La Selección de Costa Rica se unió hace 86 años al bloqueo de las selecciones americanas, promovido por Argentina ante la FIFA, y no participó en la eliminatoria regional al Mundial de Francia 1938, junto a Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Neerlandesa, México y Uruguay. Sólo Brasil y Cuba no se aliaron al boicot y estuvieron presentes en aquella cita mundialista (fotos archivo de Rodrigo Calvo/arte de Mario Calvo Castro).

Contrario al Mundial de Italia 1934, en que no se inscribió en las eliminatorias regionales, Costa Rica sí lo hizo para pretender asistir al Mundial de Francia 1938. Pero no intervino en la fase previa de clasificación.

Lo anterior porque, al igual que Argentina, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Neerlandesa, México y Uruguay, participó de un boicot americano que protestó por la designación de un país europeo como sede de la cita mundialista por segunda vez consecutiva, pues se abogaba por la alternabilidad de los países anfitriones.

De igual manera, España retiró su participación en las competiciones debido a la guerra civil española y Japón lo hizo a causa de la segunda guerra sino-japonesa.

Uno de los artículos en el reglamento de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) sostiene que “la Copa del Mundo debe celebrarse cada cuatro años en un continente diferente”. Así que luego de que el Mundial de 1934 se celebró en Italia, por protocolo América tenía que ser el lugar donde se realizaría este magno evento deportivo.

El único país de América que se postuló para albergar la Copa del Mundo fue Argentina, que había presentado su candidatura ante la dirigencia futbolística para montar la organización del Mundial de 1938. Pero se sintió afectada con la decisión de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) en el congreso de Berlín, Alemania, ya que en 1936 se concedió a Francia el planeamiento del certamen, después de que Italia lo hizo en la edición de 1934.

En esa oportunidad, el presidente del máximo organismo del balompié internacional, Jules Rimet decidió que el Mundial se disputaría en su país natal, Francia, esto debido a que se vivía un ambiente bélico en Europa, por lo que en caso de que se desatara la guerra, el Viejo Continente no albergaría esta justa por mucho tiempo.

Por esto, los directivos del país sudamericano, en representación de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), resolvieron no jugar en la Copa del Mundo de 1938 y comenzaron a boicotear la realización del certamen con una campaña de adhesiones y renuncias de los países americanos, ya inscritos en la competencia eliminatoria, ya que en caso de que ninguna selección aceptara la invitación, el torneo tendría que cancelarse. Así que todos se retiraron.

Casualmente, Argentina convenció a varias federaciones para no asistir a la Copa del Mundo, ya que habían quebrantado una de sus reglas, y no asistieron al llamado de FIFA para participar en la Copa del Mundo. Estas federaciones y asociaciones fueron las de Argentina, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Holandesa, México y Uruguay.

En este caso, Costa Rica le brindó su apoyo a la Albiceleste, por lo que por segunda ocasión no asistió al Mundial (la Tricolor fue invitada al primera Mundial de 1930, pero no la aceptó, ni tampoco asistió a la cita previa hacia Italia 1934, debido a que no envió la inscripción, ni mostró interés en intervenir en el Premundial.

La protesta de América reflejada también en México

Entre tanto, México protestó, entonces, a la FIFA por “la arbitrariedad” del organismo rector del balompié de incluirlo en la fase previa de Centroamérica y del Caribe, pues quería sólo enfrentarse con Estados Unidos en la zona de Norteamérica.

Su dirigencia aceptó “la invitación presionada” de las autoridades deportivas de su país para enviar una delegación a Panamá al torneo de fútbol de 1938 de los IV Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.

A finales de 1937, la Federación Mexicana de Fútbol insistió en asistir al Mundial francés y sugirió que el juego México-Costa Rica (el “Tri” ganó el duelo regional por 2-1) fuera en el torneo regional de Panamá y luego el ganador jugara contra el vencedor de un torneo en Barranquilla, Colombia, en el que competirían Colombia, Cuba y la Guayana holandesa.

La FIFA no aceptó la propuesta azteca y lo que sucedió fue que Cuba se negó a jugar contra Colombia. Los cafeteros se retiraron en apoyo de Argentina y así, sin jugar, los cubanos se clasificaron para el Mundial de Francia 1938.

El boicot parecía ir viento en popa y todo indicaba que los argentinos lograrían su cometido, pero para su desgracia, la excepción fueron Brasil y Cuba -primera y única asistencia del país caribeño-, a los que se llamó “traidores” de América, pues le dieron la espalda a los del continente americano y sí aceptaron, para participar en el Mundial francés, en el cual los isleños fueron eliminados en la ronda de Cuartos de Final y los brasileños alcanzaron la tercera casilla al superar 4-2 a Suecia.

El campeón mundial de este certamen fue por segunda ocasión consecutiva la Selección de Italia, la Squadra Azzurra, que derrotó 4-2 a sus similar de Hungría. Esta fue la primera ocasión en la que el país anfitrión no disputó la final por el título universal.

Una delantera de lujo de la Selección de Costa Rica, que deslumbró en el torneo de fútbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1938 en Panamá. De no haber apoyado la Federación tica el boicot americano para el Mundial de ese año en Francia, seguramente hubiera intervenido con este ataque durante la eliminatoria regional o eventualmente en la Copa del Mundo del ’38. De izquierda a derecha: José Luis “Chime” Rojas, Jorge Quesada -“Quesadita”-, Hernán Bolaños, Alejandro Morera y Antonio “Toño” Hütt (foto archivo de Rodrigo Calvo).

Tiempos de guerra…

Cabe señalar que el jerarca de la FIFA, Jules Rimet, tenía razón debido a que en 1939 se desató la Segunda Guerra Mundial, la cual culminó hasta 1945, por lo que las Copas del Mundo de 1942 y 1946 tuvieron que ser canceladas. Fue hasta 1950 que se retomó la justa, ahora sí con una sede en América, la cual fue Brasil.

Para la cita universal de Brasil 1950, Costa Rica tampoco se inscribió, mientras que para Suiza 1954 sí tuvo interés, pero no hizo ya que envió tardíamente la inscripción ante la FIFA.

Esa vez, la documentación costarricense llegó fuera de tiempo, junto a las solicitudes de la India, Vietnam, Bolivia, Cuba e Islandia, que la FIFA no tomó en consideración.

Así que Costa Rica estuvo lejos de competir en los cinco primeros Campeonatos Mundiales de Fútbol, de 1930 a 1954. Su debut oficial se dio para el Premundial de Suecia 1958. Desde entonces y hasta Catar 2022, Costa Rica registra 17 eliminatorias seguidas y seis Mundiales disputados, en 1990, 2002, 2006, 2014, 2018 y 2022.

Además, detrás de México, Costa Rica el segundo equipo del planeta-fútbol que más partidos jugó en ruta a las Copas Mundiales. Mientras los aztecas disputaron 185 veces en los Premundiales regionales, los ticos registran 182 partidos eliminatorios, entre las ediciones de Suecia 1958 y Catar 2022.

La Selección de Costa Rica se unió al “boicot americano” promovido por Argentina y no participó en la eliminatoria del Mundial de Francia 1938, junto a Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Neerlandesa, México y Uruguay. Este combinado tico hubiera asistido a la fase previa de ese Premundial, pero no pudo ser y fue en realidad el que ocupó el segundo lugar y ganó la medalla de plata, en el torneo de fútbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Panamá en 1938, el mismo año del Mundial francés. De izquierda a derecha: Mario Jones, Milton Valverde, José Luis “Chime” Rojas, Hernán Bolaños, Jorge Quesada, Antonio “Toño” Hütt, Jesús “Chiseta” Rojas, Alejandro Morera, Abel Sandoval, Santiago Bonilla y Eduardo Goldoni (Foto archivo de Rodrigo Calvo).
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Tiene 42 años de ejercer el periodismo deportivo. Estudió en la Universidad de Costa Rica, graduado en 1989. Laboró en Radio Monumental, Deportes Repretel y la oficina de prensa del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA. Estuvo ligado por tres décadas al Grupo Nación, en la revista deportiva “Triunfo” y los periódicos “Al Día” y “La Nación”. Ha colaborado para medios especializados de la FIFA y en Centroamérica, Caribe, México, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Brasil, España e Italia. Obtuvo el Premio Nacional “Pío Víquez” de Periodismo en el 2007 y dos veces el Premio “Jorge Vargas Gené-Óscar Cordero Rojas". Su especialidad son temas de historia y estadística del deporte nacional e internacional. Desde 1995 escribe la columna “Buzón de Rodrigo” y desde 1989 es corresponsal del semanario deportivo “France Football” de Francia. Integra la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Futbol en Alemania y a partir del 2007 es miembro del jurado mundial del “Balón de Oro”, de la revista “France Football". Escritor de múltiples obras deportivas, como la colección "Aventura Tricolor: Mundial de Italia 1990, "Tiempos de Selección" (1997), "La Copa Mundial de Fútbol (1998), "100 años de Deportes" (1999), "Huellas del Fútbol Tico" (2009), "Legionarios" (2012), "CSH-100: ¡El equipo que nació Grande! 1921-2021" (2021) y "Crónica del Centenario 1921-2021" (2021).