FOTOS: Su etapa como dirigente del fútbol

FUENTES CONSULTADAS: Archivo del sitio digital “Buzón de Rodrigo”, diarios “La Nación” (Costa Rica), “El Clarín” (Argentina), “El Heraldo” y “Medio Tiempo” (México); Yahoo Deportes y las agencias EFE, AFP, AP y DPA.

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Tiene 41 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Radio Monumental, Deportes Repretel y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. Estuvo ligado por tres décadas al Grupo Nación, en la revista deportiva “Triunfo” y los periódicos “Al Día” y “La Nación”. Ha colaborado para medios especializados de la FIFA y en Centroamérica, Caribe, México, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Brasil, España e Italia. Obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en el 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas". Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional e internacional. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo” y desde 1989 es corresponsal del semanario deportivo “France Football” de Francia. Integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania y a partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football". Escritor de múltiples obras deportivas, como la colección "Aventura Tricolor: Mundial de Italia 1990, "Tiempos de Selección" (1997), "La Copa Mundial de Fútbol (1998), "100 años de Deportes" (1999), "Huellas del Fútbol Tico" (2009), "Legionarios" (2012), "CSH-100: ¡El equipo que nació Grande! 1921-2021" (2021) y "Crónica del Centenario 1921-2021" (2021).